Capítulo 34

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Como cada fin de semana tengo el apartamento para mí sola, cosa que se le otorga a la españoleta de quinta que tengo como roommate.

Me levanto y para comodidad mía ando en pantis y crop top por mi habitación mientras la organizo. Siendo casi las nueve de la mañana me dispongo hacer mi estupendo desayuno, o bueno, estupendo lo que uno dice estupendo desayuno digno de faraón, no. Hago café y lo acompaño con tostadas y mantequilla.

La pereza a veces me puede.

Me doy un baño de espuma, sales minerales y todo tipo de aceite para relajarme, es mi tiempo conmigo misma y me gusta consentirme. Cuándo ya estoy más arrugada que uva pasa por estar tanto tiempo bajo el agua salgo mirando con tristeza mi bañera. Me pongo otros pantis y otro crop top y me dispongo a hornear galletitas y pastel de chocolate.

¿Qué? Uno también puede ser un poco abuelita a los veinticuatro años.

Pongo mi lista de reproducción favorita que básicamente se basa en canciones de Cepeda, Camila, Juan Fernando Velázquez, entre otras. Lo sé, soy muy deprimente, pero me gusta, me encanta ese tipo de música por lo que la pongo a casi todo volumen, que los vecinos se jodan, hoy es sábado así que no pueden quejarse y si lo hacían con toda mi chulería los mandaría a Pekín.

Estoy buscando mi muerte anunciada, pero me gusta vivir mi vida al extremo.

Dramática.

Estoy batiendo la harina junto con los huevos y mantequilla cuando suena una de las canciones que merece ser cantada a todo pulmón. Por lo que cojo mi batidor como micrófono, la cocina como escenario y los ingredientes como fiel público.

Que esperabas, Qué pasara
Que me quedara llorando tirado en algún rincón

Que viviera como si la vida se me acabó
No es así, yo sobreviví

Y confieso que no fue fácil recomenzar

El dolor de tu adiós fue difícil dejar atrás.

Por que yo en verdad te amé
Sabes que todo te lo entregué
Pero tú nunca hiciste igual
Me jugaste y creíste ganar.

Más el mundo tantas vueltas da.
Hoy las cosas han cambiado ya
Hoy te veo pagándolo todo

Mejor que a ti me va.

Terminé de cantar y agradecí a mi público haciendo reverencia a un lado y a otro, adelante y atr... Veo la figura de una persona por lo que mi instinto fue lanzarle mi bella batidora.

—Pero ¿Qué haces? — y todavía el que está Bravo es él.

¡No hay derecho!

—Eso te puedo estar preguntando yo ¿Qué demonios haces aquí? ¿Quieres matarme de un susto o qué? ¿Quieres quedarte sin secretaria y buscarte una muerte sentenciada?— le espeto con todo el odio a puedo sentir en esos momentos.

Mi jefazo que no puede contener la risa por situación se gana un par de golpes en el pecho pero el ni siquiera se inmuta.

Este quiere que yo le haga un daño al mundo, en serio que sí.

—Responde engendro del demonio ¿Como hiciste para entrar a mi apartamento?

—Pues, la llave de repuesto—me dice como si fuera lo más Obvio.

¡Y no lo es!

—Así qué ahora te la pasas espiándome y entrando a hurtadillas a mi apartamento. Mira que yo sé que soy irresistible pero por lo menos me hubieras llamado para decirme que querías verme y no entrar como ladrón.

Digo cruzándome de brazos

¡Atrevido!

Hablando de cruzarme de brazos. ¡Jesús bueno! Si estoy casi desnuda.

—Pasaba por aquí y pensé que sería bueno hacerle una visita a mi secretaria. Y bueno que sí pensé— me mira de arriba abajo con una mirada que no logro descifrar. Pero si cree que me va a intimidar ¡Pues que siga creyéndolo! Yo no me avergonzaba de mi cuerpo.

Ni más faltaba.

—Uh, pensaste ¡qué bueno!, de vez en cuando es saludable usar el cerebro. ¿Jugo de naranja?

Arquea una ceja y me ve juguetonamente pero yo hago como si nada.

—Siempre eres así de impertinente y sardónica para hablar.

Jajajajajajajajajajajajaja, este todavía no sabe en la que se está metiendo.

—Me ofendes Nicolás, yo sería incapaz de ser así contigo— le respondo con la mano en el corazón dándole dramatismo a mis palabras.

Este se ríe por lo que digo y veo que su mirada se vuelve oscura y deseosa.

Que me libre Dios de esta. Por que de esa sonrisa y esa mirada no me libro yo sola.


Te elegí para SIEMPREDonde viven las historias. Descúbrelo ahora