En la segunda residencia Becket en Mayfair, en una de las habitaciones del piso superior de la suntuosa mansión, Cheryl Beckett se deshace de las doradas horquillas que durante toda la velada habían mantenido su abundante melena cautiva en un prolijo moño alto.
Sentándose sobre la butaca enfrente de su tocador, Cheryl permite que sus cobrizas y largas ondas caigan en picado por su espalda para poder cepillarlas. Se mira fijamente al espejo mientras, con la mente deambulando por otras mareas, intenta ignorar a su madre y a su criada Rebeca que no dejan de parlotear una y otra vez recapitulando cada uno de los detalles más relevantes de la memorable velada en casa de los Hamilton.
Cherlyl sabe que su presentación en sociedad ha resultado ser todo un éxito como su madre y las demás mujeres de su familia lo habían vaticinado. Sus dolorosos pies son testigos de la impactante acogida que durante toda la noche recibió por parte de todos aquellos jóvenes lores que no dejaron de emplear las infalibles invitaciones de baile para poder robarle la atención.
Después del séptimo ejemplar, Cheryl empezó a perder la cuenta de cuántos hombres tomaron la osadía de rozar sus nudillos para arrastrarla sutilmente a la pista y dedicarles un montón de palabras que, por más ingeniosas y cargadas de labia que fueron, no lograron surtir ningún efecto en ella.
Su madre no deja de comentar sobre sus candidatos favoritos y tampoco cesa de emitir juicios sobre cada uno de los presuntos pretendientes de su hija según sus apariencia físicas, las libras esterlinas que suponen sus ingresos anuales o según la rama ancestral de las que proceden sus familias. Lord Byron, por ejemplo, ha quedado completamente vetado por su madre al enterarse de que apenas cobra trescientas libras mensuales en su ejercicio de abogado. Lord Harrison, en cambio, a su madre sí le ha parecido un buen prospecto al tratarse del heredero de uno de los ducados más importantes del Reino.
Pero a Lady Beckett muy poco le importa aquella salta de granujas que han empezado a cortejarla afanosamente sin imaginarse que ella ya ha elegido al único hombre con el cuál desea casarse.
—A mí Lord Beckham no me ha parecido tan apuesto como el hijo del vizconde Milton. Éste último sí que tiene buen perfil, ¿cierto, cariño ?—Se desternilla su madre hablando mientras se hace cargo de doblar primorosamente el vestido púrpura que Cheryl ha lucido esta noche y que ha sido el culpable de arrancar tantas miradas perturbadas.
—¿Has visto cómo te miraba encandilado el sobrino de Lady Spencer? ¡Oh, me han dicho que como él hay pocos que realmente valgan la pena! Viene de Cambridge ¿sabes? Pero ha decidido dejarse conquistar el corazón por alguna jovencita londinense. Lady Bronté está determinada en casar a una de sus hijas con él. ¿Y has visto lo simpático que es el joven Christian? He tenido la oportunidad de pasar algunas palabras con él y me ha parecido encantador. ¿no te parece, Cheryl?
Mientras lady Agnes da riendas sueltas a toda su palabrería, tan solo su criada Rebeca se percata de que la cabecilla de Cheryl ha emprendido un lejano viaje divagando por otros rumbos y que hace completamente de oídos sordos a lo que su madre le dice.
Y es que los pensamientos de Cheryl ciertamente se han desviado por otras corrientes y ya no están concentrados en asimilar la emocionante velada que ha protagonizado y en los tantos hombres que ha logrado engatusar.
Si bien lo único que ella puede sacar como ventaja de su tan esperada presentación en sociedad es que finalmente ya puede inmiscuirse de lleno en el mundo de los adultos, exhibirse ahora como la mujer en que se ha convertido y dejar de ser vista como esa inocentona cría que ocupa el eslabón femenino más joven de los Beckett.
¡Y vaya que sí les había quedado en claro a todos el hecho de qué ha crecido y que ya no pueden tratarla como una niñata! Y esto es lo único que le resulta particularmente especial.
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Lady Beckett
RomanceLady Beckett es una pícara jovencita aristocrática que ha agitado un avispero. No hay ojos que no estén puestos en esa nueva joya que forma parte de una de las dinastías más importantes y controversiales de la nobleza del Reino. Recientemente presen...
