Nueva Amiga

23.5K 1.2K 570
                                        

POV CALLE

La última hora acababa de terminar y eso hacía sentirme tan bien ya que casi toda la mañana estuve cabeceando por el sueño. Gracias a Paula no me dormí en el transcurso de las horas, pero ahora que tengo que ir directo a casa aprovecharé para tomar una siesta larga y descansar por fin de tanta información embutida en mi cabeza.

Miré a Santiago a lo lejos con el auto en la salida, él hacía una seña para que lo notará, rodeé los ojos por sus movimientos exagerados de manos. Antes de poder llegar allí, una mano me lo impidió tomando mi muñeca.

—Oye Calle, espera, ¿a dónde vas?— preguntó Sebastián cuando giré a verlo —Pensé que esperarías por mí para ir a comer con los chicos como siempre.

—Sebas, hola— le sonreí —Es que no puedo ir, tengo que llegar a la casa ahora mismo— dije desanimada.

—¿Es en serio?— Sebas bajo sus hombros triste con un lindo puchero, ahí tuve que tener mucha fuerza de voluntad para no abrazarlo, es tan tierno —Bueno, será para mañana— regresó a su actitud alegre.

—Eh... hablando de eso, será para dentro de un mes— sonreí —¿Muy poco no?

—¡¿Un mes?!, Daniela Calle ¿qué hizo ahora?— rió alzando una ceja. Me conoce tan bien.

—Nada de que preocuparse— le dí un ligero golpe en su brazo —Pero me tengo que ir.

—Esta bien— Sebas me abrazó en forma de despedida —¿Nos vemos mañana?— preguntó todavía en el abrazo.

—Nos vemos mañana— asentí abrazándolo más fuerte.

Desgraciadamente no duró mucho ese hermoso momento gracias a Santiago que empezó a tocar el claxon alocadamente.

—¡Señorita Daniela nos tenemos que ir!— gritó desde el auto.

Sebas se separó de mi rápidamente y miró con una sonrisa a Santiago.

—Wow, tienes un chófer un poco loco— mencionó —Me parece divertido.

—Lo peor es que no es para nada divertido— mencioné fastidiada.

—Bueno Calle, adiós— se acercó a darme un beso en la mejilla y justo en ese momento Santiago tocó él claxon más tiempo y más escandaloso que antes.

—Mejor me voy Sebas, adiós— corrí hacia el auto y subí rápidamente —¿Acaso estás mal de la cabeza?— pregunté molesta mientras dejaba mis cosas en el asiento.

—¿Por qué?, no hice nada extraño o loco— respondió arrancando el auto.

—¿Y lo que acabas de hacer no es de locos?— él negó con la cabeza —Me parece sorprendente tu actitud— bufé dejándome caer en mi asiento.

—Disculpe señorita Daniela, ¿acaso él es su novio?— al momento que hizo la pregunta me ruboricé —¡¿Entonces si es su novio?!— preguntó asombrado con una risa burlona.

—No es algo que te interese— aparté mi vista de él. Observé el paisaje que tenía a mi vista, no tenía nada mejor que hacer y no quería hablar con Santiago.

—Puede que a mí no, pero al señor Germán si, ¿cómo actuaría si se lo contará?— mencionó viéndome por el espejo retrovisor.

—Posiblemente se lo tome demasiado bien, es mi papá, me quiere mucho y aceptaría mi felicidad— respondí con una sonrisa triunfadora.

—Bien, pero... ¿sí se lo contaramos diferente?, ¿qué su novio no es del todo bueno y es una mala influencia?— rió de solo escuchar su loca ocurrencia —No se lo tomaría demasiado bien.

Alguien Como Ella | TERMINADADonde viven las historias. Descúbrelo ahora