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Capítulo 57

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- ¡Apártense! – nos gritó.

Los tres no hicimos a un lado, levante las tres varitas, Ron se arrastró hasta la cama y se derrumbó sobre ella, jadeando y con la cara ya casi verde, asiéndose la pierna rota con las manos.

Black yacía de cualquier manera junto a la pared, su estrecho tórax subía y bajaba con rapidez mientras veía a Harry aproximarse muy despacio, apuntándole directamente al corazón con la varita.

- ¿Vas a matarme Harry? - preguntó.

- Usted mató a mis padres - dijo Harry con voz algo temblorosa, pero con la mano firme.

- No lo niego - dijo en voz baja - Pero si supieras toda la historia...

- ¿Toda la historia? - repitió Harry, con un furioso martilleo en los oídos - Los entregó a Voldemort, eso es todo lo que necesito saber.

Mientras tanto yo revisaba la pierna de Ron, estaba muy mal.

- ¡Férula! – susurre apuntando al pie de Ron, unas vendas rodearon su pierna y se la ataron a una tablilla.

- Tienes que escucharme - dijo Black - Lo lamentarás si no.… si no comprendes...

- Comprendo más de lo que cree - dijo Harry con la voz cada vez más temblorosa - Usted no la ha oído nunca ¿verdad? A mi madre, impidiendo que Voldemort me matara... Y usted lo hizo, lo hizo...

Antes de que nadie pudiera decir nada más, algo canela pasó por delante como un rayo, Crookshanks saltó sobre el pecho de Black y se quedó allí, sobre su corazón, Black cerró los ojos y los volvió a abrir mirando al gato.

- Vete - ordenó Black, tratando de quitarse de encima al animal.

Pero Crookshanks le hundió las garras en la túnica, volvió a Harry su cara fea y aplastada, y lo miró con sus grandes ojos amarillos.

Harry levantó la varita, pasaron unos segundos y Harry seguía inmóvil, con la varita en alto, Black lo miraba fijamente, con Crookshanks sobre el pecho. Y entonces escuchamos unos pasos amortiguados, alguien caminaba por el piso inferior.

- ¡ESTAMOS AQUÍ ARRIBA! - gritó Hermione de pronto - ¡ESTAMOS AQUÍ ARRIBA! ¡SIRIUS BLACK! ¡DENSE PRISA!

La puerta de la habitación se abrió de golpe entre una lluvia de chispas rojas, el profesor Lupin entró en la habitación como un rayo.

El profesor Lupin tenía la cara exangüe, y la varita levantada y dispuesta, miró a Ron que yacía en la cama, a Hermione encogida de miedo junto a la puerta, a mi tratando de ayudar a Ron, y a Harry que no dejaba de apuntar a Black con la varita, y al mismo Black, desplomado a los pies de Harry y sangrando.

- ¡Expelliarmus! —gritó Lupin.

La varita de Harry salió volando de su mano, también lo hicieron las tres varitas que yo sujetaba, Lupin las tomó todas hábilmente y luego entró en la habitación, mirando a Black, que todavía tenía a Crookshanks protectoramente encaramado en el pecho.

- ¿Dónde está Sirius? – hablo por fin el profesor.

No comprendía qué quería decir ¿De quién hablaba? Black, cuyo rostro carecía completamente de expresión, durante unos segundos no se movió. Luego, muy despacio, levantó la mano y señaló a Ron.

- Pero entonces... - murmuró Lupin, mirando tan intensamente a Black que parecía leer sus pensamientos - ¿por qué no se ha manifestado antes? A menos que... - De repente, los ojos de Lupin se dilataron como si viera algo más allá de Black, algo que no podíamos ver ninguno de los presentes - ... a menos que fuera él quien... a menos que te transmutaras... sin decírmelo...

Muy despacio, sin apartar los hundidos ojos de Lupin, Black asintió con la cabeza.

- Profesor Lupin ¿qué pasa? – interrumpí.

Lupin bajaba la varita, un instante después se acercó a Black, lo tomó de la mano, tiró de él para incorporarlo y para que Crookshanks cayera al suelo, y abrazó a Black, como a un hermano.

- ¡NO LO PUEDO CREER! – grite.

- CONFIÁBAMOS EN USTED PROFESOR - gritó Hermione - Usted... usted...

- Hermione...

- ¡…usted y él!

- Tranquilízate, Hermione.

- ¡No se lo dije a nadie! – grité - ¡Lo hemos estado encubriendo!

- ¡Escúchenme por favor! - exclamó Lupin - Puedo explicarlo...

- Yo confié en usted – gritó Hermione a Lupin - y en realidad era amigo de él.

- Están en un error - explicó Lupin - No he sido amigo suyo durante estos doce años, pero ahora sí... Déjenme que se los explique...

- ¡NO! - gritó Hermione - Harry, no te fíes de él, ha ayudado a Black a entrar en el castillo, también él quiere matarte.

- ¡Es un hombre lobo! – grite.

Se hizo un vibrante silencio, todos mirábamos a Lupin, que parecía tranquilo, aunque estaba muy pálido.

























El mejor hombre lobo
💙

Slytherin's MasterHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora