Estoy aquí

18K 1.1K 173
                                        

-Calle, ¿qué pasa?, ¿te sientes bien?- Juan Carlos notó mi cara, una muy confundida -Poché está contigo, ¿verdad?- preguntó buscando mi mirada, yo solo intento comprender está situación.

-Papi, ¿y Poché?- Vale le jaló la manga de la camisa para llamar su atención. Él la vió y le susurró, "todo está bien".

-Ehhh, ¡si claro que lo está!- mentí de repente -Qué estúpida no me acordaba- dije golpeando mi frente y negando con la cabeza -Es que sigue durmiendo, nos desvelamos viendo películas, ya sabe, noches de chicas- reí nerviosa, no sabía realmente que inventar, soy pésima en esto -Así que, me tengo que ir, le diré a Poché qué lo llamé, ¡nos vemos!- salí, literalmente, corriendo de ahí.

No sabía que hacer ni sabía dónde estaba ella, además de que nunca contestó mis llamadas, ¿qué debo de hacer ahora?

Busqué con la vista él auto de papá, él sigue esperando un poco fastidiado por mí tardanza. Corrí y entré al auto de un salto asustandolo.

-Papá conduce a la casa, ¡rápido!- entré dándole en la mano el cono -Oh a donde sea...

-¡Calle por Dios!, ¡¿qué te pasa?!- preguntó alterado recibiendo el helado cuidadosamente -¿Por qué entras así?

-Solo por favor comienza a conducir, ¿sí?- rogué sacando mi celular, ella no tiene amigos aquí según yo... Mario... no, él no puede ser, Poché dijo que no volvería hablar con él. Descartado entonces.

Mi papá comenzó a conducir extrañado por mí cambio de actitud, oh créeme yo también lo estaría, pero ahora me tengo que concentrar en ella. Empecé a marcarle rápidamente, ahora solo falta que contesté, si es que lo hace.

POV POCHÉ

-¿Qué mierdas es ese sonido?- susurré.

Hace unos segundo comenzó a sonar y no se calla, giré mi cuerpo fastidiada por eso, tengo que parar ese tono ahora, pero sin saber dónde estaba, caí al suelo rápidamente.

-Mierda- me quejé, abrí los ojos lentamente, había caído sobre una alfombra, ahora me doy cuenta que no son suficiente para amortiguar un golpe.

Además de ese sonido, una luz brillante ilumina todo el lugar, el Sol entraba totalmente a la habitación por una ventana detrás mío. Decidí que tengo que levantarme pero no puedo, mi cuerpo lo sentía muy pesado. Hice un último esfuerzo para hacerlo pero justamente el sonido ceso. Aleluya, no tuve que levantarme.

Giré mi vista a la izquierda y encontré un sofá blanco de tela, sencillo, así que de ahí me caí. En el piso, mi cuerpo estaba enrollado con una manta azul marina, seguramente hacia un poco de frío anoche, también me di cuenta que todavía visto la misma ropa de ayer.

Observé el lugar, un departamento, pequeño pero acogedor para máximo dos personas. Tenía una televisión en el suelo y el sofá enfrente de ella. El lugar no está 100% amueblado, hay cajas y cajas todavía regadas por el lugar, pero ¿qué hago aquí?, y peor aún, ¿con quién?

Recuerdo haber estado en el bar, una mujer se me acercó, muy bella por cierto, no recuerdo que intento hacer pero una llamada entrante la detuvo, ¿pero de quién?, no lo sé, tampoco recuerdo eso, después salí de ahí, y le llamé a Calle... ¿Calle?... ¡Calle!, ¡Papá y Vale!

-Estoy muerta- saqué fuerzas de no sé dónde y me levanté del suelo.

Mire en todo el lugar en busca de mi celular hasta que lo encontré en un mueble cerca de la entrada. Corrí hacía él, con un pequeño tropezón de por medio, lo tomé y había un sin fin de llamadas perdidas tanto de Calle como de mi papá, ahora de esta si no me escapó.

Alguien Como Ella | TERMINADADonde viven las historias. Descúbrelo ahora