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––Yo sabía que ustedes dos iban a terminar juntos –– dice Adrien, mi mejor amigo y cardiólogo de la clínica.

––No esperaba que fueran tan rápido.

––¿Tan rápido? Estuviste enamorado de tu secretaria dos años.

Me encontraba nuevamente en la clínica. Cuando Anne y yo llegamos, nos dimos un beso antes de que yo entrara a mi oficina, y por obra del destino, mi querido mejor amigo iba pasando por el pasillo y nos vio besándonos. Así que, me encerró en mi oficina y empezó a interrogarme.

––Bueno, no pensé que pasaría de esa manera.

––¿Y ya tuvieron sexo? –– pregunta con una sonrisa pícara.

––¿Qué te pasa? No pienso responder eso.

––Ay, vamos, amigo, ¿Qué estas esperando para dejar de ser virgen?

––Adrien… no es el momento, hay cosas más importantes que el sexo en una relación.

––Y lo entiendo, pero no puedes seguir esperando, ¿Qué tal si te deja porque sigues con la idea de guardarte para la chica correcta?

––Gracias por tus buenos deseos –– le dije sarcásticamente.

––Lo siento, es que no quiero que mi mejor amigo muera virgen.

––Algún día te vas a enamorar de una chica tan especial, que el sexo va a pasar a segundo plano, Adrien.

––Siempre me dices eso, y todavía sigo esperando a esa chica especial.

––Solo tienes que tener paciencia, todo va a llegar en su momento. No va a llegar tarde ni temprano, solo cuando tenga que llegar. Olvida a las personas que te hicieron daño, y enfócate en las que te aman.

––Te quiero, estúpido –– se levanta de su silla, y se dirige a mi para abrazarme.

––Yo también te quiero, idiota –– se separa y camina hasta la puerta.

––Ayer conocí a alguien.

––¿Cómo? ¿Quién es?

––No es nada, apenas hablamos sobre algunas cosas, pero me gusta mucho –– dice emocionado.

––Te felicito, y espero que todo salga bien.

––Gracias, hermano. Nos vemos luego –– se despide, y sale de mi oficina.

Cuando comencé a trabajar en esta clínica, ya Adrien tenía un año trabajando aquí. El me presentó a todos los médicos de todas las áreas, y desde ese momento se volvió mi mejor amigo.

Tiene treinta años, y según lo que él me ha contado, perdió su virginidad a los quince años con una mujer de veinte, que lo ilusionó y lo dejó. Eso le afectó mucho porque él se había enamorado de esa chica. Cuando logró superarla, él se volvió un poco mujeriego. Nunca le ha sido infiel a ninguna de las chicas con las que ha salido, pero sus relaciones no son duraderas, duran solo semanas, y si tienes suerte, puede que lleguen a un mes, pero de ahí no pasa.

Espero que esa chica que acaba de conocer, si sea la correcta. Adrien necesita a alguien que lo ame de verdad, y que le demuestre amor. Aunque él me lo niegue, yo sé que en el fondo no ha superado completamente el haber perdido su virginidad con una chica que lo dejó después de haberlo usado de esa manera. He tratado de ayudarlo, pero él no me deja, siempre me dice que todo está bien y que mis pacientes necesitan más de mi ayuda que él. Pero sin embargo, siempre busco la manera de decirle palabras alentadoras como las de hace un rato. Es mi primer y único mejor amigo, y quiero que sea feliz.

Un Psiquiatra Virgen Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora