Mía, una solitaria, callada y sobre protegida chica de Resseda cuya familia tenía un secreto; secreto por el que en su vida solamente tenía en su itinerario 3 cosas: escuela, casa, iglesia. Prácticamente aislada del mundo por su sobreprotectora madr...
Estaba atardeciendo, y la sesión de compras estaba terminando; pero no podían dejarla sin que hubiera helado de por medio entre los 2 amigos. Para Eli y Mía, todo, PERO TODO, siempre pasaba a ser algo perfecto si incluía helado.
Dos cestas de galleta, con sus preferidos; es gélidos y dulces portales que los llevaban de vuelta a su niñez, a esa que para Eli, había pasado entre hospitales, burlas de los otros niños; lágrimas... sus padres sumergidos en sus trabajos... esa infancia que fue más amarga que la semilla de un limón. Para Mia, ese helado, era como volver a esa infancia que en parte se le arrebató; que ella también permitió le despojaran. Por eso amaban el helado, ese dulce sabor que los transportaba a la poca felicidad que tuvieron en aquel entonces, a la que quizá aún podían llegar a tener.
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(El de Mía)
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(El de Eli)
-Mia, te puedo preguntar algo? La latina le dedicó una leve sonrisa apretando los labios, a la vez que asentía con obviedad; el ojiazul sabía de antemano que ni hacía falta pedir esos permisos, se tenían suficiente confianza, más eso no le restaba ese toque tierno y de caballerosidad. - qué hizo que tú... bueno... como fue que acabaste viendo tanto en Miguel?- interrogó el ojiazul, con la mirada baja, empezaba a arrepentirse de haber soltado esa pregunta que, sólo había logrado que a Mía se le congelara más que solamente el cerebro a causa del helado. Una mirada apenada y aterrada por esa pregunta invadió los brillantes ojos de Hawtorne, quien incluso había soltado la pequeña cucharita de plástico que tenía su helado; completamente roja. - no hace falta aparentar, Mía. Me doy cuenta de las cosas...- se explicó el casi pelirrojo, un poco triste, debía quitarsw ese mal hábito de compararse. Era simple a final de cuentas; Mía no lo quería. Fin. O no? - yo... Eli... 🥺🥺🥺 - no pasa nada. Perdón... ni siquiera debí preguntarte - porque... fue extraño. Podría decir que solamente sucedió y ya, pero... había algo... quizá fue que... que no tuvo miedo...- se sinceró ella.- y, tiene demasiado de él en sí mismo. Me lo recuerda bastante- el recuerdo de Mau parecía seguir latente, resistiéndose de forma olímpica a marcharse. Ella no podría dejar ir esa parte por más que luchara por ello, él había sido el primero que había causado tanto en ella; toda esa ventisca que nunca imaginó sentir. - ... ya veo... - eso y que... Eli, somos amigos? - no deberías ni tenerlo en duda, Mía.- sonrió tímido - me hizo sentir... libre y segura. Que todo marcharía bien siempre. Pero no hay más que eso, y está bien, sabes? - y si... si no fuera Miguel... -... - yo tendría posibilidad?- soltó. Definitivamente parecía que el ojiazul estaba dispuesto a sacar TODO de su sistema antes de terminar su transición a eso que fuera en que se estaba convirtiendo. - ... 😲😯😮 Eli... yo...- Mia quería volverse avestruz o algo ante semejantes interrogantes.- ... no lo se, ws demasiado complicado esto. El ojiazul la miraba serio, incluso podría decirse que con cierto grado de molestia y decepción. No podía negar que le dolía el hecho de que Hawtorne viera a su nuevo amigo como le hubiera gustado que lo viera a él, que después de todo, se había llegado a percatar de su existencia desde antes de siquiera cruzar palabra. - Mia? - es complicado, tú y yo somos amigos, te aprecio muchisimo; la confianza y el vínculo que tenemos es... lo máximo pero... es todo eso porque tú eres más como un hermano para mi. Por eso quise hacer esto contigo, quiero verte bien; es grandioso verte... como le llamas a wsto? -...cambiando el guión. - acompletó, con una sonrisa - no presionemos las cosas, Eli. Quieres?- insistió la morena, mientras sostenía el rostro del ojiazul, que la miraba con algo de molestia
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-Eli, yo te adoro; y tu lo sabes verdad? Eres mi amigo y te quiero muchísimo, me importas más de lo que llegue a imaginar. No quiero que discutamos por tonterías, no lo vale... - entonces piensas que lo que siento y el pedirte una oportunidad es una tontería?- escupió Eli, con algo de desdén en la voz - no, no me estas entendiendo. No quiero perderte, es todo. Eso y que me des tiempo... por eso no quería tocar estos temas contigo. - le explicó Mía, seria, y algo triste. - Mia... lo siento, yo... - dejalo. No debimos tocar el tema. - cambiando de tema... dime tu color favorito - azul, pero no uno normal... me gusta un azul vibrante... pero que no es ni azul rey o así... es... bueno, mejor que muestro cual...
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-como el 58... por? - curiosidad...- respondió rápidamente el ojiazul, con su nueva sonrisa más confiada.
Los 2 amigos dejaron todos esos temas de lado y se decidieron a seguir pasando un rato agradable, hasta que había llegado la hora de volver a casa; Mía había accedido a cambiarse y, lucir un poco de su nueva imagen al regresar a Resseda. Eli, decidido a dejar ir a Hawtorne, o al menos intentar ser el 2o. En la lista, cruzando los dedos en cuestión de que cualquier relación entre Mía y Miguel, eran 2 rubros, de los que él podía tener posibilidades con ella; que no funcionaran, o que Sam Larusso le hiciera caso a Diaz. Quizá era cosa de esperar... o solo de ser un tirano que desea el fracaso amoroso a sus amigos. Pero... y si Mía ni así se interesaba en él? No importaba, estaba bien.