Es Real

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Comencé a dar pasos ciegos hacia el frente, tanto que choque con la cama de Calle, eso ocasionó que me pegará en la rodilla.

-Auch- me queje en bajo y me senté arriba de la cama -¿Calle?- la llamé esperando una respuesta.

Tengo ganas de quitarme la venda, pero no sé si deba hacerlo, ¿Arruinaría la sorpresa si lo hago?, Yo digo que si, pero me desespera no ver nada.

Por el momento comencé a sobarme la rodilla, que me duele como un infierno, intenté calmar el dolor pero es imposible hacerlo. Un minuto más y me quito la venda que cubre mis ojos. En serio.

Escuché la puerta abrirse, eleve la cabeza instantáneamente en dirección al sonido, acaso es...

-Todo esto... Que escuchaste o leíste, es un poco de todo lo que tengo que decirte...- su voz se escucha tan suave...

-¿Calle?- volví a llamarla, tiene que ser ella, otra persona no acelera mi corazón así.

-Esa vez, tenía miedo, mucho, miedo de que, si aceptaba, nos llegarán a lastimar y que nadie aceptará esto- unos pasos se comenzaron a escuchar, se dirigen hacia mí, los escucho más cerca -Me di cuenta que al final, no tenía que tener miedo...- ella tomó mi mano -Porque ahora sé que el mundo no está contra nosotras, sino, nosotras contra el mundo, y... Si estamos juntas, se que nadie podrá vencernos-

Sus manos soltaron la mía, las sentí pasar por mis mejillas y luego a mi nuca. Tomaron el pequeño nudo y lo aligeró para que después el pañuelo cayera sobre mí regazo. Aunque ya no tengo ningún impedimento para ver, sigo con los ojos cerrados, no quiero mirar, tengo miedo de abrir los ojos y darme que todo esto es más que un sueño, no quiero regresar a la realidad y se acabe todo esto, de salir de esta hermosa fantasía.

-Oye...- la escuché susurrar, sus manos están sobre mis hombros -Abre tus ojos, quiero verlos- su mano acarició mi mejilla izquierda, limpiando la primera lágrima.

Mis manos están sobre mis rodillas, las presioné arrugando la tela del pantalón. Negué con la cabeza y cierro más mis ojos.

-No quiero- sollocé con la mirada baja.

-Poché- me habló dulcemente -Esto es real, lo que sentimos es real- dijo mientras lleva algunos mechones de mi cabello atrás de mi oreja.

-Tengo miedo...- confesé en un susurró abriendo mis ojos por fin, la encontré sentada en cuclillas frente mío -Tengo miedo de que la gente crea que esto no es real sino un mero capricho, que no acepte que esto pueda existir-

-Si nosotras sabemos que esto es real- tomó mis manos nuevamente, me encanta cuando hace eso. Después dejó un beso en ellas -¿Por qué preocuparnos por los demás?- preguntó viéndome con una sonrisa triste.

-¿Y si nos lastiman?- pregunté en bajo, nunca antes había pensado en las consecuencias de sentir.

Después de unos segundos en silencio, pensé que esto había acabado, pero no, sentí su frente chocar con la mía. Levanté mi vista y mire directo a sus ojos, ella también lo hace.

-No lo harán, y si se atreven, te protegeré y lucharé por ti- contestó en un susurró, eso me hizo sentir segura.

Sonreí a todo esto, entonces si es real, ¡Todo es real!, Calle es real, yo soy real, este lugar es real y por fin lo que sentimos pudo convertirse en algo real.

-Te extrañe- confesó ella dejando caer su frente sobre mi hombro derecho -Fuí una tonta, perdón, quiero que volvamos, que me quieras de nuevo y...-

-Te quiero desde ese noche- la interrumpí -Desde ese beso en la mejilla, desde ese momento, muy en el fondo, supe que nada sería igual y que no había retorno, sin embargo no me importó, y seguí ese camino porque al final es lo que quiero, estar contigo solamente- confesé en voz baja. Solo necesito que ella escuché lo que siento realmente, porque para mí ella es todo.

-Te prometo que no me alejaré de ti, nunca más, estaré a tu lado siempre- ella llevó su rostro frente al mío y acarició mi nariz con la suya -No importa lo que pase, es un promesa, ¿Lo recuerdas?- ella elevó su mano enseñando el anillo que le regalé esa vez, esa noche -No importa a dónde vayamos, siempre nos volveremos a encontrar-

-Es un promesa, ¿Verdad?, ¿Para siempre?- pregunté temorosa. No quiero que termine tan fácilmente todo esto tan bonito que estoy viviendo.

Ella se levantó del suelo y se dirigió hacia su mesita de noche. Abrió el segundo cajón y de ahí sacó una pequeña cajita de color blanco. Ella regreso de nuevo a su lugar.

-Poché...- tomó mi mano y acarició mis dedos, después abrió la cajita -Mientras tengamos esto, no habrá nadie ni nada que nos separe. Representa lo que somos y seremos juntas- saco de ahí un anillo idéntico al que tiene -Ten, es la parejita del que me diste, estamos juntas en esto, recuérdalo siempre. Todo los problemas que tienes son míos también, ya nunca más llevaras sola todo tus temores e inseguridades, seré tu apoyo, tu hombro donde llores por las noches- deslizó lentamente el anillo por mi dedo anular- Seré también la persona que te levanté cuando un día caigas, la que te arregle cuando un día estés rota- tomó aire y me miró con una sonrisa -La que te felicité por cualquier logro, aunque sea uno pequeño, pero lo haré siempre, quiero ser todo para ti-

-Y yo seré también todo para ti- las lágrimas se hicieron más presente en mis mejillas -Cualquier duda o alguna pregunta que tengas, siempre te tendré una respuesta. Siento que todo lo que quería en el mundo era encontrar a alguien como tú, lo necesitaba, en el fondo lo quería, pero no fue hasta esa noche que te encontré, y entonces solo fue cuestión de tiempo para darme cuenta que eras esa persona que buscaba- ahora yo tomé su carita entre mis manos -Calle, siempre has sacado lo mejor de mi, una parte que nunca había visto, siempre fuiste la que alejó todo lo malo, me haces demasiados bien y hasta hace poco me di cuenta. Se que algunas palabras que te decían estaban sobrevaloradas pero... En serio, lo decía en serio- suspiré agachando la mirada -Siento que soy muy complicada para ti, no te merezco, tú... Tú eres todo y yo soy nada- confesé.

Sentí una mano tomar mi mentón elevándolo hasta quedar frente a frente. Ella me miró con el ceño fruncido.

-Entonces, con mi "todo", déjame llenar esa "nada". Desaparecerá ese vacío- susurró cerca de mis labios -Todo esto es nuevo para nosotras, obviamente tendremos dudas, yo nunca había sentido esto tan bonito con otra persona- confesó con una sonrisa.

-Yo tampoco- reí levemente. Ya no me siento tan única ahora. Siempre busque esto.

-Pero... Poché, recuerda, estamos aprendiendo a amar, así que no más temores de que pasará en un futuro, solo piensa en el presente, en nosotras- dijo presionando más el agarre de nuestras manos. 

La mire fijamente, clavando mis ojos en los de ella, su color avellana me cautiva cada vez más que los veo, nunca me cansaré de decir que los adoro infinitamente.

Ahí mismo me di cuenta de tres cosas. Una, nunca me cansaría de ver esos ojos, dos, no quiero que me suelte nunca y tres... Por fin estoy aprendiendo a querer a alguien.

Sonreí rompiendo la corta distancia que nos separa en un beso lento pero lleno de cariño, quiero sellar con eso todo lo que dijimos el día de hoy.

Todo es mejor con ella, hasta un beso.

Me separé de Calle lentamente después de algunos segundos. Nuestras frentes se volvieron a unir. Adoro cualquier contacto con ella, en serio, ¿Qué me hizo?

-¿Lo intentamos?- preguntó mientras mantiene todavía sus ojos cerrados.

-Lo intentamos- susurré para acercarme de nuevo y probar esos labios una vez más, mi nueva adicción desde ahora, y no me encantaría dejarla.

Esta vez, todo es real. Al fin puedo comenzar a querer a alguien con toda mi alma, y quién mejor que... Alguien como ella.

Alguien Como Ella | TERMINADAHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora