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En medio de todas las fuertes voces de personas en el pequeño apartamento de Muriel Stacey, ella pudo distinguir el sonido del timbre.

–¿Señorita Stacey? –dijo Diana, viendo como llevaba en anillo en su dedo.

–¿Diana? Dime, ¿ocurrió algo?

–No, no ocurre nada. Solo quería saber como estaba, ya que hoy no fue a la escuela. En fin, no quise interrumpir. Felicidades.

Y se marchó.

«Maldita sea» se dijo durante el camino a casa.

「𝐋 𝐎 𝐕 𝐄, 𝐩𝐭. 𝐈 ; 𝐀𝐧𝐧𝐞 𝐰𝐢𝐭𝐡 𝐚𝐧 𝐄」Donde viven las historias. Descúbrelo ahora