CAPÍTULO 42

877 117 46
                                        

Mención de la palabra "alfista". Favor de no burlarse de esta palabra ya que se está hablando de algo serio que, en la vida real, todas pasamos aunque se use una palabra diferente.








Mis hermanos estaban fascinados con la enorme casa en donde estaban. Ellos decían que era un castillo. Las habitaciones eran gigantes, estaban encantados.
Y más, al ver que habia una gigaaante piscina en el patio. Querían nadar y refrescarse, pero estaban en una casa que no era suya y no sería educado meterse sin pedir permiso, a parte no se atrevían. Aunque yo les dije que no había problema y que podían meterse cuando quisieran.

No se han despegado de mi para nada, siempre andaban detrás de mi, cuidándome
Y yo solo los miraba con ternura. Los extrañé tanto que no estoy en posición de reclamar nada.

Emilio y yo estamos más que bien. Siempre juntos y abrazandonos en todo momento. No podía evitarlo, mi omega me hacía hacerlo.

En este momento ya puedo decir que soy la persona más feliz del mundo. Tengo a mis hermanos, a mi mamá y a un alfa que me ama y me adora.

Mi alfa.

Ese chico era solo mio y me siento muy afortunado y bendecido.

No quiero que esta felicidad acabe nunca.

— Te veo muy feliz, hijo. —dice mi mamá.

Los dos estábamos en la cocina tomando té y comiendo galletas.

Mi mamá ya estaba enterada de absolutamente todo.

— Ya sé, mamá... —admití. — Dios, mamá... Te juro que Emilo es el mejor alfa que he conocido nunca... Siempre me cuida, ve por mi, siempre quiere saber que hago y me da demasiado amor... Jamas creí que alguien llegaría a amarme, papá me llenó de esas ideas en la cabeza... —recordé desanimado. — Pero Emilio es... Un alfa diferente. Es especial y muy amable. Es el indicado mamá, puedo sentirlo... —toco mi pecho justo del lado donde esta mi corazón latiendo.

Mi mamá mantiene una sonrisa en su cara. — Estoy muy feliz por ti, hijo. Puedo verlo en tus ojos. Brillan cómo nunca antes. —toma mi mano sobre la mesa. — Tu papá es un hombre muy complicado... Es abusivo. Antes no lo veía así, siempre creí que era normal...

Jalo mi silla hacia su lado, la abrazo por los hombros. — Lo sé mamá, yo también lo creía así pero Emilio me enseñó que estaba muy mal y que es un delito... Por eso mamá... —la miro a los ojos. — Por eso es mejor poner una denuncia, Emilo tiene abogados buenos, van a ayudarnos... —suspiro. — Sé que es tu alfa y tienen un lazo y que es algo muy difícil, pero tenemos que hacerlo, si no alguien más va a salir lastimado y eso hay que evitarlo. Él no puede estar suelto por ahí como si nada. Tu misma me dijiste que estaba buscandonos, puede hacernos más daño. Puede... Puedo hasta matarnos, má...—susurro. Es algo tan doloroso decirlo y que hasta me provoca escalofríos, pero es una realidad, mi papá ya no puede seguir haciendonos daño.

Mi mamá llora y me abraza. — Ay, hijo... Perdoname tanto... Perdoname por esas veces que no pude defenderte, por no hacer nada... Lo siento tanto... —llora, la abrazo con cuidado por su cuello y brazo.

— Esta bien, mamá. No te preocupes, no te lamentes más. No fue tu culpa. Ambos estábamos manipulados por él... —la tranquilizo. — Pero ahora las cosas serán diferentes y seremos felices. Lo merecemos. Estoy seguro de que tú vas a encontrar a tu verdadero amor, a alguien que te respete, te dé el lugar que mereces, que te valore y que no te use como un saco de boxeo.

Creí siempre que jamás tendría una vida como la tengo ahora. Tengo a una mamá maravillosa y muy valiente, unos hermanos lindos y sobretodo a Emilio. Ese chico que me ama y me acepta.

Quiero vivir feliz y sin preocupaciones.

Es momento. Ya no quiero vivir con miedo.

Solo quiero ser yo mismo y ser amado.

— Te haré caso, hijo. Sé que es lo mejor... Te juro que haré lo que tenga que hacer para vivir bien. Pondré esa denuncia. No voy a permitir que ese hombre siga lastimandonos más. Entendí que estaba siendo controlada por él y que jamás será correcto lo que nos hizo.

Siento una tranquilidad grande al oír a mi madre decir eso. Es un gran avance y no puedo estar más que feliz. — Gracias mamá... —sonrío cálido. — Ahora ven, quiero abrazarte y pasar mas tiempo contigo y mis hermanos. Hemos perdido tiempo y quiero pasar un día en familia.










No dejo de pensar en que ahora Joaquín me ha aceptado como su alfa. Me confesó amarme y yo quiero llorar de felicidad. Siento a lobo pavonearse por todos lados, orgulloso y feliz.

— Hijo, mira, debido a Joaquín es tu omega y estas cotejandolo, he decidido que deje de trabajar y viva en la casa oficialmente como tu pareja.

Mi papá y nos nos encontrábamos en su oficina en la casa, yo lo ayudaba a revisar algunos papeles y él los firmaba.

Había pensado en eso hace algunos días. Pero no sabía como decírselo a Joaquín, aunque lo más probable es que no aceptara ya que este trabajo le encanta.

— También lo he pensado papá. Pero no depende de mi, sino de él. Lo vamos a hablar y después de aviso.

Mi papá asiente. — Bien. Y cuando acepte, tal vez podemos ir a cenar los tres juntos. Bueno, más bien, quiero que también su mamá y los pequeños vayan. Todos juntos. Así podemos conocernos más. Será emocionante. ¿Que te parece?

Y esa no es una mala idea.

— Me parece perfecto, papá, gracias por todo esto. —le sonrío, de pronto me acuerdo de la situación del papá de Joaco. — Papá, hay una situación muy delicada que tengo que contarte aunque supongo que ya lo sospechaste... —suelto un largo suspiro, dejo las hojas a un lado y miro a mi papá. — El papá de Joaquín es un alfa abusivo... Un alfista maltratador de omegas y que se cree superior solo por su casta.

— Lo sospeché y eso es demasiado grave. Cuéntame más.

— Bueno, esa familia ha pasado un infierno con él. Han pasado de absolutamente todo por culpa de ese señor... Golpes, insultos, humillaciones, manipulaciones... De todo. Estando con él, no salían para nada, siempre estaban encerrados... Todo esto me lo contó Joaquín... —aprieto mis puños, queriendo matar a golpes a ese tipo. — A lo que quiero llegar es que quiero que todos estén en alerta y si es posible contratar más guardias lo haremos. Quiero que ese señor pague caro por lo que le hizo a la familia de mi omega. Quiero que coloquen cámaras de seguridad y con audio por todo el rincón de esta casa incluyendo afuera.

— No te preocupes, hijo. Yo te ayudaré. Vamos a hundir a ese hombre y pagará por lo que hizo y te prometo que me aseguraré de que no vuelva a hacerle daño a nadie más.









----------------

Alfista: Alfas que se creen superiores a los omegas sólo por ser alfas. Tienen esa creencia de que los omegas son débiles y que no valen nada y que sólo son trofeos u objetos.

----------------

Miracle Donde viven las historias. Descúbrelo ahora