—Vamos Lucia, tienes que decirle la verdad a Rodrigo antes de que sea demasiado tarde, hazlo porque cabe la posibilidad de que te terminé y se aleje de ti— sollocé por décima vez viendo la misma escena de la película. Estire mi mano hasta agarrar la cuchara para pasarla por el helado de vainilla que estaba ya por la mitad. La oscuridad de mi cuarto y yo envuelta en cobijas hacían el ambiente más depresivo.
—Esto es muy lamentable— miré con mala cara a Sebastián que estaba de pie al lado de mi cama —No me mires así, sabes que es verdad— se defendió mientras se cruzaba de brazos.
—Esta no es nuestra Calle— opinó Paula sentada al lado mío. Rode los ojos, ella se quejaba de mí estado pero aún así venía los fines de semana para comer conmigo encerrada en mi habitación. Decía que eso hacen las mejores amigas.
—¿Saben que me duele más que verte así?— preguntó Sebastián y las dos negamos con la cabeza —¡Qué no me hayas tenido la confianza suficiente para contarme que estás en una relación con Po...— Sebastián no termino de decir su queja ya que Puala le lanzó su cuchara en la frente —¡Auch!, ¿a qué viene eso?— le preguntó molesto.
Me encogí en mi lugar en la cama, las palabras que él había dicho anteriormente pasaban por mi mente y planeaban no irse, "qué estas es una relación con Poché", maldita sea, llevaba más de un mes soltera y parece que todavía no se da cuenta.
—Perdón— él se disculpó aclarando su garganta —Pero todavía sigo indignado sobre eso, chicas, a mi me hubiera gustado ser su padrino de noviazgo— mencionó.
—¿Eso existe?— le pregunté alzando una ceja, él se encogió de hombros.
—¿Importa?— me cuestionó —Es mejor, yo sería el primero en hacerlo, solo piensen...— él sonrio como bobo mirando hacia la nada —Les pude haber reservado una cena en el campo, o en la cima de un rascacielo y...
—¿Podrías dejar de echarle limón a la herida?— le preguntó Paula frunciendo su ceño.
—Estoy dando mi opinión— se excusó —Pero odio verte así— suspiró él sentándose en la orilla de la cama —Y no tenemos nada en mente para hacer que desistas en ver un maratón de películas tristes en la oscuridad de tu habitación— chasqueo la lengua molesto.
Los tres quedamos en un silencio absoluto, a mi no me molesta en nada ya que por fin me dejan ver la película en paz, viene mi parte "favorita", ella le dice toda la verdad y la perdona dándose un romántico beso. ¿Qué hubiera pasado si yo hubiera actuado como ella?
—¡Tengo una idea!— exclamó Paula justo en la parte donde ella le dice que lo amaba.
—¡Paula!— me quejé en alto, no había escuchado ese hermoso momento.
—Ush Calle, pensé en un plan para ayudarte— ella dijo tomando el brazo de Sebastián —Y va a triunfar— dicho esto, ella salió de la habitación junto a él. Por fin, silencio y paz.
Apagué el televisor, mañana termimo de verla por octava vez. Me acurruque en la cama y cerré los ojos para dormir en un sábado por la mañana, pero fue imposible conciliar el sueño al sentir mis mejillas humedecerse gracias a las lágrimas. ¿Por qué todo me recuerda a ella? Ver una película, salir a caminar, intentar ir a una fiesta, hasta mi propia familia y amigos me hacen recordarla, así como las pequeñas cosas que hago en mi rutina diaria, es como si ella estuviera empeñada a perseguirme por la eternidad aunque ella me haya terminado. Si mi cerebro no podía entender eso, mucho menos mi corazón. No podía olvidarla ni odiarla, no podía hacer nada contra ella, más que amarla y recordarla todos los días, y eso si podía llegar a odiar.
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Alguien Como Ella | TERMINADA
FanfictionCalle es una chica con un futuro prometedor y Poché con un pasado que la persigue. Calle esta rodeado de gente que la quiere y Poché se aísla alejando a todo aquel que quiera acercarse. Calle es buena hija y Poché trata de serlo. Aún siendo tan dife...
