10 - Segunda parte

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Derrick Blanc

Toco la puerta de la casa de Anne y espero...

--Derrick -- dice sorprendida. Tiene ojeras bastante notables, el cabello hecho un desastre de nudos, está más delgada y todavía trae puesta la pijama. Eso solo puede significar una cosa: Está deprimida.

--Hola.

--Adelante, pasa -- se hace a un lado y entro --. Lamento que me veas así pero...

--Entiendo. ¿Cómo has estado?

--Bien.

--¿Me vas a seguir mintiendo?

--Derrick yo... ¿Por qué estás aquí?

--Aproveché el viaje para venir y saber cómo estas.

--Estoy bien.

--No lo estás. Dime la verdad, por favor.

--Aborté el bebé que estaba esperando y... me arrepiento, me arrepiento tanto de haberlo hecho.

--¿Por qué lo hiciste?

--Porque... estaba molesta conmigo misma.

--Ese bebé no tenía la culpa de nada, Anne.

--¡Ya lo sé! No hace falta que alguien más me lo repita.

--Y, ¿Qué hay del padre de ese bebé?

--A ese estúpido no le importó lo que pasara con él.

--Pudimos ser tan felices, Anne. No entiendo por qué me engañaste. Yo creí que todo estaba bien. ¿Qué fue lo que hice mal?

--Tú no hiciste nada mal, en serio. La que se equivocó fui yo.

--Anne... ¿Sabes? Yo... creí que después de lo que pasó contigo no volvería a enamorarme. Creí que estaría solo para siempre, por miedo a que se repita lo que tú me hiciste, pero no... conocí a una chica increíble que poco a poco me ha hecho creer de nuevo en la felicidad.

--Que rápido me cambiaste.

--Lo mismo dije cuando me enteré de tu embarazo.

--Eres un idiota.

--Tal vez lo sea... pero no me voy hasta decirte lo que pienso de ti.

--Entonces comienza de una vez.

--Eres una buena mujer, Anne. No voy a justificar tus actos pero creo que a pesar de todo, eres una mujer maravillosa. Lo que hiciste, tanto conmigo como con tu hijo, estuvo mal, pero puedes olvidarlo todo y comenzar de nuevo. Puedes ser feliz si te lo propones y tal vez algún día encuentres a un hombre que te quiera sinceramente, que aprecie y adore todo lo que yo amé de ti.

--No creo que alguien quiera estar conmigo después de enterarse de lo que hice.

--Y si le cuentas eso a alguien y a pesar de todo, decide quedarse en tu vida, ¿Qué harías? ¿Lo rechazarías? ¿Lo alejarías para autocastigarte? O, simplemente le abres la puerta de tu corazón y te arriesgas a que esa persona sepa lo hermosa que eres por dentro y que los errores que cometiste en el pasado no te definen como persona.

--¿Por qué me estás diciendo todo esto? -- se limpia las lágrimas.

--Porque no quiero que te destruyas. Quiero que estés bien, Anne. Necesito irme en paz.

--Y, ¿Por qué no te vas y me dejas tranquila?

--Porque quiero asegurarme de que nada malo te pase. No quiero que vivas deprimida.

--Perdóname, Derrick. Lamento tanto haberte engañado. De verdad lo siento, no te lo merecías. Eres un excelente hombre.

--Te perdoné desde el inicio de todo, Anne -- la abracé --. No te preocupes por eso. Te perdono.

--Espero que esa chica que conociste, si te haga muy feliz.

--Gracias -- me separo de ella --. Yo espero que encuentres la paz y la felicidad, Anne. Deseo que seas muy feliz y que logres superar tus errores y aprender de ellos para ser alguien mejor en el futuro.

--Gracias, Derrick.

--Ya me tengo que ir, pronto va a salir mi vuelo a Rusia.

--Adiós. Gracias por venir.

--No hay de qué.

Salí de su casa y me subí en el taxi que me esperaba afuera.

--Al aeropuerto -- le dije y comenzó a conducir.

Necesitaba hablar con Anne.

Necesitaba darle esperanza...

Necesitaba decirle todas esas cosas para que estuviera en paz consigo misma.

Y realmente necesitaba despedirme de ella...

Despedirme del amor que le tenía, de mis más profundos sentimientos hacia ella, ahora solo queda afecto.

Ella ha sido alguien importante en mi vida, y, ¿Cómo no serlo? De ella aprendí que aunque te hayan disparado directamente en el corazón tienes que tomarte las cosas con calma y perdonar. Aprendí que no importa estar en la peor de las batallas, si estás en paz contigo mismo, puedes hacer las cosas bien, aunque mueras en el intento.

A fin de cuentas eso es lo que hay que hacer en los fracasos amorosos: Olvidar, perdonar y seguir con tu vida, aunque te cueste hacerlo.

Un Psiquiatra Virgen Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora