Narra Alejandro
Era un día bastante movido, me toco despertarme a las seis por una mercancía, por lo tanto no me pude despedir de mis hijas y menos de la rubia, pero trabajo es trabajo.
-Señores como saben tenemos el día agitado -demande mientras caminaba por la bodega-, así que les daré su tarea.
> El equipo A llevará la droga al bar del sur, el equipo C buscará la mercancía en las afueras de la ciudad y los demás se esperan a mis órdenes.
-Si señor -dijeron todos y mire a mi alrededor.
-Hagan bien su trabajo y cuídense la espalda -dije y me dirigí a mi oficina.
Debía arreglar los últimos términos de un contrato sobre una mercancía, al parecer había un riquillo queriendo mover cantidades y le podía quitar una buena cifra de dinero.
-Señor me buscaba -dijo sergio entrando a mi oficina.
-Necesito supervisar el negocio Sergio, así que harás un paseo -demande y asintió.
-Algo más -Negué.
-Solo pendiente, este mundo no es fácil.
Prácticamente toca vivir en las sombras, yo era el vivo ejemplo de que los fantasmas existen y amaba ser todo un descocido para algunos, pero es difícil conseguirlo.
Además me movía con facilidad en el submundo, por nada era el rey de la mafia italiana y uno de los mejores lideres de los clanes.
-Lo conozco bien señor, se cuidarme -En ese momento su teléfono sonó y me miro.
-Señor la mercancía llegó -informó.
-Con quién -pregunte serio.
-Con los Ivanov -respondió y me desordene el cabello.
El día empezó mal y intentar mantener el control con esos malditos rusos no era sencillo, eran demasiados soberbios y creían que tenían el control, pero realmente solo somos un intercambio para el otro.
-Bienvenida a mi humilde morada señores -dije entrando a la sala del galpón.
-La sombra italiana en persona, que honor -dijo el mayor de los hermanos.
-Buenas señor -dijo el menor de los hermanos.
-Espero que mi mercancía esté intacta -demande y señalo el cuadro detrás de el.
-Observa por ti mismo -dijo el mayor.
Me dirigí a la caja y la abrí con el cuchillo, había muchas armas de diferentes calibres, pero eran las mejor, calidad con buen precio.
-Estamos bien -aseguré.
-Podemos hablar señor -pregunto el menor y lo mire.
-Que sucede -pregunte serio y prendí un cigarrillo.
-Solo queremos saber si tendrás un nuevo obstáculo -pregunto el mayor.
Y supe para donde iba todo esto.
-Si, pero no es su problema -demande serio y bote el humo
-Es de todos, porque estas donde estas por nuestra ayuda, acuérdate que aquí todo es poder y alianzas -demando el mayor y sonreí leve.
-Lo mismo digo, nunca se te olvide como llegaste al lujar donde estas -dije divertido con una frialdad en mis palabras-. Así que evita hacer preguntas.
-Como diga señor -demandó serio.
-Debemos conocerla -dijo el menor y bote el cigarrillo al piso.
-Lo harán, en algún momento -concluí.
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Segundas Oportunidades
RomanceSabrina Rizzo es una mujer que conoce valerse por si misma, le gusta ser la jefa de todo, pero eso implica ser una maraña de mentiras y ocultar lo que es o lo que conoce. Pero Alejandro Santoni queria desmantelar cada una de sus mentiras, conocer a...
