Narra Ben.
Pasaron los días que se transformaron en semanas y no había novedades. Me estaba poniendo nervioso esta incertidumbre.
Ali se había ido con mis padres a recorrer Oxford. Sebas se habia ido con Angela, Valentín y Cel a Chile. Fran se fue a Nueva York, y Tomi, Sil y Malena fueron a España.
Bella y yo nos quedamos. Yo porque no me podía ir tranquilo sin saber si me habían aceptado, y Bella simplemente no quiso viajar.
- Bella, son tus últimas vacaciones como alumna de secundaria.- le indiqué mientras merendabamos en el Roller.
- Lo sé, pero después viajaré con mi familia.- dijo.
- Igual yo.- comprendí ilusionándome con recibir una llamada de la audición cuando me llegó un mensaje de mi mamá enviandome fotos de Ali fascinada con su universidad.
- Ya te van a llamar.- me alentó Bella sabiendo exactamente en qué pensaba.
- ¿Y si no lo hacen?
- Tienen que darte una respuesta.- me recordó cuando sonó mi celular.- Atende.
- ¿Bueno?- contesté a la llamada.
- ¿Benjamín Balsano?
- El mismo habla.
- Hemos estado examinando su audición cuidadosamente. Simplemente nos dejaste sin palabras.
- ¿Qué quiere decir con eso?
- Por decisión unánime hasta recibes una beca en nuestra institución. Sabemos que llegarás lejos.- me contestó.
- Oh...- dije dispuesto a hacerle una pequeña broma a Bella.- Gracias por todo.- me despedí.
- Oh Ben...- me abrazó Bella pensando que estaba triste. Quizás sería un gran actor.- ¿Sabes qué? Sos muy talentoso para ellos, tal vez piensan que no tienen nada para enseñarte...- me decía ella cuando me delató mi sonrisa.-...¿dije algo gracioso? Estoy hablando enserio...-me observó cuando la besé.
- Entré, amore.- le expliqué.
- Y yo sintiendo pena por vos.- bufó ella.
- ¿No me vas a felicitar?- cuestioné.
- Claro qué sí.- dijo posando un beso en mi mejilla.- Te felicito.- me sonrió ella sentándose sobre mis piernas.
- Me vas a volver loco, ¿lo sabías?
- Creí que ya lo estabas.- rio ella encontrándome con un nuevo beso suyo que deseaba que nunca acabara.
- Ejem.- carraspeó una voz femenina.- No están solos en una habitación.- dijo Elena.
- Lo sabemos.- declaré sonriéndole a Bella sonrojada.
- ¿Qué necesitas, Elena?- le preguntó Bella.
- Necesito que dejen de presumir su relación perfecta.
- No somos perfectos.- declaró mi novia.
- Sólo yo soy perfecto.- bromeé. – Ahora yo les invito la próxima ronda de licuados.- declaré orgulloso de todo lo que había logrado.
Estaba durmiendo una mañana cuando la luz solar del mediodía alcanzó mi rostro. Vi la hora sorprendido, ¿por qué no había sonado mi alarma?
- ¡Feliz cumpleaños bello durmiente!- me saludó mi mamá abrazandome.
- Mamá...- me quejé por el apodo.
- ¡Feliz vejez, viejo hermano fresa!
- Solo tenemos un año de diferencia.- reí.
- Un año y unos meses, sino también debería ser mi cumpleaños.
Y así el resto de la familia me saludó, miré mi celular sorprendido de no tener ningún mensaje de Bella ¿se habrá olvidado? Ella tiene buena memoria para las fechas, no se olvidaría el cumpleaños de su novio ¿cierto?
- Gracias.- forcé una sonrisa mientras recibía mis regalos disperso, pensando en la extraña ausencia de Bella.
- ¿Qué tienes, hijo?- preguntó mamá.
- No es nada.- dije sin querer preocuparle mientras veía mis regalos.
Sonó el timbre y me ilusioné con ver a Bella entrar por mi puerta, pero en cambio eran Sil, Cel, Angela, Valentín, Tomás, Francisco y Sebastián.
- ¡Feliz cumpleaños Benny!- dijo Angela quebrando el silencio.
- Gracias.- dije saludando a los invitados. – Sebastián, ¿podemos hablar?
- ¿Qué pasa?- consultó él.
- Bella.- respondí.
- ¿Ella no vino?
- No, Sebastián, no bromees con tu hermana, ¿dónde está?
- Ella solo me dijo que iba a ir antes para prepararte tu regalo.
- Pero ¿cómo no la vi?- cuestioné llamando al celular de Bella preocupado.
Me desperté, eran las once y media de la noche antes de mi cumpleaños. Recorrí la casa y todos parecían estar dormidos, y yo estaba completamente despabilado. Decidí salir a patinar para despejarme un poco, mis patines me llevaron hacia la casa de Bella quien seguramente dormía, ella es de irse a dormir temprano. Pero para mi sorpresa, la ventana que da a su habitación se encontraba iluminada. ¿Bella seguía despierta?
Eran las doce menos cuarto cuando la llamé al celular, ella atendió en silencio.
- Bella.- dije quebrando el silencio.
- Perdón por la demora ¿Estás ansioso por mañana?- preguntó ella divertida mientras yo soltaba un suspiro de alivio.
- Estoy frente a tu casa ¿crees que podrías salir?- consulté. Ella se asomó a su ventana y se sorprendió al verme. Con un ademán de mano la saludé y ella simplemente asintió y a los tres minutos ya estaba saliendo de su casa en pantuflas y pijama.
- No es que no me alegre de verte, pero ¿no deberías estar en tu casa?- me preguntó ella.
- Quizás sí.- admití.- Pero no podía dormir.
- ¿Y por eso patinaste casi a media noche hasta mi casa?
- No, bueno en parte sí, soñé que desaparecías.- confesé cuando Bella me abrazó.
- Tranqui, acá estoy.- me sonrió cuando acaricié su mejilla y besé sus labios. – Feliz cumpleaños.
- Es de mala suerte decir eso antes de la fecha.
- Ya son las doce.- señaló cuando mi celular comenzó a volverse loco por llamadas y mensajes a la vez. Simplemente lo apagué y seguí besando a mi novia. - Que los cumplas feliz, que los cumplas feliz, que los cumplas amore mio, que lo cumplas feliz.- cantó ella cuando siento una muchedumbre acercándose a nosotros, me volteo y veo que son nuestros amigos con Ali llevando un pastel con dieciocho velas en llamas. – Ibamos a invadir tu casa a media noche, pero como estabas acá, les dije que transladaran la fiesta.- me explicó Bella, aclarando la razón de su demora para salir de su casa. - Pide tu deseo, Ben.- dijo mientras yo veía a mis amigos sorprendido.
- Todo lo que deseo ya se cumplió.- dije tomando su mano antes de apagar las velas con un pequeño deseo en mente, que sigamos juntos.
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4. La Niebla Siempre Con Nosotros.
FanfictionLa cuarta parte de Niebla para que conozcan al cuarto miembro de la familia Gastina.
