Astro.

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Dedicado a -Healey- muy feliz cumpleaños 🎈❤️
Narra Valentín.

Angela miraba al cielo estrellado y luego a su celular. Habían pasado horas desde la última vez que Sebas le dijo que le llamaría más tarde. Estaba inquieta, enamorada, como mi madre ama su vestido pomposo vestido rojo que le acompañó en su primera presentación solista del Open, esa presentación que inició su carrera al estrellato.

- Angela, debe estar durmiendo o muy ocupado poniéndose al día con sus materias. Mejor deja de estar pendiente a su llamada y acompáñame a interrogar a mi madre.

- ¿Estás listo?

- Sí, tiene que ser antes de que te vayas.

- Aún no sé si me aceptaron.

- Yo sé que lo harán.- le sonreí.

- Gracias, hermano.- sonrió abrazándome mientras ibamos a la habitación de mi madre quien estudiaba atentamente sus revistas de moda.

- Mamá.- llamamos los dos nerviosos, ya que ninguno quería verla llorar por nuestro padre.

- ¿Qué pasa?- preguntó alzando su mirada de sus revistas indicando que nos sentemos con ella.

- Mira, Angela y yo estuvimos hablando y...- le decía sin saber cómo empezar a explicarle todo.

- Queremos conocer a Valentino, y si bien entre los dos reunimos pistas, no tenemos mucha información entre los dos.- admitió Angela.

- Ámbar me advirtió que este día llegaría.- suspiró.

- ¿Qué tiene que ver Ambar?- pregunté.

- Ella me presentó a Valentino para que dejara de coquetearle a su novio.- rió ella nerviosa.- Si no me equívoco, lo conoció en París, en su universidad. Él era un fan de los videojuegos y yo de la moda, por lo que no nos molestó tener nuestras primeras citas en un videojuego de moda de aquel entonces. Pasó el tiempo, terminó de estudiar en París y se mudó conmigo en Argentina. Cada día los astros brillaban más fuerte para nosotros, nos enamoramos muy rápido y muy de repente. Nos casamos en un crucero dónde él me sorprendió con todo el evento planeado, aunque admitió haber recibido ayuda de Ambar y Delfi para la organización, Yam me regaló el vestido que imponía tendencia en su momento, y le aseguro, nunca fui tan feliz hasta que apareció Valentín en el mundo.- me sonrió.

- Entonces, ¿Valentino y vos se amaban?- preguntó Angela.

- Mucho, o al menos yo lo amaba a él. Durante mi embarazo él recibió una oferta de trabajo que lo obligaba a viajar a Los Angeles muy seguido. Le dije que aceptara la entrevista y que si lo aceptaba veríamos si nos mudábamos ahí.- decía mamá humedeciendo los ojos.- Él regresó y dijo que debía volver para una entrevista especial con la recepcionista de la empresa a quién le prometió ayudarle con su deseo de ser una súper modelo. Luego ella se mudó a Buenos Aires en una casa vecina, y se veían regularmente. Margarita lo tenía bajo sus garras, y yo ciegamente creí que era todo laboral, hasta que un amigo al que prefiero llamar Arcade, me envió unas fotos en las Margarita y Valentino se besaban. Unos días después me entero que Margarita estaba embarazada, y entonces comencé a dejar a Valentín en la casa de Delfi o de Ambar mientras yo discutía con él y anulábamos el casamiento.- lloraba y lloraba, cada vez su voz se perdía más con cada frase.- Ella arruinó todo, a nuestro amor, nuestra vida perfecta...

- Lo lamento tanto.- lloró Angela.- No debería existir.

- Ey, chicas, no digan esas cosas. En primera, mamá, Valentino fue un idiota, pero por lo menos conservaste todo lo demás como la casa, algunas cosas...

4. La Niebla Siempre Con Nosotros.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora