Tomás
Han pasado diez meses en los que me prometí olvidarla pero ¿Cómo olvidar lo hermosa qué es ella?¿Cómo olvidar lo que me hacía y me hace sentir?
Pienso en lo hermosa que es ella..
Ella es tan hermosamente bella, únicamente hermosa. Era aún más que eso, perfectamente hermosa.
Ella es tan hermosa que lo sabe y lo vive gritando a los cuatro vientos aún sin percatarse de eso. Hermosa como ella sola.
Podrían decir lo contrario, podrían afirmar lo contrario pero le importaba tan poco lo que pensaran de ella porque sabía que ella era hermosa. Terriblemente bella.
Hermosa como un girasol, ella era infinitamente más hermosa que cualquier galaxia colisionando, más hermosa que un cielo estrellado.
¿Cómo no me iba a enamorar de ella?
Si es tan hermosa como la perfecta heterocromía de sus ojos cafés con tintes negros y blancos
¡Tan jodidamente bella!
Bella con todo e imperfecciones, aún cuando se levantaba con el cabello enmarañado en una coleta y sus ridículas pijamas de niña. Es tan aleatoriamente hermosa.
Tan hermosa con su Cabello rebelde y sus hermosas cejas pobladas que hacen un perfecto conjunto con sus seductores labios rosados. Ella no es hermosa, ella es mucho más que eso.
Ella no es hermosa porque a veces pienso que es una maldición, con su hermosa piel de porcelana y su sonrisa que podría iluminar y dar calor incluso más que el sol.
Ella no es hermosa porque es una maldición. La más perfecta maldición.
Podría decir tantas cosas por las que me he enamorado de ella.
¿Cómo podría elegirme a mi después de lo que le hice? ¿Cómo podría perdonarme después que la rompí? ¿Qué sentido tiene seguir viviendo cuándo ella era lo que me hacía vivir?
Te necesito, Scarlett, necesito tu perdón.
Me levanto y salgo de la oficina. Tomo mi teléfono y hago una llamada.
—Señor Corrigan
—Trevor, necesito que investigues donde están viviendo actualmente los señores Williams.
—Si señor. En un momento tiene la información.
Cuelgo, entro a la oficina y le digo a Wilson que no vuelvo en lo que resta de la tarde. Salgo del almacén y me dirijo al parqueadero del centro comercial.
Voy a recuperarte.
Llego al antiguo apartamento de ella y los recuerdos no tardan en invadirme, ella está tan presente que me da incluso miedo cerrar los ojos.
Timbro y escucho un "voy" de una de sus amigas, sé que viven aquí de hace ya varios meses. Mi instinto acosador hizo que perdiera todo rastro de esperanza cuándo juliana me dijo una vez "no la busques más, ella no vive en la ciudad" fue ahí donde entendí que necesitaba tiempo y se lo otorgué. Pero diez meses es incluso más de lo que puedo aguantar.
Abren la puerta y veo a Juliana quién pone exageradamente los ojos en blanco. Debe estar fastidiada con mi presencia.
—Corrigan, por millonésima vez, Slett no vive aquí.
—Lo sé. Pero no es a ella a quien vengo a buscar— me muerdo el Interior del labio con nerviosismo y veo a su otra amiga aparecer
—Este es como mucho el hombre más exasperante que conozco. ¿Qué quieres?
—¿Puedo pasar? Quiero hablar con ustedes.
El rostro de ellas es todo un poema, en otras circunstancias me hubiera reído pero esto amerita toda la seriedad del mundo. Ambas se apartan y me hacen un gesto con la cabeza para que siga y no dudo en hacerlo, una vez dentro los recuerdos me golpean de nuevo y siento mi corazón romperse un poco más.
Como si eso fuera posible.
Tomo asiento en uno de los muebles y ellas lo hacen frente mío. Estoy nervioso, no lo voy a negar. Ni siquiera sé cómo empezar.
—Entonces ¿Qué es eso tan importante que tienes que decirnos?— espeta Paola con odio.
—Yo...—me aclaro la garganta— sé que ustedes saben lo que ocurrió ya hace tres años. —ambas asienten y sigo— yo también estuve en ese accidente, mi madre falleció en mis manos, falleció por salvarme ¿Saben lo qué significa eso? Qué la persona que más amas en este mundo ¿ Se te vaya en tus propias manos? ¿Saben el odio que sentí luego de eso?— siento que las lágrimas no van a tardar en aparecer, ellas están tan silenciosas pero no importa, yo sigo— cuándo supe que el auto que nos había chocado iba una pareja que por estar fotografiándose no se fijaron en la carretera aparte de ir por el límite de velocidad. Yo, yo simplemente me llené de odio y no pensé en más que en vengar la muerte de mi madre. Por eso investigué a los señores Williams, yo fui quién les quitó todo. Sé que no está bien, pero me sentía tan jodidamente dolido que no me percaté en el daño que iba a causarle a la que hoy se ha convertido en la mujer de mi vida. Es por eso que estoy acá, quiero que me ayuden a recuperarla.
Ambas se ven, me miran, se vuelven a ver como meditando las posibilidades de si ayudarme o no.
—Por favor...—ruego.
—No solo tú sufriste una perdida, Tomás, Scarlett luego de ver su hermana muerta en el asiento del auto del que iba a ser su futuro esposo, ella, ella duró quince días en estado de shock, no comía, no dormía, no hablaba, parecía que la vida hubiera pasado y ella ni siquiera se había dado cuenta—hace una pausa y siento como la bilis sube por mi garganta, pero aún así continuo escuchando—Fue tanto lo que la afectó que nunca en todo el tiempo hasta hace a unos meses habló de su hermana, se comió todo el dolor, lo guardó, luego vino lo de sus papás y el cambio tan drástico, cambiar de ciudad, darle los ahorros que ella tenía para que ellos se sustentaran. Eso fue duro para ella, sin embargo ella siguió. No te juzgo, no soy quien, pero lo que hiciste en parte te lo agrademos, por que esa fue la única manera que ella se desahogara. — dice Juliana sinceramente.
—Pero creo que con lo que hiciste en el pasado fue suficiente como para que jugaras con sus sentimientos.— espeta Paola.
La miro confundido.
—Nunca jugué con los sentimientos de ella.
Ambas me ven confundidas.
—¿QUIERES DECIR QUE TU NO SABÍAS QUIÉN ERA ELLA?– me reclama Paola.
—No, lo supe el día que me dejó.
—¡Vaya mierda!
—Esta bien, te ayudaremos— me alienta Paola— pero la vuelves a joder Corrigan y es mejor que busques un buen escondedero, porque tu linda cara estará bajo tierra ¿Entendido?
Asiento.
—Ok, esto es lo que haremos.
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Te elegí para SIEMPRE
RomanceScarlett, una joven con tan solo 23 años de edad, ha evitado el amor a toda costa. Sabe que el amor duele, que el amor no es bonito y sobre todo, tiene claro que los "siempre" están sobrevalorados. Tomás Corrigan, el chico que la dejó sin palabras...
