~Narrado por Gabriela~
¿Qué se supone que deba hacer? Sentí un vacío repentino en el estómago, mi corazón empezó a latir rápido, estoy asustada. ¿Cómo diablos se enteró Ela? Adán harto de la situación salió de la habitación rápidamente, yo caminé tras él y lo tome de la mano para que se detuviera y cuando lo logré él volteó para dejarme ver una mirada de desprecio hacia mí, lo mantenía sujeto y no sabía por donde empezar, él se soltó de mi agarre, deslizó sus manos entre su cabello y exhaló para dejar salir unas palabras de su boca.
—Gabriela, no me importa como haya sido, qué pasó, no me interesa, es tu vida y yo ni te conozco, nos divertimos, no me haré la víctima y tampoco voy a llorar por ti, tú solo viste a un chico más que no sabía tu secreto y te divertiste, lástima que yo no sabía que era diversión y lo confundí por un momento.— Su voz empezaba a quebrar y sus ojos a cristalizarse, tapó sus ojos con su mano derecha para controlar las lágrimas que querían salir y lo vi irse, sabía que nada de lo que dijera lo haría entender.
~Narrado por Emir~
Ela notó mi mirada de enojo y entonces contestó:
—Se que no debí decirlo y no lo iba a hacer, pero ella me retó, se tomó muy personal lo del beso y creyó que me dejaría humillar como antes, pero se equivocó y no la molestaré, ya tiene bastantes problemas perjudicando su vida. — Actuaba de manera altanera, como si ella fuera mejor que Gabriela, tenía un aire de superioridad y maldad, estaba resultando ser un monstruo que nadie sabe de donde salió. Se paseaba en la habitación con una risa burlona, acomodó su cabello y salió por la ventana, al parecer quería evitarse otro encuentro con Gabriela. Segundos después, vi entrar a una Gabriela desanimada, con una mirada triste y unos pasos arrastrando los pies, yo la sostuve, poniendo mis manos en su cintura y conduje la cama.
—Entonces es cierto.— No recibí una respuesta mas su silencio bastó para confirmar lo que ya mi mente venía pensando. Ella sólo permanecía de espaldas a mí. —Gabriela, quiero que sepas que voy a respetar y apoyar cualquier decisión que tomes, me voy a hacer responsable y no te dejaré sola.
No tenía ni la mínima idea de que más decir para hacerla sentir mejor.
—Creo que deberías irte con Rafaela. — Hablaba con un tono tan bajo que apenas la podía escuchar, sabía que estaba a punto de estallar, pero no quería hacerlo frente a mí.
— Mira el lado positivo, tendrás un hijo con tu mejor amigo, ya sobrepasamos los niveles de la amistad.
—No es tan fácil, implica responsabilidades y muchas cosas más que es muy fácil decir que vas a cumplir, pero cuando el bebé esté tendríamos que afrontar sean como sean y no podremos echarnos para atrás. — apoyó sus codos en sus piernas y ocultó su cara entre sus manos.
—Pero la culpa no es sólo tuya, así que no debes ser tan dura contigo— Levantó la cara y me dejó ver su rostro empapado y sus ojos rojos.
—No sé en que momento mi vida se volvió un caos, se supone que esto lo solucionaría lo más pronto posible y ahora todo el mundo está enterado.
—Entonces no planeabas decirme nada.
—¿Qué mejora por tú estés enterado de esto?
—No sé, tal vez te sea menos complicado si sabes que cuentas conmigo. Gabriela, yo también formo parte se esto, no lo hiciste sola, yo quiero cumplir con mi parte.
—Ya te dije que no tienes que cumplir con nada. No lo voy a tener y punto.
—A eso te referías con resolverlo. ¿Ahora es un problema para ti?
Ahora no, desde que lo supe fue un problema. ¿Crees que en este momento de mi vida estoy interesada en cargar con un bebé? Por eso no quería que lo supieran, ahora querrán estar dando su opinión donde no se pidió.
—¿Entonces por qué lloras? Ya vas a "resolverlo" no tendrás que enfrentarte a ninguna responsabilidad, ni luchar en ningún momento, no tendrás que lidiar con nada, tu gran problema va a desaparecer, el problema en el que te metiste porque quisiste, porque no fuiste responsable.
—Yo no fui la única irresponsable.
—No, pero dices que es un asunto solo tuyo, la decisión final es tuya, pero no uses como excusa que no recibiste apoyo, porque tú no lo quisiste.
—Maldita sea, esto no puede ser real.
—Lo es, es muy real, pero que deje de preocuparte ya dijiste que no vas a resolver y que no hay nada que yo pueda hacer para evitarlo.
—No, ni siquiera eres el padre, no quiero que te involucres, ve, ten una vida normal y déjame aquí porque eso es lo que me merezco.
—Gabriela, tú no eres así, y no te dejes caer así, el mundo no se va a acabar, no eres la primera ni la última. Aunque estás embarazada de tu cuñado que ests5a punto de casarse y también tendrá un bebé con tu hermanastra, eso está jodido
Gabriela me miró con sus ojos rojos y con unas enormes ganas de matarme por recordarle todo eso, pero a pesar se su mirada de odio hay algo que no pude evitar preguntar.
—¿Y tú mamá está enterada? Porque si no lo está y se entera por otra persona, será muy chocante para ella.
Empezó a reír como burlándose de si misma, reírse se uno mismo de vez en cuando puede ser terapéutico, creo.
—De hecho sí lo sabe, y se enteró por otra persona, por una doctora para ser específicos.
—¿Y todavía estás viva Gabriela?
—Eso creo, a ella no me importó lo que yo quería, me dijo que vamos a interrumpir el embarazo.
—Eso es lo que querías y ya lo tienes.
—Sí, pero ella debió dejarme decidir aunque mi respuesta era esa.
—¿Te has puesto a pensar qué pasaría si Carol se entera?
— Sería un hermoso caos provocado por mis malas decisiones.
Link de mi otra historia.
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Mi Otra Yo
Teen FictionConmigo se confirma el dicho de "Las apariencias engañan" pues soy una chica tranquila hasta que la puerta de mi habitación se cierra.
