Narra Angela.
- Te amo.- le dije al celular a pesar de todo.
- También yo, hija. Pensa lo que te dije.
- Sí, chau.- me despedí de mi madre.
- Angela...- me llamó Sebas. Oh, oh ¿me habrá escuchado?
- Voy.- sonreí yendo con él.- ¿Estás hace mucho esperando?
- Lo suficiente para saber que estuviste hablando con alguien más. ¿Por qué no me dijiste que tenías novio?
- ¿Novio?- repetí casi riendo.
- Te escuché cuando dijiste que lo amabas.- respondió él.
- Eso se lo dije a mi mamá.- revelé.
- Sí, claro, búscate otra excusa. Sé que la relación con tu madre no es tan buena.- Sí, es difícil de creer, pero es la única verdad.
- No, pero ella me llamó el otro día, me dijo que pasó por casa y no estaba, que quería disculparse en persona conmigo por cómo fue como madre. Me admitió que nunca quiso ser madre, pero tampoco quiso que creciera bajo el foco de los medios. Por eso, me invitó a revelarme como su hija en una entrevista en Colombia, donde le gustaría que fuera con ella.- resumí, pero Sebas me miró extrañado.
- ¿No te parece algo raro que de la nada tu mamá...?
- Mi mamá nunca fue normal, pero quizás ahora que Matorpe se fue pudo reflexionar...
- O quizás gana algo con revelarte ante las cámaras. - sugirió él preocupado.
- Me gustaría creer que no es posible esa idea.- admití con un suspiro.- Pero es mi mamá, y a pesar de todo, la quiero de una forma un poco retorcida.
- ¿Entonces te vas?
- Es lo que estoy pensando.
- ¿Cuándo sería el viaje?
- Después de la competencia.
- ¿Y por cuánto tiempo sería?
- No lo sé.- confesé.- Solo sé que parte de mí quiere ir para saber si las intenciones de mamá son auténticas o no, pero por otra parte...
- ¿No querés que te haga daño?- sugirió interrumpiéndome.
- No, por otro parte, si me voy... te extrañaría.- mucho.
- También yo.- me abrazó mientras caminábamos para salir a comer él y yo solos. Era lo más cerca que iba a estar de una cita con él, no solo porque a él le gusta otra, sino que si me voy hasta tal vez logre acercarse a ella, hasta quizás la enamore.- Pero vamos a seguir en contacto.
- Sí, obvio que no podría dejar de hablarte.- sonreí.
- Obvio.- asintió él tomando asiento frente a mí en el lugar donde cenamos solos, él y yo, nadie más.
Al regresar de la cena, no pude evitar soñar con Sebas quien simplemente cantaba un dueto conmigo. Pero no en el escenario del Jam & Roller, estabamos en otro lugar, como en un video musical, solos.
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4. La Niebla Siempre Con Nosotros.
FanfictionLa cuarta parte de Niebla para que conozcan al cuarto miembro de la familia Gastina.
