Donde Jin es un daddy bastante sumiso que quiere que un hombre como Namjoon se lo folle, y el más chico no cree que algo así sea posible.
¿Por que, que acaso los daddys no son quienes dominan?.
Namjoon duda en aceptar porque no quiere a nadie metido...
Desde que levantó la orden de alejamiento en contra de Baekhyun y sostuvo con él esa última llamada: las cosas fueron intransigentes, pues aunque no ha vuelto a buscarlo, seguramente asustado de que la denuncia en su contra sea efectiva, afectando así su imagen profesional, tampoco parece quedarse tranquilo.
Una vez que la pareja regresa al apartamento, después del cumpleaños del menor, se encuentran una escena totalmente desagradable frente a la entrada del edificio que hace a Jin gritar horrorizado porque hay tanta sangre por todos lados y un cuerpo sin vida casi en la puerta que realmente es imposible quedarse inexpresivo.
Es un jodido perro.
Seokjin ni siquiera tiene mascotas porque su tiempo no se lo permite, no obstante ver el cuerpo inerte de un pequeño animal en la entrada de su edificio le hace temblar de miedo y compasión hacia quien pudo haberle hecho esto.
El portero le explica que debió pasar cuando se hizo el cambio de turno, dejando la posibilidad de que alguien haya montado tan cruel acontecimiento, y Jin se maldice por haberle dado el día libre a su equipo de seguridad pues creyó que nada pasaría ya que estaría en casa de Namjoon.
—Fue él..—está totalmente seguro de que fue Baekhyun, pues no encuentra otra explicación porque en este distrito nunca ha pasado algo así y la única persona que cree capaz de algo tan horrendo es a él.—Se ha quedado tranquilo pero estoy seguro que está intentando molestar ahora.
Inevitablemente se ha puesto a llorar porque jamás se ha enfrentado a algo así, y el susto solo le dejó un horrible malestar en el pecho que apenas puede soportar.
Namjoon lo ve con el pecho apretado de dolor, harto también de esta jodida situación de la que no pueden librarse por más que lo intenten, y sintiéndose tan impotente porque no puede más que brindarle apoyo, y no perder la cabeza ante tanto daño.
—Estarás bien, yo te cuido ¿ok?—le asegura, porque sabe que no importa cuánto suceda, o cuánto traiga consigo: ha decidido quedarse a su lado.
Seokjin asiente, abrazándose a su cuerpo, más que agradecido con su empatía, porque en serio nadie nunca se ha quedado a su lado en los peores momentos de su vida, y es precisamente lo que le da valor para continuar avanzando e intentar salir de ello.
El dinero es importante, de hecho es lo más importante en el mundo, y es una herramienta que puede sacarte de muchos problemas, así como también los contactos, Jin tiene muchos de ellos en la estación de policía por lo que le hes más fácil proceder para incluir esto a la denuncia, y que le crean cuando asegura que fue Baekhyun quien lo ha hecho.
Debido a su influencia, y amigos cercanos logra entonces que uno de los detectives más respetables de la ciudad se presente al lugar con un equipo de policías para intentar descubrir que es lo que realmente sucedió, y tomar muestras de todo para encontrar una prueba de lo que dice.
—Revisaremos las cámaras de seguridad y recogeremos la evidencia—Min, uno de sus conocidos y amigos cercanos, además novio de Hoseok, es quien se está encargando de todo, y Jin se siente más tranquilo cuando sabe que se llevarán todo lejos.
—Es una puta tortura, Yoongi. Ya no lo soporto..—le dice, abrazado a si mismo porque se siente tan jodidamente expuesto que le cuesta volver a la normalidad.
El detective que además conoce personalmente el caso asiente, comprendiendo su aflicción, aunque más tranquilo ahora que tiene más material para proceder.
—Si descubrimos que ha violado la orden de alejamiento pediremos una orden de arresto. No te preocupes.
Es lo único que consuela al mayor, quien aunque no quería llegar a esto, sabe que será lo mejor, porque quizá tener a Baekhyun tras las rejas sea la única manera para librarse de esta mierda.
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Una vez que YoonGi se ha ocupado de todo, y se pone en contacto con Hoseok para ambos trabajar en encontrar pruebas que involucren que Baekhyun fue el responsable de esto: Jin por fin puede entrar a su hogar, sintiéndose afortunado de que no pudiese ingresar hasta aquí, ya que eso no lo podría resistir.
Se ha perdido en ese cuerpo y esos brazos que siempre le reciben con calidez, y además le brindan la seguridad que tanto necesita, aún cuando el chiquillo también tiene cosas encima, y está a punto de graduarse de la universidad.
—No deberías pasar tanto tiempo conmigo, amor—le recuerda, ya que Namjoon ha dejado las tutorías en la academia para poder darse a basto al hacer sus exámenes finales, organizar su tesis, y además cuidarlo, lo que es demasiado para alguien que apenas ha cumplido veinticuatro años.
Lo ve sonreír, negando.
—No soy un niño, mi luz—reniega, y es que definitivamente son pocos los años que se llevan y aún así no puede dejar de verlo como un chiquillo que lo hace sonreír a cada momento.—No deberías preocuparte por mi, soy yo quien debe cuidarte.
El mayor se ríe, aún cuando muchas cosas le pesan en el pecho, ya que Namjoon siempre le brinda una perfecta calidez en los días más oscuros.
—¿Prometes cuidarme siempre?..
En serio no debería esperar que Namjoon siempre esté a su lado, porque el chiquillo también tiene una vida propia de la cual ocuparse y no merece rodearse de toda esta mierda, pero le necesita tanto que no puede negarse a tenerlo, y afortunadamente él piensa lo mismo porque en ese momento le hace la promesa que perdurará eternamente en su relación.
—Estaré siempre para ti, cariño. No tengas dudas de ello.
Seokjin espera no tener que llegar a un momento dónde tenga que poner a prueba sus palabras porque no soportaría perderlo, sin embargo sabe que con todo lo que ha pasado, esto aún no acaba y pueden terminar eventualmente muy lastimados aunque intenten salvar su relación de toda esta tormenta.