Nicolas
Entre en la habitación de Emily a hurtadillas para verla dormir. Su cuerpo estaba relajado y abrazaba protectoramente una almohada, su rostro era hermoso normalmente pero cuando dormía podía admirarlo mejor. Me acosté a su lado y ni se inmutó, está profundamente dormida. Acaricie su cabello dulcemente y plantee un beso en su frente ¿cuándo me volví tan cursi? Siempre me he escondido tras una fachada de soledad. Incontables mujeres volteaban a verme en la calle pero ninguna captaba mi atención, no desde mi esposa. Todas eran o escuálidas o carecían de naturalidad. Algunas se atrevían a hablarme y lo más educado posible las alejaba de mí. La chica que dormía a mi lado no es para nada parecido a ellas. Su personalidad es extrovertida, divertida a pesar de las circunstancias y muy dulce. Es completamente natural y no se deja llevar por las apariencias, eso me gusta de ella. Al conocerla solo pensaba en protegerla porque me sentía culpable, ya que yo maté a su ancestra pero se fue ganando un trocito de mi corazón poco a poco, y sus mejillas sonrojadas con sus pucheros de niña me cautivaron por completo; al igual que su forma de hablar. Está noche ha sido mágica de verdad y ese beso fue, muy especial. No pude frenar mis impulsos de besarla y he terminado dejándola sin aliento, pobre. Solo de pensar en eso ya me dan ganas de reír, ella entre mis brazos jadeando mientras su cuerpo pide a gritos aire. Le dije que no la besaría más para ver cuál sería su reacción y me ha dejado feliz. Jimmy y Lázaro me las pagarían después con su absurda apuesta. La cama empezó a moverse un poco y vi que Emily se frotaba los brazos adormilada. Cerré las ventanas y la arropé, una sonrisa se extendió por su rostro y le acaricié la mejilla.
-No dejaré que nada te pase.- le susurré y la besé en la coronilla.
Anoche no pude descansar pensando en mi cita con Emily y en cómo hacer para encontrar a sus padres, no surgió nada. Jimmy discutía con Lázaro mientras preparaban la comida y eso me hizo recordar que ya necesitaba alimentarme. Iré esta tarde al bosque.
-Nicolas no te hagas el dormido, baja ahora mismo.- dijo Lázaro desde abajo porque sabía que lo escucharía. Bajé calmadamente y me encontré con los gemelos.
-Buenos días, ¿qué les pasa?
-He encontrado residuos del sueño de magia ¿Crees que Emily lo habrá usado?- pregunto seriamente.
-¿De qué se trata eso?
-Es cuando una bruja o brujo entra en los sueños de una persona en específico. Con mucha práctica se logra hacer pero se requiere un nivel de concentración muy alto.- me explico.
-Ahora que lo pienso... Emily lo hizo una vez con esa bruja, Lucinda. Recuerdo que estaba muy alterada porque todo lo que vivió allí era como si fuera real.- ambos hermanos intercambiaron miradas.
-Es real, tan real que si muere ahí lo hace también en el mundo real.- afirmo Jimmy.
-¿Lucinda? ¿La bruja que ha causado tantos estragos en toda Europa?- inquirió mi amigo.
-La misma. Tuvimos un pequeño encuentro con ella y Anastasia casi nos termina matando a ambos.- expliqué sin muchos detalles.
-¿Crees que haya vuelto a ocurrir?
-Deberías preguntarle.- asintió y continuaron haciendo waffles.
-¿Emily no se ha levantado?
-No, joven enamorado. Sigue durmiendo.- respondió Jimmy divertido. Mejor voy a cazar ahora mientras duerme.
-¡Voy de caza!- grité y salí corriendo por la puerta.
El aire rosando mi cara era una de las mejores sensaciones de ser vampiro. Poder correr a una velocidad tan rápida detallando cada hormiga en el camino era divertido. Pare en un pequeño prado no muy lejano de la cascada donde había un enorme ciervo, corrí tras él sin mucho esfuerzo y me alimenté. Cuando me encontraba con esos dos me olvidaba de comer frecuentemente porque pasábamos todo el día jugando play, contando anécdotas o saliendo a fiestas. Ellos son unos aficionados de los juegos y les encanta ir a fiestas para buscar chicas con las cuales pasar el rato, ninguno de los dos había encontrado la indicada aun. En el trayecto devuelta a casa me detuve en la cascada que contenía el olor embriagador a fresas de Emily, nunca me cansaría de su esencia.
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Reencarnación #1 Trilogía Reencarnación
FantasiaEmily Collins es una sacerdotisa común y corriente hasta que descubre que alguien más vive dentro de su cuerpo. Una bruja del siglo XVII con poderes del fuego y una terrible sed de venganza por el vampiro que la mato. Nicolas Walker entra misterios...
