Mía, una solitaria, callada y sobre protegida chica de Resseda cuya familia tenía un secreto; secreto por el que en su vida solamente tenía en su itinerario 3 cosas: escuela, casa, iglesia. Prácticamente aislada del mundo por su sobreprotectora madr...
Mía pasó parte de la clase platicando con su nuevo amigo, con quien pareciera que el vínculo iba a ser bastante estrecho; le había contado brevemente su historia y el origen de las burlas y maltratos hacia él, moviendo al máximo la empatía de la ojinegra; quien no hizo más que darle unos dos o 3 consejitos más de empoderamiento y de animo. Eli parecía recibir cada uno de ellos con ánimo y quizá si un efecto positivo por parte de las palabras de Mía, o quizá muy en el fondo de su ser, algo más que eso. Algo que, en parte Miguel veía con... incomodidad o molestia? Hacía cosas de un par de semanas que conocía a Mía, no podía sentir celos por una chica a la que a duras penas conocia superficialmente y menos aún de verla tan amistosa (a su manera, claro) con un chico que incluso él había conocido apenas y un par de horas antes. Al finalizar las clases, los 4 chicos salieron de la escuela, despidiéndose y acordando verse al día siguiente, siendo ahora ojo del huracán por el hecho de que al parecer se habían amigado con "La pequeña profuga/la mafiosa" y era la hora que seguían vivos para contarla.
-Bueno, Miguelón... vamonos. - si... lo que digas, Mía...- respondió algo distraído, mientras veía aquel autito rojo, manejado por cierta ojiazul alejándose. - ffft! Diaz! Nos vamos o que?- interrumpió la morena, obviamente celosa al percatarse del porqué de la distracción del trigueño - yo... si, claro... vamos... - en qué tanto piensas? - preguntó ella, entre la curiosidad y los ya más disimulados celos - no entiendo como puede salir con ese abusivo... - así como yo tampoco entiendo por qué los chicos se emboban con las chicas como ellas- escupió algo seria.- si, serán lindas, modernas y todo pero; créeme. Están tan huecas como una figurita de papel maché - pues aparentemente no todos los chicos se emboban por el mismo estereotipo- rebatió él - qué dices? - vamos, se ve que Eli ya quedó prácticamente flechado por ti. Toda la clase tuvo mirada de corderito contigo, además, a ti parecía no molestarte estar limpiando lágrimas y... bueno, vaya que Demetri cambió de opinión contigo de solo verte de cerca y conocerte mejor... pasaste de mafiosa a deidad griega o algo así. - Migue... estás celoso?! 😏😜- preguntó Mía, burlona - qué? Claro que no... Eli y tú son amigos, igual que nosotros y... porque lo somos, no? - sigues dudandolo, niño bonito? es en serio? Miguel, tú fuiste mi primer amigo; ni siquiera hizo falta decirlo o lo que fuera, pasó y ya 😬 - no, solo... - somos amigos, Diaz. No te volaré la tapa de los sesos de un disparo ni te disolveré en ácido, ni enviaré sicarios por ti... tranquilo 😂 -Mia, puedo... preguntarte algo? - no paso tareas ni me han dado mi mesada así que no tengo plata... - no, era... sabes? Olvídalo. Creo que no está bien que me inmiscuya en estas cosas, no cuando... me he dado cuenta de qué te molesta o qué no... - creo que sé que quieres saber, y no es malo. Es normal que tengas esa curiosidad pero... - lo que quiera que sea, no me importaría. Seriamos amigos aún así - me preocupa que te pase algo justamente por eso- explicó Mía, con la voz algo apagada mientras lo miraba de frente tras bajar de la bici, habían llegado a casa. Mía se paró frente a él y le expresó ese temor mientras tenía su mano jugando un poco con su cabello del trigueño. - Es algo delicado? - creo que ya no.... pero aún así, uno nunca puede confiar en nada ni nadie y; no me perdonaría más lagrimas que sean por algo que hice... - algo que hiciste? - Migue, yo... no debo, es mejor estar sola
*Flashback* - vamonos... -pero... mamá... -vamonos pero ya! -y mis co... -nada! Solo en una mochila mete... cosas! Yo que se... ropa, dinero! Lo que sea! - pero mis...- protestaba la morena mientras vaciaba su alajero y echaba algo de ropa en una maleta deportiva -Mia, vámonos pero ya! Acuérdate que estamos contra reloj -- se escuchaban sirenas, disparos...-- - por este lado, vámonos! En la parte trasera hay una camioneta, los llevarán a la procuraduría en la frontera y...- explicó rápidamente un agente de policía - bájate, vete Mía! Llevate a tus primos y... -gritaba su tío *** fin del flashback****
-Mia... te pasa algo?- preguntó Miguel, sacando a la morena de su breve trance, - mande? - Mía... estas bien? Te pusiste pálida y... te lloran los ojos... - me pasaron demasiadas cosas antes de llegar a Resseda, Miguel... es... - Mía no podía armar un enunciado coherente, tenía los ojos llorosos y la voz quebrada. -Mia...- Miguel no pudo decir nada más, solamente acertó en abrazar a la morena, quien le correspondió el gesto. Un abrazo bastante fraterno; pero único, ese abrazo la hacia sentir... segura. - creo que es imposible huir y esconder el pasado... espero poder hablarlo pronto. Me hará bien, sabes? - Mía... quiero que seamos amigos y en serio puedes contar conmigo. No importa nada; mi amiga es la irreverente, sarcástica, dulce e inteligente. No la que fuiste antes y lo que todos definen de ti. - gracias, Diaz... en verdad... - no te sientas sola, Hawtorne. No estás sola... ya no... ok? - me lo prometes? 🥺 - que más da lo que pasó o lo que venga? Mía... también fuiste mi primer amiga aqui... no te dejaría sola... porque también se lo que es estar así... y, no te sientas forzada ni presionada a contar nada. Es tu vida, son tus desiciones y todo, si quieres decirlo; adelante! - si, Migue... gracias. De verdad...
Otro abrazo, uno de esos donde todas tus partes rotas parecían volverse a unir, único, fraterno, que no quieres soltarte nunca. Y un beso en la frente, seguido de una leve sonrisa - así estás mejor, Mía. Sin lágrimas, y sonriendo más... - gracias... de verdad, Migue... eres el mejor...
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Se quedaron mirando apenas unos instantes, en silencio. Apenas unos segundos, ambos sintiendo un poco de más calor, el color subiendo a sus rostros... era tentador, mas no debía ser. No podía pasar, si tenían poco de conocerse, Y ERAN AMIGOS! Centímetros, milímetros...
-Mia! Mía! Mía Hawtorne! - llamaba la madre de la castaña - yo... perdóname, Mía... - perdón de que? No pasó nada... tranquilo... bien? Te veo mañana en clase, te parece? Y quédate tranquilo. No nos vio - es malo que nos vea? - es... complicado... adiós, Miguelito 😄