- Bueno... y, ¿puedo irme ya? - Pregunto el rubio a un Superintendente algo ausente que miraba el computador. El hombre de cabellos negros gruñó como negativa a Gustabo quien estaba sentado frente a el con aires de fastidio. Conway comenzó a teclear en el ordenador mientras sentía la mirada del menor con desfachatez. - Dame un momento... Estoy esperando a que Volkov regrese del mecánico. - Gustabo puso sus ojos en blanco al escuchar el nombre del ruso y tensó su mandíbula. - Y a mi que coño me importa que regrese el cara de niño asustado, yo solo quiero irme. - Contesto aun mas irritado parándose de el asiento. - Resulta que tu superior... tiene las formas de salida en el coche... ¿Olvidaste que comenzaríamos a hacerlo manual por ordenes de mas arriba, no puedes irte sin firmar tus horas. - Explico el superintendente arrastrando las palabras con cansancio, se notaba que a el tampoco le agradaba el cambio de proceso. Gustabo bufó volviendo a su lugar ,no podía estar mas molesto, una por que tenía hambre y dos por que no quería esperar más al susodicho.
Diez minutos después Viktor Volkov entro algo agitado a la oficina de Conway. - ¿Para cuando tendrán las merys listas? - Dijo el pelinegro sin apartar la vista del computador mientras el comisario entraba. - El señor Armando dijo que posiblemente para mañana en la tarde, realmente quedaron muy mal después del incidente de anoche. - Dijo el ruso cerrando la puerta tras el. Gustabo se paró del asiento en cuanto escucho la puerta cerrarse, abrió la boca pero el pelinegro lo interrumpió. - ¿La viste? - Dijo el superior por fin separando la mirada de el monitor para poder ver la reacción del peliblanco desde detrás de sus lentes oscuros. Volkov permaneció imperturbable, sabía que las vueltas hasta mecánicos eran intencionales para que el se encontrara con la joven con quien apenas cruzaba palabras, pero Gustabo no lo pasó de largo, cerro la boca y presto atención a la respuesta de Volkov aun dándole la espalda. - Conway ... le recuerdo que solo fui por fines de trabajo y regrese rápido por que usted quería los formularios nuevos que me proporcionaron esta tarde después del atraco... - Conway soltó un suspiro y negó para volver a teclear en el ordenador. - No tenias prisa en irte capullo... - Volvió a hablar al instante. Gustabo no contesto, giro sus talones, le hecho una ultima mirada al peliblanco con una sonrisa socarrona y salió de la oficina, Volkov apretó los dientes tensando la mandíbula mientras Gustabo salía de ahí. - Cuando tenga un tema personal que tratar conmigo le agradecería que lo habláramos en privado. - Habló el ruso una vez que escucho la puerta cerrarse, no espero que el superintendente le respondiera y salió de la oficina.
GUSTABO
El rubio salió de la oficina algo revuelto en sus pensamientos su sonrisa socarrona se borro, se cambio en silencio y salió de la comisaría directo a el Audi. ¿Realmente Volkov nunca tuvo ningún interés en su hermano?, ¿fue solo su perspectiva?... pero también no dejaba de sentir algo de esperanza y temor de que a Horacio le llegaran los rumores de Volkov conociendo a alguien por medio del viejo, bufó recargando su cara en el volante de el vehículo ya frente a la casa de Ángela. ¿Cómo iba a salvar a Horacio de los dimes y diretes en cuanto el rumor escapara de los labios de el ruso o en su defecto del viejo?, tenia bastante con todo el proceso doloroso del crestas que no estaba dispuesto a verle sufrir nuevamente, era su hermano y le dolía verle triste.
Tomo el móvil del tablero, busco un chat sin ningún mensaje y comenzó a escribir.
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