CAPÍTULO 5: PERSECUCIÓN

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Blackorbion se desplaza a toda velocidad para alcanzar a la misteriosa encapuchada. A cada segundo que pasa, su rabia aumenta cada vez más.

ENCAPUCHADA: Relájate un poco, ¿quieres? No es que me importe, pero van a reventarte las venas si sigues así de cabreado.

BLACKORBION: Grrrrr...

La encapuchada se encuentra sobre la rama de un robusto árbol. Una milésima de segundo después salta para evitar ser abrasada por la furia del Sentimogu.

ENCAPUCHADA: Qué llamas tan intensas. Reflejan la mayor de las iras que pueden aniquilarlo todo.

BLACKORBION: ¡DÉJATE DE TONTERÍAS! ¡DIME DE UNA VEZ QUIÉN ERES!

ENCAPUCHADA: Je, je. Como quieras.

La encapuchada se agarra el manto que cubre su cuerpo y lo lanza al aire. La mujer que surge de él es alta, con el pelo rubio, ojos azules y un ropaje blanco.

BLACKORBION: No podías ser otra... ¡SELENYA!

SELENYA: Conque me conoces. Me siento halagada. Y eso que tú y yo nunca nos hemos encontrado.

BLACKORBION: Tu fama no es por buenos actos. Has cometido múltiples asaltos a nuestras instalaciones, has matado a muchos de los nuestros y has osado ir en contra de los designios de nuestro Imperio.

SELENYA: Será porque no puedo quedarme de brazos cruzados mientras veo como vosotros, monstruos repugnantes, destruís lentamente con vuestras maldades. Este mundo lleva millones de años en la oscuridad, sin que el sol pueda bañar estas tierras.

BLACKORBION: ¿Maldades, dices? Estamos recreando el mundo a nuestra manera para convertirlo en una utopía, un paraíso para todos. Es nuestro deber como dioses que somos, y al mismo tiempo tenemos a toda la creación a nuestra merced.

Selenya rodea sus pies de alquimia y carga contra Blackorbion con mucha rabia. La joven alza su pierna para asestar un potente golpe a su enemigo con el talón del pie, pero es bloqueado por el Sentimogu con su bastón, generando una colisión de la que saltan múltiples chispas.

SELENYA: Nrgh...

BLACKORBION: Je, je. Para dominar tan bien la alquimia debes de ser una luchadora de primera categoría. ¿Crees que podrás derrotarme con tu fuerza actual?

SELENYA: Para nada.

BLACKORBION: ¿Hmm?

SELENYA: Pero ya he cumplido mi cometido. La criatura tras la que ibais detrás ha escapado con éxito. Aunque no tengáis todo vuestro poder de vuelta no estoy a vuestra altura.

BLACKORBION: Para ser tan joven eres bastante realista, lo admito.

SELENYA: Pero... ¡Aún tengo algún truco bajo la manga!

BLACKORBION: ¿Eh?

Selenya crea un cuchillo de luz y se lo lanza a Blackorbion, que debido a la escasa distancia existente entre ambos y teniendo un choque de ataques, se clava en el ojo del Sentimogu, quien grita de dolor y debilita el poder de su bastón.

SELENYA: ¡Haaaaaaaa!

Selenya aprovecha el momento en el que Blackorbion se encuentra desorientado y alcanza al Sentimogu, golpeándole con gran potencia en la cabeza.

BLACKORBION: ¡Agggggggggggggrrrrrrrrrrr!

Blackorbion se arranca el cuchillo del ojo, empezando a brotar un río de sangre morada. El Noble lo hace pedazos apretando el puño extremadamente furioso.

DIVINA CONVICCIÓN II: BATALLAS DE LEYENDADonde viven las historias. Descúbrelo ahora