Capítulo N° 74

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Midoriya se dirigió al hogar de su novio en cuanto fue liberado de sus funciones, pensó que el semi albino aún se encontraría durmiendo, ya que tan solo el viernes anterior había egresado oficialmente de su carrera y aprovecharía de descansar.

Entró con rapidez a la enorme propiedad, pues algunos medios ya se encontraban apostados en el perímetro con intenciones de obtener una primicia. Bajó de su automóvil y literalmente corrió con intención de dirigirse al dormitorio de su novio, pero para su sorpresa, lo encontró sentado en el living con el celular entre las manos.

- ¡Shōto! – exclamó logrando que el mayor levantara la vista y lo viera con esa usual expresión de póker – Yo... yo lo siento – comenzó a sollozar sin atreverse a avanzar – Fue una estupidez hablar sobre lo nuestro en la comisaría, no pensé que Ro... - unos amables labios lo hicieron callar de improviso.

El beso duró tan solo unos segundos, pero sirvió para que el peliverde se calmara – No vuelvas a disculparte por esto – le dijo con voz firme – Jamás vuelvas a arrepentirte de vivir como siempre debimos hacerlo – le acarició el rostro con ternura, para luego pasar su brazo izquierdo por los hombros del policía y dirigirlo hasta el sofá de tres cuerpos.

- Ya viste el matinal, ¿Cierto? – preguntó Midoriya recibiendo un asentimiento de parte de Todoroki – Pensé que estarías dormido y tendría que explicarlo desde el inicio, pese a que no sé cómo explicar todo lo que pasa... – dijo pensando en voz alta.

- Llamadas de Sero y Kirishima me despertaron, sin contar sus numerosos mensajes – indicó el mitad peli rojo - ¿Estabas en la comisaría cuando todo pasó? – preguntó mientras acercaba más a Izuku a su regazo.

El policía asintió y procedió a contar todo lo que había pasado, pero no podía explicar mucho más porque solo tenía la información que Shinsō le había entregado someramente, por lo que decidió llamar a sus amigos para citarlos hasta la residencia del menor de los Todoroki y, así, por fin, obtener la historia completa.

Mientras Shōto veía a su novio hablar con rapidez y exigir a los involucrados ir hasta su hogar, intentaba calmarse y no expresar toda la ira que sentía en ese momento en contra del maldito de su padre, sabía que estaba involucrado en todo el asunto, una llamada perdida de su parte minutos antes de la emisión del programa y luego un mensaje en donde le recalcaba lo decepcionado que estaba de él, eran más que suficientes.

No es como si pensara ocultar esa información, pero estaba esperando que sus sentimientos negativos no fueran mal interpretados como un posible arrepentimiento sobre la relación, para su suerte, el tener al pecoso cerca era una de las mejores medicinas para sus nervios.

Las consecuencias de tomar una rosa bicolor (TodoDeku)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora