Narra Bella.
Angela volvió sola a la mesa y muy enojada.
- ¿Qué pasó con Sebas?- preguntó Sil.
- Korina pasó.- gruñó la castaña. - ¿Pueden creer a esa chica? ¡Se tiró al suelo y me acusó de haberla empujado!
- Suena una locura.- admití.
- Y lo peor es que Sebas no me cree por lo loco que suena.
- Si tan solo tuvieras pruebas...- medité.
- ¿Pruebas? ¿Cómo pruebo que la loca se tiro al suelo?
- No lo sé, quizás alguna cámara de seguridad o...- pensaba.
- ¡Eso es! ¡Seguro que las cámaras de monitoreo la captaron!- aplaudió Angela.
- No suena fácil acceder a ellas.- indicó Sil, y tenía razón, no creo que dejen a alumnos a ingresar a las cámaras de monitoreo.
- Quizás conozco a alguien quien me podría ayudar.- declaró la castaña.
- ¿Quién?- pregunté con Sil.
- El profesor de computación debe tener acceso, y digamos que me ve todos los días por sus computadoras buscando información sobre mi padre.
- ¿Eso no lo puedes hacer desde tu habitación?- cuestionó Sil.
- En teoría sí, pero no sé por qué ahí me siento más cómoda.- admitió Angela. - Mañana lo arreglo, y ustedes mejor vayan yendo antes de que surjan problemas por su presencia.- indicó.
- Cualquier cosa nos avisas.- indiqué.
- Sí, sí, Korina me las va a pagar.- declaró Angela.
- Nos las pagará.- corregí decidida. Nadie se mete con mi Sebangela.
- Esto me huele a plan Bellangela.-comentó Sil generando risas. (créditos a @zall1609 por crear el termino Bellangela)
- El objetivo es que Sebas confíe en nosotras.- reí yéndome con Sil.
- ¿Ya se van?- preguntó el simpático chico del licuado sonriendole a Sil quien se quedó muda.
- Sí, pero tranquilo, mañana regresamos.
- Qué bueno porque quisiera conocerlas antes de irme de intercambio.- dijo él.
- Seguramente tienes tiempo para hacerlo, ¿no?- le llamé volteandome a Sil quien seguía sin emitir un sonido.
- ¿Te sientes bien?- preguntó León.
- Nos tenemos que ir.- dijo Sil agarrándome del brazo.
- Las acompaño.- dijo él con gentileza.
- No hay necesidad, estamos bien solas.- respondió Sil.
- Insisto, podrían perderse siendo turistas.
- Yo ya conozco España.- declaró mi amiga.
- ¿Enserio? No tienes acento español.
- No, pero mi madre sí y si nos sigues demorando comenzaran a preguntarse por nosotras.- dijo apartándolo de nuestro camino y avanzando.
- Hasta mañana, princesas.- se despidió mientras Sil avanzaba sin mirar atrás.
- ¿Qué te pasa?- le pregunté a mi amiga nerviosa. - No te despediste de él.
- ¡¿Qué te pasa a ti, Bella?!
- ¿A mí?
-Sí, andas jugando con las esperanzas de ese chico cuando tú tienes novio.
ESTÁS LEYENDO
4. La Niebla Siempre Con Nosotros.
FanfictionLa cuarta parte de Niebla para que conozcan al cuarto miembro de la familia Gastina.
