Capitulo 24

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LUCE*

El patio de atrás era precioso.
Un camino de piedra llevaba a la zona de las butacas y un mini bar. En medio una enorme piscina de forma extraña (ni ovalada ni circular).

Con una cascada de piedra y naturaleza alrededor  parecía un oasis

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Con una cascada de piedra y naturaleza alrededor  parecía un oasis.
Me senté al borde de la piscina y metí la mano. El agua era cálida, ni fría ni caliente.

El sol comenzó a descender y a esconderse tras el horizonte. Los últimos rayos de sol reflejaban en el agua cristalina de la piscina.
Mirando el horizonte no me percaté que luces del suelo comenzaron a encenderse. Pequeños leds recorrían el camino de piedra iluminándolo.


Luces comenzaron a aparecer en el interior de la piscina. La luna reflejaba muy bonita en aquella agua con luces azules.

Me entraron unas ganas increíbles de tirarme al agua. Miré bien si había alguien cerca y al estar segura me quité la ropa y me quedé en ropa interior.
Me tiré al agua sin pensarlo.


El agua rozaba mi piel y la luna me iluminaba a medida que nadaba.
Me hice unos cuantos largos acordándome de cuando íbamos Daniel y yo a la piscina municipal a nadar.

Solté el aire y me dejé hundir hasta el fondo del agua. Allí, abrí los ojos y observé las burbujas de aire salir de mi y flotar a la superficie. Cuando mis pulmones comenzaron a avisarme, subí.


Al abrir los ojos vi una sombra negra delante de mi. Me asusté como cualquier persona haría y me hundí.
Una mano me agarró del brazo y me subió.
Marc con su traje remangado me tenía cogida del brazo.



-Sal.-



-No puedo.- Dije mientras intentaba taparme.



-Sal Luce.-


-Qué no puedo Marc.- Marc me cogió de los dos brazos y me sacó del agua.

La luna iluminaba más que antes, me sentía como sin un foco me alumbrara y todo el mundo me mirara.
Estaba mojada, el agua goteaba por mi pelo y caía al suelo dejando manchas de agua que se iban secando en la piedra.


Estaba roja, tenía frío y mis pezones me la estaban jugando. Intenté taparme como pude pero Marc me agarró de las muñecas.


-Emmm... ¿Me sueltas?- Pregunté con demasiada confianza.



Sus ojos me miraban con rabia... Creo que había encontrado sus regalos.


Casada con un Demonio (+18)  [EDITANDO]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora