Namjoon cree que merece darse una oportunidad, aunque la verdad es algo casi diabólico lo que el dinero puede lograr ya que al llegar al aeropuerto mientras cargan sus maletas consigo y se han despedido del chófer, siendo que tienen boletos en primera clase no se tienen que aguantar la gran fila sino caminar directamente hacia la ventanilla dónde checan los pasajes de abordar, y pronto les indican dónde tienen que continuar.
Eso le gusta.
También es muy fácil registrar su equipaje, y que los lleven hacia la sala donde deben esperar, lo que hace que se sienta como el anterior Rey Eduardo VIII, también ex príncipe de Gales, quien disfrutaba las comodidades de la corona y lo que el dinero ofrece, y no las responsabilidades del trono encima, por lo que abdicó a tan solo meses de lograrlo. Si, es una buena comparación.
Pero Namjoon no piensa ser un cobarde o un coscolino que renegará de una cosa pero disfrutará de otra, por lo que, se enfoca en agradecer la falta de problemas para abordar y sonreír atento hacia Jin quien parece muy emocionado con este viaje, dándose cuenta que le gusta viajar y como además investigó dónde pueden dar paseos juntos antes de su reunión. Pero sobre todo agradece que, como no, tengan asientos en primera clase donde lo puede besar y admirar con privacidad, siendo pocos en esa sala donde además se les atiende con más prioridad.
Todo es tan nuevo, y tan extraño para él que, aunque le cuesta, disfruta el viaje simplemente porque lo ve sonreír, siendo su compañía el premio que, vale más en esa vida llena de lujos.
Algunas horas después cuando ya han aterrizado y reclamado su equipaje, salen del impresionante aeropuerto de Incheon, aún tomados de la mano, y Namjoon se siente más tranquilo cuando efectivamente el mayor tiene todo resuelto y un chófer los espera para llevarlos al hotel donde se hospedarán.
Se enfoca entonces en disfrutar las vistas de la ciudad por la ventanilla, mientras aún no suelta su mano y se permite escucharlo hablar sobre los datos que dirá en su reunión, ensayando los puntos importantes de su diálogo y como además piensa terminar todo esta misma noche para tener libre el día de mañana.
—¿Quieres que salgamos a comer a algún sitio o pedimos que nos traigan algo aquí?.
La habitación en la que se quedarán es impresionante, con una decoración realmente exquisita y paredes de marfil dorado, como un sueño al que, evidentemente ha llegado para disfrutar. La idea entonces de salir es algo estúpido con tantas cosas que hay en el lugar como para no quedarse aquí a menos un momento, así que responde que por favor pidan algo, y que aprovechen a descansar, logrando que, el abogado lo complazca y llame a recepción para pedir servicio a la habitación.
Luego, al ver que se ha sentado en el sofá se sube sobre su regazo, aún dedicándole una bonita sonrisa que lo hace sentir especial.
—Antes de almorzar podemos jugar un poco..—ya casi es medio día y aunque comieron algo en el avión deben alimentarse bien ahora que están en tierra, pero la nueva propuesta es tentadora y Jinnie sobre su cuerpo es algo que no puede ignorar.
—¿No quieres descansar?.
El mayor se encuentra dejando besos en su cuello, y niega, demasiado a gusto con tenerlo cerca como para desaprovechar la oportunidad. Además el viaje no fue tan largo, y después de alimentarlo gozará de él como tanto desea.
—En el baño hay una bañera así que podemos relajarnos allá pero antes te quiero disfrutar un poco aquí.
Con delicadeza le quita la camisa, y poco a poco regresa a dejar besos en su pecho, haciendo un recorrido hacia abajo, demorándose de más en su ombligo antes de intentar quitarle los pantalones y así recorrer con los labios su gruesa erección que ya está dura y lista para él.
Namjoon gruñe cuando lo tiene de rodillas, escondido en su entrepierna mientras chupa con delicadeza, casi marcando un ritmo celestial que lo hace perder la cabeza, no obstante sus instintos son bestiales, y no evita tomar su cabello en las manos para guiarlo, provocando que, las embestidas sean más rápidas, ya que mueve las caderas hacia su boca, follándolo como tanto le fascina.
Es un tipo muy duro en ese aspecto, ya todos lo sabemos.
—Eres tan bueno para mi, amor—Jin lo escucha susurrar, perdido en la sensación erótica de tenerlo chupando su más sensible extremidad, por lo que se concentra en hacerlo mejor, sin permitirle acabar.
Luego se pone de pie, apenas dejándolo de tocar mientras se desnuda y se sube a su regazo, tanteando un poco la erección contra su agujero para preparar el terreno y montarlo como tanto deseó.
Sentirlo dentro es un placer, y las manos que lo sostienen de la cadera mientras baja sobre él, absorbiéndolo entero solo le hacen gritar, sintiendo la mezcla de placer y dolor en su cuerpo ya que aunque está lubricado no se preparó lo suficiente y aún así logró que entrara fácilmente. La sensación siendo tan exquisita como cada vez que están juntos, y ahora dominada por él, quien, aunque prefiere ser sometido, también a veces suele tomar el control y esta es una prueba de ello.
Se comienza a mover suave, con movimientos circulares y quejidos queditos, mientras Namjoon lo toma de la cadera y empuja su esbelto culo hacia su erección, logrando que las chispas de electricidad pronto le recorran la piel, y los gruñidos de su amante le exciten como jamás nadie lo hará. Hasta segundos después aumentar la velocidad, mientras el menor a tomado su miembro y lo masturba con maestría para hacerlo disfrutar.
Y cuando sus reparaciones están erráticas, totalmente descontroladas, y las sensaciones son demasiadas: logra acabar, siendo seguido rápidamente por él quien perdió el control al verlo eyacular.
Entonces, una risita baja escapa de sus labios cuando ha caído sobre su pecho, intentando recobrar la serenidad. Porque se siente increíble hacerlo disfrutar y tenerlo aquí en primer lugar. Siendo un hombre capaz de aceptar sus errores e intentarlos cambiar, aún cuando si la manera va en contra de sus principios o lo que está acostumbrado a disfrutar.
—En serio gracias por todo, Nam—le dice bajito, dejando otro beso sobre su pecho, mientras lo siente respirar aún turbulento. Sintiéndose satisfecho por recompensarlo a menos con sexo, y que él siempre le reciba con buen agrado.
Las manos del menor incluso lo siguen acariciando, como si después del sexo aún quisiera tenerlo, logrando que, se sienta especial por el simple hecho de provocar que quiera quedarse, y recorrer todo lo que conlleva y trae debajo. Además lo siente sonreír, a gusto, lo cual es demasiado para un corazón débil como el suyo que siempre a anhelado este contacto.
—Eres tan calentito..—lo escucha decir.—Por eso me gusta estar contigo.
Y claro que lo ha demostrado, Jin no cree ser merecedor de tan glorioso chico y solo quiere darle lo mejor aún cuando eso a veces creen malos entendidos, por lo que, espera con este viaje; simplemente compensarlo.
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Inefable.© [Namjin]
FanfictionDonde Jin es un daddy bastante sumiso que quiere que un hombre como Namjoon se lo folle, y el más chico no cree que algo así sea posible. ¿Por que, que acaso los daddys no son quienes dominan?. Namjoon duda en aceptar porque no quiere a nadie metido...
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