Te espero.
Te quiero.
Me dueles.
Me duele la vida que no vivo contigo.
Y aún te siento.
Tan vivo, tan cierto, tan real y constante.
Con un lunar en la nariz y otro en la oreja, diminutos.
Minutos.
Tiempo.
Era.
Los días se me escurren entre las manos y desespero y lluevo y siento, y te siento.
Tan cerca, tan aquí, tan etéreo.
El mero hecho de sentirte me llena la luna, me ilumina las horas y me alborota el cabello.
(Aún) te espero.
(Aún) te quiero.
(Aún) me dueles.
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Donde los Escritores van.
Romance¿Para quién escribimos los que no sabemos a dónde ir? ¿Nos leen? ¿Qué pasa sí nunca lo hacen? A veces hay que tener miedo. Pero, ¿a quién le escribo si no es a mí? Foto por Ana Gabriela Zárate Rábago. Instagram: @anagabriela_zr
