12. Confia en mí.

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La noche finaliza cuando el laberinto se hizo escuchar.

Me despierto cuando Maia se levanta y se acerca a la cuna de Dylan para desearle buenos días y de paso, intenta hacer que diga su nombre.

- Ya que lo despertaste, cámbiale el pañal - le digo sentándome en la cama.

- No es justo - protesta girando a buscar las cosas en la caja que llego este mes- ¿Qué es esto?

Me enseña lo que saca de allí y sé, claramente, que es una de esas mochilas/cangureras para cargar a los bebés.

*Sabes que solo faltan unos pocos días para que salgamos, eso nos será de gran ayuda para cargar a Dylan en el laberinto *

Su cara se torna más pálida.

*Me he acostumbrado tanto a este lugar, todo se complicará una vez que salgamos de aquí. *

*Somos fuertes y saldremos de esto juntas, solo estate atenta a los sucesos que comienzan a pasar desde hoy*

*Lo sé, tendré cuidado*

Deja las cosas donde estaban y busca un pañal nuevo y lo cambia con cuidado, para luego levantarlo en brazos y darle un gran beso en su mejilla. Al pequeño le encanta los mimos por nuestra parte. Termino de calzarme y me acerco a ellos.

- ma... mamá... mamá - dice con entusiasmo estirando sus manitos para que lo cargue.

- Traidor - le dice Maia cuando me lo entrega.

- Buenos días, mi cielo - lo saludo dándole varios besos - Vamos acompañar a tu tía con los demás.

Delante de la puerta, aún cerradas están los diez corredores y Minho se me acerca para quitarme a mi hijo y lanzarlo hacia arriba, sé que él nunca lo dejaría caer, pero eso no quita el hecho de que cada salto me provoque un pre-infarto.

- Ya shank, acaba de despertarse - le digo acercándome a él.

- Eres una amargada - me responde haciéndole caras raras.

- Di lo que quieras, pero esta amargada te puede derribar como si nada - le digo para molestarlo.

Funciona cuando los demás se ríen, incluyendo Dylan.

- Me siento traicionado, pequeño larcho - le dice a él y la respuesta que recibe son sus manos jalando de su cabello mientras que ríe - Okey, capte el mensaje. No me voy a meter con tu mamá.

- ma... mamá.

- Todavía no me acostumbro a que hable - me dice entregándomelo.

- Y recién comienza, ahora lo estoy entrenando para que diga tía Maia.

- Oh... yo también quiero que sepa decirme tío.

- Aprenderá a su paso, no lo agobien - le explico a ambos y las puertas comienzan abrirse - Ustedes vayan hacer su trabajo y nosotros iremos hacer el nuestro.

Se despiden de nosotros y vamos hacia la cocina donde somos bien recibidos, siento a Dylan en la silla alta que ayude a diseñar con Gally.

Como desde hace un mes, le doy de comer un puré de manzana y luego lo dejo bebiendo su jugo en su biberón, mientras que ayudo con el desayuno. Como de costumbre, nos servimos últimos y cargo a Dylan hasta la mesa donde están Chuck y Newt.

- Hola cachorro, hola Newt - los saludos y Dylan balbucea con entusiasmo en forma de saludo también.

- Hola Gemms - me responde Chuck, Gemms es su apodo hacia mí.

Una Odisea DimensionalDonde viven las historias. Descúbrelo ahora