-Bueno, bueno, ¿a quién tenemos por aquí?- pregunto la voz detrás nuestra.
Como movimiento involuntario, Poché y yo dimos un brinco hacía delante y después una media vuelta para encontrarnos a la persona que posiblemente nos delataría... o no.
-¿S-Samuel?- pregunté nerviosa a su presencia -¿Qué hace por acá?
-Me pregunto lo mismo señorita Calle, Poché- contestó mirándonos a las dos severamente.
-P-Pues...- Poché comenzó a mirar hacia todas partes en busca de una excusa. Espero y sea buena -¡Venimos a cazar lombrices!- mintió torpemente. Bueno, algo es algo...
-¿Cazar lombrices?, ¿con esas ropas?, interesante, ¿acaso también están jugando a "quién se ensucia primero"?- preguntó con sarcasmo.
-Bueno si jugaramos a eso, probablemente ya hubiera perdido- respondío Poché entre risas mientras mira su pantalón un poco manchado de tierra.
-Basta de bromas- dijo haciéndonos poner en posición recta, la voz de Samuel intimida demasiado cuando se enojaba -No han respondido a mi pregunta, ¿qué hacen aquí de manera muy sospechosa?- preguntó cruzando sus brazos.
-¿De qué sirve si como quiera me llevará con mi padre?- respondí imitandolo, solo que agregué un puchero molesto.
-Tiene razón- asintió levemente -Poché- la miró -Te dejaré ir, no le diré a Germán que casi raptas a su hija- casi reí al ver la expresión de asombro de Poché por ese comentario -Mientras tu Daniela, tú vendrás conmigo.
No le contesté y solo me resigne acercándome a él mientras rodaba mis ojos. No puedo creer que todo haya acabado así, iba tan bien, pero todo pasa por algo, supongo.
-¡Esperen!- nos interrumpió Poché colocándose frente a nosotros -Tengo una idea.
-¿Idea de qué?- preguntó Samuel -Nada me hará cambiar de opinión.
-Para que dejé ir a Calle- contestó rápidamente -Y por eso le pido que negociemos.
-¡¿Me van a negociar?!- chillé escandalizada ante esa idea.
-¿Qué vale más que mi trabajo y la señorita Daniela?- habló Samuel con una ceja alzada ignorando completamente mi comentario.
-Ehhh...- Poché agachó la cabeza con las manos en su espalda, de repente alzó la cabeza con una gran sonrisa en su rostro -Absolutamente nada, pero qué le parece sí... ¿dos días enteros hago su trabajo y deja libre a Calle?- propuso Poché con seguridad.
Negué con la cabeza, es obvio que Samuel nunca aceptará, siempre ha dicho que si quieres un buen resultado lo hagas tú mismo, así que nunca le dejaría su trabajo a alguien. Poché pierde su tiempo.
-Dos semanas- corrigió Samuel.
¡¿Qué?! Miré a Samuel totalmente sorprendida, ¿acaso aceptará?
-Cuatro días- dijo Poché con el ceño fruncido.
-La semana completa- habló de nuevo Samuel.
-Que le parece mejor... ¿Todos los fines de semana por un mes?- pregunto Poché alzando su mano.
Samuel llevo la suya a su mentón pensativo, queriendo analizar muy bien está decisión.
-Bien, de acuerdo- dijo al fin estrechando su mano con la de ella.
-Tenemos un trato Samu- Poché alejó su mano de él para caminar hacía mi.
-Ahora vayanse antes de que el señor Germán las vea- mencionó empujándonos hasta una salida alejada de donde estamos.
ESTÁS LEYENDO
Alguien Como Ella | TERMINADA
Hayran KurguCalle es una chica con un futuro prometedor y Poché con un pasado que la persigue. Calle esta rodeado de gente que la quiere y Poché se aísla alejando a todo aquel que quiera acercarse. Calle es buena hija y Poché trata de serlo. Aún siendo tan dife...
