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- ¿Pero de verdad se tiene que ir?- Pregunto el peliazul sentado a un lado de la mujer que le servía su segundo vaso de limonada.
- Si por mi fuera no iría cariño, pero es una reunión del trabajo.- el chico ladeó su cabeza para recargarla en su mano y hacer un pequeño puchero que Ángela notó. - Pero no te pongas así Horacio, por eso quise pasar la tarde contigo, solo serán dos días y estaré de regreso.- le ánimo la doctora.
- Pero después de esos días solo tendré el fin de semana libre y regresare al trabajo ... - su tono de voz se apagó - y... nos veremos menos. - la miro con tristeza, pero Ángela le pellizcó la mejilla sonriendo con ternura.
- Preparemos algo para el viernes, ¿te parece?, y pasamos sábado y domingo juntos antes de que entres a trabajar. - A Horacio se le iluminaron los ojos y su sonrisa volvió a aparecer. - Podríamos ir al "Del perro" el club nocturno, invita a tus compañeros de trabajo y pasemos bailando la noche, ¿Qué opinas? - Ángela le guiño para animarle, sabía que Horacio se moría de ganas de poder bailar de nuevo. - Es una estupenda idea... ¿Pero llegará?, Dijo que el viernes regresaba- Ella asintió, ese día su avión tocaría tierra en Los Santos y podría reunirse al festejo de recuperación del oficial.
- Se lo diré a Gustabo, el puede invitar a los chicos, será una noche de locos.- El chico se paró con cuidado de la silla y tomo su celular de la mesa de jardín donde había estado sentado con la doctora buen tiempo.

Después de unos minutos al móvil el crestas regreso a la mesa a terminar su limonada, siguieron platicando sobre que se pondrían para la ocasión, al chico se le notaba mucho entusiasmo en salir de noche con sus colegas y la doctora, y desde el fondo de su corazón quería que Conway también estuviera ahí con ellos, quizá no bailando pero disfrutando de la noche pues el también había sido de ayuda en su recuperación.


- Otra vez...- salió de los labios del oficial por lo bajo.
- ¿Otra vez el qué? - pregunto la mujer quien ya estaba cerca de la mesa. - Ese auto negro que pasó... Desde que hemos estado sentados aquí... Ya ha dado más de 2 vueltas, ¿Segura que no reconoce el auto?- dijo el peliazul mirando aún hacia dónde había pasado el vehículo.
- No, estoy segura que no es de ningún vecino...- Miro hacia donde el chico veía. - Pero no te hagas ideas en la cabeza, la playa está muy cercas de aquí, quizá es alguien que viene seguido. - Horacio se encontró con las esmeraldas de Ángela y asintió muy poco convencido, pues no era la primera vez que veía ese automóvil rondar la casa de Ángela.

GUSTABO.

- Hola bebé!. Se escuchó del otro lado del móvil. 

- Hola bebé. Contesto el rubio saliendo de la patrulla.

- Tengo que decirte una idea fantástica. Le dijo con mucho entusiasmo haciendo que el contrario sonriera en el acto.

- Dime. Contesto mientras subía las escaleras que llevaban a la entrada de la comisaria de Los Santos.

- Bueno, te cuento, a la doctora Ángela se le ocurrió invitar a los chicos este viernes al club "Del perro" para festejar mi recuperación, ¿Verdad que es buena idea?. El crestas se lleno de entusiasmo tras el móvil.

- Pero claro cabrón, es una muy buena idea, yo me apunto para estar ahí después del trabajo.  Empujo las puertas de la entrada, para ver el mar de personas que se hallaban ahí, camino con rapidez ignorando a unos jóvenes que le gritaban sombre un robo de un teléfono celular en el parque, tan ruidosos que hasta Horacio los escucho, sonriendo por la situación que en unos cuantos días el mismo estaría atendiendo.

- ¿Qué pasa?. Le pregunto el crestas despejándose un poco el móvil por el ruido que escucho de repente en la bocina.

- Nada que voy llegando a la comisaría y son unos tiktokeros que vienen a reportar un robo, pero ya estoy en los vestidores. Horacio río por el tono molesto con el que Gustabo menciono a los jóvenes ruidosos.

- Bueno en fin, ¿podrías pasar el dato a algunos de nuestros compañeros?. 

- Claro, cuenta con ello, haré una ronda más y les iré avisando en cuanto los vea. 

- Muchas gracias Gustabo, espero que puedan venir, me hace mucha ilusión. Al chico se le iluminó el semblante.

- No es nada cerdo, lo hago con gusto. Dijo el rubio apoyándose en el lavamanos mirando su reflejo sonriendo ladino.

- Puedes... ¿Puedes decírselo a papá?, La verdad me gustaría que el estuviera ahí. Gustabo se miró en el espejo haciendo una mueca, la petición no era fácil.

- Se lo diré, pero no te prometo nada. Le dio la espalda a su reflejo y se recargo en el largo lavamanos color mármol mientras miraba fijo a las puertas de los servicios.

- Con que se lo digas me conformo. 

- Bien... Horacio... Gustabo se rasco la nuca

- Dime bebé

- Puedes... me puedes saludar a la Doctora. Una sonrisa amplia se dibujo en su rostro mientras se revolvía el cabello.

- Claro, la saludo de tu parte. Horacio le echo un vistazo a la mujer y sonrió ampliamente, quizá Gustabo no lo decía pero el también estaba muy agradecido con ella y sabía que aun que no lo digiera a el también le gustaba su compañía.

Colgaron la llamada.

Gustabo se apoyo en la pared a un lado de la puerta de los vestidores dejando su móvil en su bolsillo, abrió un poco la puerta para tratar de escuchar si el mar de gente se había calmado, pero la primer puerta se abrió dejando ver a dos de sus compañeros que seguramente empezaban su turno.
- Bueeeeenas. - los saludo.
Los jóvenes le dieron las buenas tardes al oficial y caminaron a sus casilleros.
- Ahora que están aquí. - Se despego de la pared caminando hacia en medio de la habitación captando la atención de los recién llegados.
- ¿Qué pasa oficial?- pregunto Yuu dejando su mochila en la banca.
- Como saben Horacio no tarda en regresar. - Yuu y Louis asintieron.
- El tiene planeado salir a festejar su recuperación este viernes al club "Del perro", ¿Creen que puedan ir?.
- Cuenta con ello Gustabo. -
- Claro, creo que puedo cambiar mi turno de ese día con alguno de los chicos de la tarde. - dijo Louis.
- Perfecto, la idea es ir como por las 8 o más de la noche... que tengan buen servicio chicos. - Gustabo les hizo una seña militar y se encamino hacia la puerta para salir.

El rubio salió de servicio una hora después de su salida y con algo de agotamiento, camino hacia el despacho del superintendente, ese día tuvo la mala suerte de no coincidir con el y tenía que avisarle del festejo en el nombre de Horacio si o sí.
Giro el pomo de la perilla y la empujo levemente haciendo acallar a los presentes dentro.
- ¿Es que usted no tiene modales o que? - Dijo el comisario Volkov mirando hacia el rubio que interrumpía una plática de trabajo entre los superiores del lugar.
Gustabo sonrió socarronamente hacia el peliblanco, quizá no era mala suerte del todo no haberse encontrado con su jefe ese día, ahora podría incomodar una vez más al cabeza de hormiga.
- ¿Qué es lo que quieres capullo? - dijo con algo de disgusto en su tono el superior.
García camino hasta quedar de pie tras la silla donde siempre se sentaba y hablo con mucha calma.
- Verán, que bueno que los veo a los tres aquí reunidos... Cómo saben Horacio, el pequeño Horacio está pronto a regresar a trabajar. - Hizo una pausa mirando directamente al ruso quien tenso la mandíbula al escuchar aquel nombre.
- Si... - le ánimo a seguir Greco percatándose del veneno tras el nombramiento de Horacio en los labios del rubio.
- Bueno, pues la amable Doctora Covarrubias me pidió que invitará a los oficiales que claro, pudieran ir... y que estiman a Horacio para asistir al club "Del perro" y festejar su recuperación. -
Estaba vez miro a Conway, sabía que la única respuesta que valía en ese momento era del hombre sentado con los brazos cruzados tras del escritorio.
Conway se quitó las gafas oscuras y alzo una ceja.
- ¿Hora?, ¿Dia? - se limito a preguntar. - Este viernes, cerca de las 8 de la noche.- contesto el rubio.
- Ese día es mi descanso, así que ahí estaré para pasar un rato con Horacio. - Dijo el barbas confirmando su asistencia, Gustabo asintió complacido.
- Veré... Espero que la ciudad no esté echa un lío ese día como hoy. -
Conway clavo su mirada en la del joven oficial y este asintió.
- ¿Era todo?, Por qué si lo es... Tenemos una plática importante aquí, ahora mismo. - Hablo el ruso dando un paso al frente cruzando sus brazos mirando fijo al rubio tras sus lentes de sol.
Gustabo ni siquiera lo miró pues con escuchar su contestación irritada y fuera de lugar a su asistencia a la celebración del crestas se la sudaba lo demás, el ya había ganado otro punto ante el otaku.
- Que tengan bien servicio. - Paso su mirada por el superintendente y Greco ignorando olímpicamente a Volkov para salir de la oficina y partir a casa.


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Hola! :3

Ya estoy de regreso y mejor que nunca C: termine mis deberes con el trabajo! yuju! xd
En fin para no enrollarme tanto, pensé que este cap iba a ser donde les dejaría los dos sucesos mieleros de los que les escribí en el anterior... pero no XD no me alcanzo, así que espérenlos al próximo que lo subiré prontito♥


Como en todos los caps les dejo mis GRACIAS♥ infinitas
por todo, todo♥ me da mucha alegría saber que les está gustando :3

Nos leemos pronto! cuídense mucho y coman bien!♥

PD: Una disculpa por los errores de ortografía.

Un beso!♥

Le toca a él...  VOLKACIOHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora