Confianza & Confesiones.

136 17 18
                                        

Narra Sebas.

Estaba cenando con Angela, Bella y Sil cuando el chico que bañó a mi hermana en licuado se nos acercó con dos licuados.

- Tranquilos, nadie saldrá bañado esta vez.- dijo al notar mi molestia al verlo aquí. - Bella ¿cierto? - consultó volteándose a mi hermana a quien le puse mi mano sobre su hombro.

- Soy yo.- asintió Bella.

- Lamento que empezáramos con el pie izquierdo, por eso vengo a ofrecerte un licuado como ofrenda de paz. Por lo que dijiste, tengo entendido que también es tu favorito lo que ya nos da dos cosas en común.

- ¿Dos?- preguntó ella aceptando el licuado.

- Ambos estamos aquí, es nuestra primera coincidencia. ¿No lo crees?- consultó volteándose a Sil coqueto.

- Sí, es verdad.- rio Sil.

- Veo que están bien acompañados. Pero si necesitan algo, solo llámenme, mi número está en el vaso.- declaró mientras yo me sentaba más cerca de mi hermana y con la mirada le ordenaba que se fuera.

- Un placer conocerte.- dijo mi hermana. - ¿Y a vos qué te pasa?

- Te recuerdo que tenes novio.

- Sí, ¿y? Eso no significa que no pueda ser amable con otras personas.

- Bella, sabes perfectamente que él te estaba coqueteando.

- Para mí le estaba coqueteando a Sil.- declaró ella. - Yo solo soy la excusa para acercarse a ella.

- Pff eso es imposible, tú eres la que encanta a los chicos.- decía Sil.

- Por favor, Sil, no es la primera vez que te mira así.- le respondió Angela.

- Entonces ¿por qué te dió su número?- pregunté aturdido.

- Tal vez porque quiere mantenerse en contacto con Sil de algún modo, o simplemente fue como él dijo, por si necesitaba de su ayuda.

- ¿Qué clase de ayuda vas a necesitar de él estando con nosotros?

- Sebas...

- Por un momento, creí que venías a verme a mí y a Angela, no a conocer a otros chicos.- declaré interrumpiéndola y retirándome.

- Espera, Sebas, ¿no crees que estás dramatizando un poco?- me siguió mi novia.

- No, Angela, Bella no lleva ni dos horas aquí y ya tiene el número de un chico.

- Y un chico bastante sexy...

- ¡¿Ves?! ¡Ni si quiera negas que es una amenaza!

- ¿Una amenaza?- rio ella.

- Sí, una amenaza, no quiero ser yo quien le diga a Ben que mi hermana se está dejando seducir por otro.

- Exageras, bájale al drama ¿sí?- me decía con ternura.

- No exagero, solo soy prudente. No sería la primera vez que alguien se hace el amigo de mi hermana para conquistarla.

4. La Niebla Siempre Con Nosotros.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora