En las sábanas de aquella habitación.
La oscuridad permitida por quien descansaba el corazón.
Lo descansaba entre los pechos de una ella.
Una ella sin nombre, sin dignidad, sin voz.
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Donde los Escritores van.
Romance¿Para quién escribimos los que no sabemos a dónde ir? ¿Nos leen? ¿Qué pasa sí nunca lo hacen? A veces hay que tener miedo. Pero, ¿a quién le escribo si no es a mí? Foto por Ana Gabriela Zárate Rábago. Instagram: @anagabriela_zr
