Capítulo 5: Casa de brujos

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Nicolas

Esa mujer Emily me ha cautivado con sus hermosos ojos azul claro y su forma de hablar tan educada y poco ortodoxa para este siglo. Cualquiera la vería y pensaría que es una típica mujer de veintiún años sin nada interesante que ofrecer pero no es así, ella no es como cualquier otra mujer que conoces en la calle y ya te dice todo sobre su vida, es simplemente especial de una forma indescriptible. Mi principal deseo de conocerla fue porque escuché que sus poderes son extraordinarios y porque es descendiente de alguien que cometió crímenes contra las criaturas del mundo hace mucho tiempo, está clase de poder no se veía desde hace siglos; lo que no saben es que esos poderes están ligados a una forma fantasmal presentada en su cuerpo y que esta chica puede ser una bomba de tiempo a punto de estallar. Sé bien que no es mi deber protegerla pero por alguna razón inexplicable tengo una conexión con ella. Dark Blood la va a querer muerta por presentar un riesgo a nuestra farsa de sociedad civilizada con los humanos debido a que no controla sus poderes y de la familia de la que viene, sus padres intentaron ocultarla durante mucho tiempo pero al final sus poderes se manifestarían más violentamente y acabarían por saberlo personas no gratas. He vivido muchos años y nunca pensé que alguien de esa familia pudiera ser más poderosa que la bruja de fuego. Los Devane sobrevivieron a Sebastián y a su sed de sangre mágica pero no creo que puedan resistir ante ellos. Emily pagara las consecuencias de esa mujer. Tengo una pista de quién es la ancestra que vive en ella y espero equivocarme.

Iba tan perdido en mis pensamientos caminando por las calles de mi vecindario que no me di cuenta de la cantidad de demonios y vampiros que habían juntos murmurando cosas incoherentes, a lo lejos diviso a Jared un amigo humano mío a quién le debo tanto.

-Jared, amigo mío ¿Qué haces tan lejos de casa?- me dio un ligero apretón de manos.

-El gran Nicolas, oh amigo estoy de visita unos días por una oferta de trabajo y me he topado con tremendo lío.- me tocó el hombro y se le notaba nervioso, su corazón latía descontrolado pero no como cuando corres sino como alguien asustado.

-¿Qué ha pasado?- vacilo un momento y luego me respondió.

-Una casa cerca de Cambridge ha sido destruida y no se sabe si había alguien en ella. Todo ha quedado en ruinas, hay quemaduras afuera y nadie puede hacer algo porque llueve alrededor en ¡Época de sequia! ¿Puedes creerlo?- escuché atentamente lo que me dijo y solo pensé en una cosa o mejor dicho en alguien: Emily.

-Lo siento, tengo que irme.- me despedí de Jared.

Me escabullí por las sombras para poder correr con algo de libertad como un verdadero vampiro ¿estará bien Emily? ¿La habrán matado? El atardecer no me permite ir al cien por ciento y estos humanos se encuentran por todos lados. El olor a lluvia inunda mis fosas nasales. Reduje mi carrera a un trote para que los humanos no sospecharan y ya me encontraba detrás de la casa de los Collins que estaba completamente destruida, con una inmensa lluvia a su alrededor y un tremendo olor a cenizas con azufre típico olor de brujos, seguí oliendo y era sangre.

La gran casa en la que había estado hace tan solo un día era un completo desastre, la puerta estaba intacta pero del interior no puede decirse lo mismo. Lámparas rotas, trozos de vidrios, restos de magia negra típica de los demonios y un poco de sangre. De los padres de la mestiza no había rastro alguno, su olor era tenue como si se hubieran ido hace unas cuantas horas. No había ningún sonido en la casa salvo los de un corazón desbocado y sollozos de una mujer que provenían del segundo piso. Corrí hasta allí y encontré a la dueña de esos sollozos, Emily estaba tirada en el piso aferrando sus piernas al pecho y con la cabeza enterrada en ellas. Un pequeño campo de electricidad la rodeaba como si la estuviera protegiendo de un gran peligro.

Reencarnación #1  Trilogía ReencarnaciónHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora