Capítulo 34: LLora

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Marck y Noah practicaban en el boxeo, como siempre solían hacer. El mas alto sostenía el saco mientras Marck lo golpeaba.

—Cambiemos de posición, estoy algo cansado— Dijo el castaño jadeante y Noah simplemente asintió, ese día el de ojos oscuros andaba algo decaído, como en su mundo. Cambiaron de lugar.

Lo que Marck no sabía es que ese día fue en que murió el padre de Noah, por lo que este no pudo evitar recordar, recordar su niñez...

~

El pequeño Noah veía como su mamá admiraba unos bonitos zapatos en una vitrina de una tienda, estaban de compras por algunas cosas para la casa, pero el menor nunca había visto a su madre darse un gusto.

—Mamá ¿Por que no los compras?— La mujer espabiló y negó.

—No tenemos suficiente dinero, además, papá se enojaría si gastamos el dinero innecesariamente— el menor la miró con tristeza, odiaba que su mamá le mintiera; el sabía que tenían suficiente dinero y el sabía que aunque mamá los comprara o no, su papá se enojaría de todas maneras.

También sabía que aquel moretón en el brazo de su madre no fue ocasionado por un accidente en el trabajo.

~

A Noah le hirvió la sangre al recordar aquello, por lo golpeó el saco con fuerza, tratando de desahogar el poco rencor que aún había en su ser. 

Porque el de los ojos oscuros sabía que guardar rencor hacia lo que pasó hace años no haría nada bueno, pero el había sido lastimado, y aunque las heridas ya sanaron, las cicatrices nunca desaparecerían.

~

Noah tenía once años, estaba empezando lo que sería su adolescencia, y por ende estaba empezando a sentir atracción por sus compañeros, como cualquier puberto. Pero el "problema" era que el sentía atracción era por sus compañeros y no por sus compañeras.

Ese día su padre lo fue a recoger, a lo lejos vio como su hijo hablaba cómodamente con unos chicos, pero se comportaba de manera diferente, este se sonrojaba cuando uno de los muchachos en específico le hablaba o se acercaba a el.

(. . .)

—¿Hijo?Noah dirigió su mirada a su padre, no le gustaba mucho hablar con el hombre que lo golpeaba a el y a su madre sin razón alguna.

—¿Dime?

—De casualidad ¿Te gusta alguien de tu colegio?— El chico se sonrojó al instante ¿Estaría bien decirle? ¿Será que por fin su padre presentaba genuino interés en el? pensó el menor. Pero que equivocado estaba aquel inocente joven.

Asintió con un poco de duda. Ante la respuesta, el padre se levantó y caminó un poco por la habitación, fijando su vista en el duro cinturón de cuero que solía usar.

—Dime, ¿Es bonita la chica que te gusta?— preguntó el hombre, tomando disimuladamente aquel objeto. Noah tragó grueso por la respuesta

—...es... un chico...— respondió nervioso.

Eso fue suficiente para que el hombre templara el cinturón y se acercara intimidantemente al menor. Quién asustado salió corriendo por la puerta principal de la casa.

Corrió velozmente por las oscuras calles, mientras su padre lo perseguía, tenía tanto miedo.

Al no encontrar donde ocultarse, se escondió en un bote de basura cercano. Su padre buscó por los alrededores, quién sabe cuantas horas duró el pequeño muchacho temblando en aquel envase lleno de desperdicios de todo tipo.

Pero sin derramar una sola lágrima...

~

Desde ese día, Noah había tenido un trauma con bañarse todos los días exactamente en la noche, no importa si se había bañado tres veces ya, tenía que bañarse en la noche. Lo había superado hace dos años, pero supongo que la costumbre permaneció.

Todo lo que había pasado siempre quedaría marcado en su presente, las cicatrices en su cuerpo, sus costumbres, su vida, todo de el quedaría manchado y marcado para siempre; y eso lo enfurecía.

Le enfurecía lo que había pasado, le enfurecía como todos esos dolorosos momentos venían a su cabeza.

Sin darse cuenta, golpeaba aquel saco como si su vida dependiera de ello, incluso le enfurecía el boxeo en aquel instante ¡Había empezado el boxeo solo para ser más fuerte y defenderse! Defender a su madre... defenderse a él mismo... sin lograr con éxito ninguna de las dos.

—¡YA BASTA!— gritó con lágrimas en sus ojos, los cuales cerró con fuerza intentando olvidar. Suspiró con sorpresa al sentir dos delgados brazos abrazarlo con fuerza.

—Creo que fue suficiente por hoy— dijo con suavidad el castaño.

El odiaba ver a Noah en ese estado, solo lo abrazó con fuerza, reconfortándolo. Agradecía que ese día nadie estaba en el gimnasio.

—No te preguntaré si estas bien, por que no lo estás; tampoco preguntaré por que lloras ¿Estas bien?— Noah asintió, tratando de calmarse— Pero si te pediré algo... llora, por favor.

Este se confundió por la extraña petición.

—Se muy bien que no te has permitido llorar en todos estos años, tratando de ser fuerte por ti y por tu madre... pero no es bueno guardarse el llanto, ese dolor hay que sacarlo. Por que llegará el día en tu corazón se inundará de tristeza y eso solo te matará por dentro... así que puedes llorar todo lo que desees, yo estaré aquí, como tu apoyo, como tu fuiste conmigo ¿Está bien?

Noah correspondió el abrazo, aquel abrazo donde encontraba consuelo y cariño, y donde siempre lo encontraría; posó su frente en el hombro de Marck, sintiendo sus ojos picar debido a las lágrimas que no podía evitar derramar, soltando poco a poco el dolor, dejándolo ir.

—Llorar está bien, Noah.

Los hombres no lloran

Llorar solo te hace débil

—Llorar está bien— repitió Noah con una triste sonrisa, ignorando por completo las palabras dichas por su padre, por que algunas cosas es bueno ignorarlas, y solo recordar las importantes.


Fecha de public.: 21/03/18

Fecha de edición: -

¡Casi mil palabras!

Hice este capítulo para desearles las gracias por los 1k leídos, admito que fue hermoso entrar a wattpad y ver que mi primera historia tenía ya un kilo de leídos.

Me harán llorar de la emoción.

Especial gracias a Smogkeado y a ElenaReyes (Perdón si digo mal tu nombre pero es que lo escribí de memoria, después lo editaré), quienes siempre le dan una estrellita cada vez que actualizo, y gracias a Ysabel, quién fue la primera lectora.

PD: Preparen pañuelos para el proximo capitulo

Él es HermosaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora