Jupiter

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Narra Valentín.

- Si Sebas se va ¿cómo estará Angela?- me preguntó Cel.

- Es una chica fuerte.- señalé. - Y estuvo hablando con mamá del tema.

- ¿Y?

- Mi mamá no puede creer que dejara a Sebas irse.

- Tampoco yo.- admitió Cel.

- Ella sin dudas tiene un plan.

- ¿Cómo estás tan seguro?

- Ella sabe adaptarse a los cambios.- indiqué.

- ¿Y averiguaron algo más de su padre?

- La última vez que se lo vio, estaba trabajando en una compañía en Madrid.- contesté.- Un momento, Sebas va a Madrid a estudiar, en Madrid quizás halla pistas de mi papá ¿sabes lo que significa?

- Angela piensa irse también.- me entendió Cel.

- Ella no puede irse a averiguar esto sola, yo también quiero ayudar...

- ¿Te irás lejos de mí también?

- No, puedo ayudar desde Buenos Aires y vos me vas a ayudar.

- ¿Yo?

- Necesito que me ayudes a que mi madre hable y la madre de Angela también, si logramos copilar información suficiente, tal vez nos será más fácil saber todo lo que se pueda saber de Valentino.

- Solo hay un pequeño problema.- indicó Cel.

- Sé que podrás lograr que mi mamá te hable, ella te quiere como a una hija.

- El problema será Margarita.- señaló.

- Sí, esa mujer está loca.- asentí. - Pero es la persona más cercana a mi padre que conocemos.

- Me encanta que ahora te interese saber de tu padre.- sonrió Cel.

- Gracias a vos.- admití.- De no ser por vos,nunca me habría dado cuenta que desconozco la mitad de mi origen y a la persona que me une por sangre a mi hermana.

Estaba lloviendo, era una tormenta con truenos que asustaban a cualquier persona. Parecía una escena de película de terror, Sil temblaba de miedo, mientras el resto del equipo se arreglaba antes de nuestra presentación.

- Se me hacia tarde ya me iba.- empezó Cel ingresando a la pista solamente conmigo.

- Siempre se hace tarde en la ciudad.- vocalicé con armonías de Cel. - Cuando me di cuenta estaba vivo...

- Vivo para siempre de verdad.- siguió Cel bailando conmigo cuando todos los demás entraron a unirse a la canción.

- Hoy compre revistas en el metro.- cantó Ali.

- no pensaba en nada, nada, nada más.- continuó Fran.

- Y caí que al fin esto es un juego,- cantaron Cel y Ali.

- todo empieza siempre una vez más.- entoné.

- A rodar y a rodar y a rodar ya rodar mi vida, y a rodar y a rodar mi amor. Yo no sé donde va, yo no sé donde va mi vida. Yo no sé donde va pero tampoco creo que sepas vos.- coreamos todos juntos en una sola voz.

4. La Niebla Siempre Con Nosotros.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora