Nicolas
El cuerpo de Emily yacía en el mismo sitio dónde Sebastián la retenía prisionera, ahí en el suelo justo encima de toda aquella sangre sin poder moverse. Sara sabía que algo había ocurrido, sin embargo, no me dijo qué o de qué se trataba. Lázaro por otro lado no paro de insistirme en que no saliera del campo hasta que Jimmy revisará el lugar por completo y confirmará que Sebastián de verdad había muerto.
-¡Déjame salir!
Golpeaba sin parar aquel muro poco visible que me evitaba ir donde mi amada y asegurarme de que estuviera bien.
-¡Ya te he dicho que esperes!- lo fulmine con la mirada como nunca antes y él se percato de eso.
Lázaro deshizo el campo y en menos de un segundo me encontraba a su lado. Era peor de lo que me temía, su cuerpo estaba repleto de heridas profundas, los puntos en su cuello se tornaron negro junto con él y su piel se volvió más pálida, como si fuera la de un muerto.
-¿Emily?
-¿N-Nicolas?
Abrió sus ojos pero en estos ya no había esa chispa llena de amor y felicidad de siempre, ni tampoco su color azul sólo era blanco e inexpresivo. Estiro su mano intentando localizarme porque no lograba verme, la tome entre las mías delicadamente con las lágrimas amenazando salir.
-Estoy aquí, mi lady.- susurre con voz ahogada.
-Me alegra... mucho.- dijo entrecortada.
-¿Qué cosa?
-Qué todos ustedes estén vivos.- sonrió dulcemente.
-Estarás bien, estarás bien.- repetía sin querer enfrentar la realidad.
-¿Sabes qué es lo que estoy viendo en estos momentos?- pregunto en un susurro.
-No, mi amor. ¿Qué ves?- comencé a acariciar su cabello y ella agradeció el gesto con una sonrisa porque su cuerpo ya no respondía. El veneno de vampiro se esparce por toda su clavícula rápidamente.
-U-Un mar de estrellas... como aquella noche.- respondió fascinada.
-Te amo, Emily.- besé su frente y cuando no obtuve respuesta mi corazón dejo de latir nuevamente.
-¿Emily?
Sus ojos estaban completamente cerrados y su corazón dio un último latido hasta quedar en silencio. De sus pálidos labios salió un último suspiro y allí en mis brazos aun con una sonrisa en el rostro Emily Collins murió. Rompí en llanto abrazando fuertemente su cuerpo y una vez más me deleite con su esencia que me era tan familiar. En ese momento de vulnerabilidad no pude evitar sentirme culpable por lo que había pasado, tal vez si Sebastián hubiera muerto aquella vez no estaría en esta situación, si hubiera sido más rápido...
-No es tu culpa.
Sara poso una mano sobre mi hombro haciéndome saber que ella también estaba sufriendo, al igual que Jimmy y su amiga Melanie. Charlie y Lázaro de una forma más seria pero igual lo hacían.
-N-No pude salvarla.- dije entre sollozos.
-Cielo, ella aún está aquí.
-¡No! Ella murió, murió en mis manos y sentí cuando su corazón dejo de latir. Pude ver como su cuerpo quedo vacio y se llevo un trozo de mi corazón.- chillé.
-Nicolas.- era la voz de Charlie.
-¡Déjenme solo! ¡No los quiero ver! ¡De no ser por tu culpa y la de Lázaro ella nunca hubiera venido a este lugar!- grité fuertemente dejando la habitación en completo silencio.
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Reencarnación #1 Trilogía Reencarnación
FantasiaEmily Collins es una sacerdotisa común y corriente hasta que descubre que alguien más vive dentro de su cuerpo. Una bruja del siglo XVII con poderes del fuego y una terrible sed de venganza por el vampiro que la mato. Nicolas Walker entra misterios...
