Capítulo 22

2.3K 142 1
                                        

Busco el celular en mi bolso y marco el número de mi mejor amiga que al segundo tono contesta

—Hola—responde ella

—Voy para tu casa, llama a Juli, nos vemos en diez minutos

Con eso cuelgo y me dirijo al parqueadero del centro comercial. Salgo en mi bebé rumbo con mis amigas y de camino hago una parada para comprar dos tarros de helado ya que lo vamos a necesitar.

Al llegar al apartamento de mi mejor amiga y oigo como de fondo suena lo aprendí de ti de Ha Ash, entro y lo primero que veo es a esas dos locas con pijamas lo que me hace pensar que ya llevan tiempo juntas.

¿Qué haría yo sin este par de locas?

—Bueeenaaas— saludo—por lo que veo empezaron sin mi, ya no me quieren— les digo al tiempo que me quito los tacones negros que tengo puestos.

—¿Oíste eso Juli? al parecer las brujas salieron a volar antes de tiempo

La miro con fingida indignación

—Mira tú, serás...

—Eh, cuidadito con lo que vayas a decir bruja.

Todas reímos

—Bueno nena, ¿Qué traes para nosotras?— dice Juli fijándose en la bolsa que tengo en mis manos.

—Helado, para que luego no digan que no soy buena amiga— les saco la lengua y les entrego los tarros de helado.

—¡Por eso te amamos!

—Voy por cucharas.

Ya que hemos terminado un tarro de helado de vainilla y chocolate Paola se anima a hablar

—Y bien ¿Qué es eso de que estés aquí en lo que según era tu horario de oficina?

—Estoy confundida—digo con resignación— Es una asesora, me ha dicho algo que me ha puesto dudar

—A ver cuéntanos, porque para que estés aquí siendo las 4:35 la cosa es bien fea—interviene Juliana terminando lo que queda de halado.

—Estábamos montando la exhibición con Hannah, todo iba bien hasta que ella me dijo que le gustaba alguien del almacén y quería que yo la ayudara

—...¿Y?

—Y el punto es que yo le dije al fin que si, que si la iba a ayudar, que me dijera quien era y ¡adivinen! No es mas ni menos que de Tom
— Les digo al borde de las lágrimas.

—¿y qué con eso Slett?

—Que ella es mucho mas bella que yo, es algo así como la diosa del centro comercial.

—¿ Desde cuándo te importa que alguien sea mas linda qué tú? ¿¡Quién eres tú y donde esta mi Scarlett Williams!?—me espeta mi mejor amiga con los ojos entrecerrados.

—Es que no sé ¿y si no soy lo suficientemente buena para él?

—¡Tú eres lo suficientemente buena para cualquiera!—Exclama juli

Me quedo en silencio

—Mira Scarlett, tú siempre nos estás diciendo a nosotras que no nos fijemos en si alguien es mejor que nosotras, que si alguien tiene esto o aquello, que todas somos únicas y eso es lo que nos hace diferentes. Tú, por otra parte eres mas que única, eres una excelente persona, una excelente amiga y una muy buena novia. Y no es por nada, pero ese Tomás se sacó la lotería contigo, Ahora piensa en esto ¿Con quién está él?, ¿contigo o con Hannah?

—Pues conmigo

—¡Por eso! Lett, te estás ahogando en un vaso con agua—dice Juli.

—Pero ¡¿Por qué él no me dijo que Hannah le había declarado sus sentimientos?!

—Tal vez no quiere peleas contigo.

Pienso en lo que dicen mis amigas y lo cierto es que tienen razón. Me dejé llevar por el miedo que yo solita sembré.

—Niñas, ahora yo soy la que tiene que contarles algo—dice Juli con tristeza

—Dinos mi niña, la curiosidad me está matando.

Se queda en silencio por varios segundos. ¡Miércoles, jueves y viernes! la cosa es seria.

—Es que. Bueno yo...Yo es-estoy emba-barazada—titubea y rompe a llorar.

—¿Quééééé? ¿Cómo?— pregunta Paola.

Yo la miro como si fuera lo mas obvio, ¿Cómo se queda embarazada? no va a ser con solo besitos como creíamos de pequeños.

—¿De cuánto estás?—indague

—De seis semanas.

Hago un repaso mental y caigo en cuenta que hace seis semanas ella salió de copas con sus compañeros de trabajo y tuvo un enredón con un Francés. Paola me mira y sé que piensa exactamente que yo.

—Entonces, ¿Él lo sabe?—me atrevo a preguntar

—No, ni siquiera tengo su número ¡Nada!

—No te preocupes nena, estamos contigo ¿De acuerdo?—la alienta Paola.

—Eres toda una bendecida y afortunada— bromeo yo

—Oyeeee– me da un golpe en el hombro—¿No qué era la virgen de la calle?

Todas reímos

—Es que yo iba a decir que toda una bendecida por tenernos a nosotras y afortunada ¡Por qué tu bebé va a tener tres mamás!

Todas nos damos un abrazo.

—Nos amo—dice mi embarazada favorita.

Yo también nos amo

Al cabo de unos segundos Juliana se deshace del abrazo y continúa hablando.

—Ahora necesito un apartamento— muerde sus uñas con nerviosismo—no quiero generar una molestia a mi mamá y menos a papá.

—Pero si estoy segura que ellos van a amar a tu bebé

—Si quieres nena, en mi apartamento hay una habitación de sobra y cuando quieras puedes pasarte.

—¿De veras Lett?

—Obvio, para eso estamos.

El sonido de mi celular timbrando corta nuestra conversación, me apresuro a sacarlo del bolso y veo de quien se trata. Es él. Paola se da cuenta y empieza a molestar

—¡Tomi, amoooor mio. Te Amoo, eres lo mejor!

—¡Cállate!— la reprendo.

Con eso me dispongo a contestar.

Te elegí para SIEMPREDonde viven las historias. Descúbrelo ahora