Hacía un año llegaba a Londres para conocer a los chicos. Hacía un año dejaba mi vida para aventurarme en un mundo completamente diferente con una historia que no conocía pero me pertenecía. Los shows, las canciones, las risas, los juegos, el amor, el crecimiento me habían llenado durante todo ese tiempo, pero hasta las cosas más impresionantes tienen un final.
Teníamos unos meses libres de ensayos y conciertos. Liam era increíble conmigo, Harry era el mejor hermano que alguien podría pedir. Simon se había vuelto una figura de autoridad para mí y ya habíamos asumido que no podía acercarme a Anne. Niall, Zayn y Louis eran mis mejores amigos y también podía considerarlos hermanos. Pero todo eso lo perdí una tarde, cuando me fui de casa con el dinero suficiente y algunas de mis cosas. Los chicos no lo sabían, ellos estaba durmiendo y yo me fui. Me fui porque no quería arruinar su carrera. No quería ser el problema que lo arruine todo, no otra vez. Me habían pinchado el globo. O, mejor dicho, yo lo había hecho.
Cuando llegué al aeropuerto miré todo en silencio. Sabía que tenía que irme. Tenía que salir de ahí. Tenía que desaparecer hasta saber cómo solucionar las cosas. Éramos jóvenes. Demasiado jóvenes. No podía hacerlo pasar por eso. Anunciaron el vuelo. Me puse la mano sobre la panza un instante. Podía hacerlo. Tenía que hacerlo. Pensé en llamar a Luke, pero no había tiempo, no podía. Sabía que él me ayudaría, pero era lo mismo que poner a Liam en esa situación.
Tenía miedo de que consideraran que no podía tenerlo. ¿Y si Harry pensaba que era mucho? ¿Y si Liam no quería? ¿Y si Simon decía que perjudicaba la imagen de la banda? El bebé no tenía la culpa.
...
Narra Harry.
-Nina, es hora de comer.- dije entrando en su habitación pero ella no estaba.- ¿Nina?
No obtuve respuesta. Busqué en el baño, pero no estaba ahí. El cuarto estaba en absoluto silencio. Miré todo y sobre la cama encontré seis cartas. Las tomé y bajé con estas dando vueltas en mis manos con nerviosismo.
-¿Dónde está Nina?-preguntó Liam confundido.
Le tendí su carta y a los chicos también las de ellos. Había también una para Simon.
-Se fue.- dijimos todos al mismo tiempo. Con dolor, confusión, desconcierto, tristeza e incredulidad. Nina se había marchado, otra vez, pero esta vez era su decisión. Nos había abandonado. Me había dejado.
...
Narra Nina
Apenas llegué, Luke llamó desesperado. ¿Qué había pasado? ¿Qué pensaba hacer? ¿Cómo se me ocurría? No tenía ganas de darle explicaciones. Tenía unas direcciones anotadas y la plata suficiente como para tener asegurados dos meses de alquiler. Luke transfirió una suma considerable a mi cuenta y prometió encontrar la forma de llegar hasta donde yo estaba. No quería que interviniera, no quería que Ryan interviniera, pero él me había asegurado que no ocurriría.
Entré a mi departamento recién alquilado y sonreí.
-Esta es tu nueva casa.-susurré con la mano sobre mi estómago.
Tener a la criatura en mi vientre era lo único que lograba aplacar el dolor que implicaba dejar a los chicos atrás. Me hacía sentir que no estaría sola, no del todo. Mi celular no había parado de sonar en todo el día así que lo apagué con temor de no poder resistir la tentación de querer volver a casa. Luke podría encontrarme, pero nadie más podía hacerlo. Nadie.
-Perdón, chicos.- susurré al salir del departamento para internarme en un largo pasillo que daba a los ascensores.
Recorrí la ciudad para conocerla un poco. Era enorme. No me costaría mucho encontrar trabajo y en eso tenía razón. Britani había nacido ahí, me había hablado del lugar. Era tranquilo, o eso repetía.
Luke no llegó esa noche, ni al día siguiente. Sentí alivio. Eso solo podía significar que le habían preguntado y él había sabido cerrar la boca. A los dos días ya trabajaba en una panadería. Sabía que algunas personas me miraban extrañadas y podrían reconocerme, pero no creí que fuera un problema. Además, necesitaba un empleo para darle a mi bebé una vida digna y contar siempre con los recursos necesarios para mantener su salud y felicidad. Necesitaba hacerlo, y si para eso tenía que repetir mil veces que no sabía de qué me estaban hablando cuando mencionaban a One Direction, entonces lo haría.
...
Narra Niall.
Hacía cinco meses que Nina se había ido pero ya sabíamos dónde estaba. Gracias a las fans, habíamos logrado localizarla. Necesitábamos que no sospecharan que algo había ocurrido, así que no podíamos preguntarlo directamente. Nina se había ido por algo y, fuera lo que fuera, dudábamos que quisiera a los medios sobre ella. Esa misma tarde saldríamos a buscarla. Los chicos estaban muy emocionados aunque seguían sin entender por qué se había ido. Parecía que todos intentábamos buscarle la broma a la situación, el juego. Como si fuéramos a encontrarla riendo y preguntando quién sería el próximo en contar. Sentimos como si no la hubiéramos visto en años. Y Liam repetía "ahí voy, mi amor" desde que habíamos salido de casa. Harry lo golpeaba y le decía que él iba a ser el primero en saludar a su princesa.
La desolación y tristeza de los últimos cinco meses había sido remplazada por el nerviosismo y la ansiedad que provocaba el saber que cada vez estábamos más cerca.
Estaba viviendo en un departamento, sola. Teníamos la dirección exacta y aunque quisiera verla me preocupaba mucho y la pregunta seguía rondando por mi cabeza ¿Por qué se había ido? ¿Qué había sido tan terrible?
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Hermana de Harry Styles
FanfictionElla, tímida e invisible. Él, famoso y popular sin preocupaciones. Pero todo cambia cuando él descubre que tiene una hermana y ella, tras la muerte de su madre, se entera que es adoptada.
