-Poché...- susurró Calle.
-Te necesito, te necesito, te necesito- repetí muchas veces.
Aunque eso se lo confesará a ella, creo que va más para mí, quiero tenerlo en claro porque siempre fue así.
-Te necesito conmigo- volví a decir.
-Poché- dijo más calmada -Te encontré.
-¿Qué?- pregunté sin entender.
De repente colgó. Aleje el celular de mi oído analizando como si pudiera encontrar la respuesta en esa pantalla pero no entiendo. ¿Qué quiso decir?
Miró hacia arriba rendida dejando el celular a un lado mío, pero abrí los ojos al verla ahí de pie a unos metros de mí. Luce cansada, su pecho sube y baja al compás de su respiración, parece como si hubiera estado corriendo un maratón completo.
Miré su celular, lo tiene en su mano derecha, apretándolo ligeramente. Sus labios se curvan en una hermosa sonrisa, pero sus cejas unidas demostraban una profunda tristeza y preocupación. Y que decir de sus ojos, sus ojos avellanas, esos ojos que tanto me encantan, tan hermosos, ahora son opacados por lágrimas.
Me sentí mal, mal por verla así y no poder hacer nada. ¿No poder hacer nada?, ¿es en serio?, si yo puedo hacer todo por ella. Me levanté apoyándome en el puente una vez más, agarrando mi abdomen en el proceso ya que duele al moverme.
Cuando di un paso para ir hacia Calle, ella ya estaba cerca mío, no, no está cerca, está aquí, rodeando sus brazos alrededor de mi cuello en un abrazo cálido.
-¡Eres una idiota!- gritó con tanto sentimiento en sus palabras -Hiciste que me volviera a preocupar por ti- dijo pegando más su cara al hueco de mi cuello.
No sabía que decir, solo sonreí, no por verla así, no, sino al notarla así de preocupada por mi, sentí algo, algo llamada esperanza, pero se que eso no prueba nada.
-Lo soy- acepté -Y lo siento- menciono con mi mentón arriba de su hombro, aunque doliera, no voy a desaprovechar este abrazo. Dejé mis brazos rodear su cintura aferrándome a su espalda.
-¿Por qué?- musitó débil. Parecen como si sus palabras estuvieran atoradas en su garganta y luchará por hacerlas salir.
-Porque ¿qué?- pregunté con una risita. Tomé entre mis puños su chaqueta negra para no separarme tanto de ella.
-¿Por qué me pasa esto contigo?- pregunto, yo solo la escucho atentamente -¿Por qué cada vez que me entero de que hiciste una locura mi corazón se acelera de solo pensar que algo malo te puede pasar?-
-Por qué te preocupas por todos, tú eres así- respondí -Eres una persona maravillosa.
-No- negó con su cabeza, su cara sigue en el hueco en mi cuello y cada vez que habla mi piel lo siente -Contigo es diferente, haces que salga disparada a buscarte, no importa que este haciendo ni en donde esté, tengo la necesidad de ir por ti, tengo la necesidad de protegerte- confesó -Y todavía no se la razón.
Sonreí al escuchar sus palabras.
-Entonces diré algo para que ya no te preocupes por mí- me separé un poco de ella para que me miré -Quedate conmigo- susurré. Sentí el calor de mis mejillas -Si lo haces, estaremos cerca y me impedirás hacer una locura.
-¿Y cómo vamos hacer eso?- mencionó entre lágrimas -No siempre estaremos juntas.
Tomé el anillo de corazones y lo quité de mi dedo. Mi mano tomó con delicadeza la de Calle, temiendo que si hago un paso en falso se rompa o este momento lo haga. Acerco el anillo a su dedo anular y se lo coloqué.
ESTÁS LEYENDO
Alguien Como Ella | TERMINADA
Fiksyen PeminatCalle es una chica con un futuro prometedor y Poché con un pasado que la persigue. Calle esta rodeado de gente que la quiere y Poché se aísla alejando a todo aquel que quiera acercarse. Calle es buena hija y Poché trata de serlo. Aún siendo tan dife...
