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「1998」

Jerry Baynard le dio un trago bastante largo al contenido de la botella. Diana Barry aprovechó que Moody estaba distraído aguardando que Anne y Gilbert saliesen del mar y se acercó al muchacho.

Lo tomó de las manos.

–No pude hacerlo –le dijo con voz suave.

–¿Disculpa? –respondió Jerry.

–No pude, no funciona con otra persona que no sea tú. Ya lo acepté.

Él sonrió.

–¿En serio?

–Así es, me rindo.

El chico puso una mano en su mejilla.

–Diana, no te vas a arrepentir.

Ambos sonrieron.

Ya en «La mansión», con el cabello mojado y dos tazas de té sobre la mesita de la cocina, Gilbert se fijó en los ojos de Anne y le sonrió, ella también lo hizo.

Moody se apareció tras ellos.

–Oigan, ya me voy, ¿saben dónde están Diana y Jerry?

–Ni idea –respondió el muchacho.

–Bueno, me voy –dijo Spurgeon. Volvió a mirar a Anne–. Feliz cumpleaños, otra vez.

–Muchas gracias –respondió, alegre.

Cuando volvieron a estar solos, siguieron mirándose sin decir ni una palabra. De hecho, no las necesitaban.

Mientras tanto, en algún lugar de la inmensa casa, Diana y Jerry se besaban apasionadamente acercándose cada vez más a la oscuridad.

「𝐋 𝐎 𝐕 𝐄, 𝐩𝐭. 𝐈 ; 𝐀𝐧𝐧𝐞 𝐰𝐢𝐭𝐡 𝐚𝐧 𝐄」Donde viven las historias. Descúbrelo ahora