01 - Segunda parte

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Amélie Volkov.

Trato de caminar lo más rápido posible, el despertador no sonó así que voy un poco - una hora - tarde. Mi padre me dijo que tenía que estar a la seis en su oficina, y ya son las siete con cinco minutos. Me va a regañar, siempre lo hace. Solo espero que no sea delante de todos.

Toco la puerta de su oficina y entro después de escuchar el "adelante" de su parte.

--Por fin llegas, ¿En donde estabas? -- El Dr. Alexey Volkov, mi padre. Un psiquiatra de sesenta años, que se ve de cincuenta (no sé realmente si eso es un cumplido, pero equis), me mira fijamente con el ceño fruncido, claramente enojado --Tenías que estar aquí a las seis. Me hiciste quedar mal con el nuevo psiquiatra.

--Lo siento, padre. Mi despertador no sonó --trato de justificarme, pero no me deja.

--Hasta cuando vas a ser tan impuntual? No puedes ir por la vida culpando al despertador porque no sonó. Aprende a ser responsable, Amélie.

--Lo siento padre.

--Ya no importa.

--¿En dónde está el nuevo psiquiatra? -- le pregunté al darme cuenta que no había nadie más en su oficina.

--Le pedí a Alek que le diera un recorrido por el lugar para hacer tiempo mientras llegabas.

Justo en ese momento, alguien toca la puerta e inmediatamente voy a abrirla.

Mis pupilas se dilatan al verlo frente a mí. Lleva puesto una camisa de color azul marino, pantalones y zapatos de vestir de color negro, el cabello peinado hacia un lado y una enorme sonrisa en su rostro.

Es el chico guapo del avión.

No me había dado cuenta de que lo estaba mirando fijamente hasta que me habló:

--Amélie -- su voz es grave pero varonil y al mismo tiempo lo más dulce que puedes escuchar en tu vida, no pude evitar sonrojarme al escucharla.

Volviendo a la realidad, me aclaré la garganta y me acomodé mi cabello.

--Hola. Eres Derrick, ¿No?

--Si, soy yo. Un placer volver a verte, Amélie.

Agárrenme porque me voy a desmayar.

--Igualmente.

Nos quedamos mirándonos a los ojos... y vaya que tiene unos ojos hermosos.

--¿Puedo pasar? -- pregunta después de un rato.

--Claro, pasa -- me moví a un lado para que entrara y cerré la puerta.

--Derrick, ¿Qué te pareció el psiquiátrico? Siéntate, por favor -- mi padre le habló y Derrick le obedeció.

--Está perfecto. Las áreas están muy bien distribuidas y en orden. Además, todos son muy amables. La verdad me encantó el lugar.

--Me alegra que todo haya sido de tu agrado, Derrick. Entonces, ¿Qué dices? ¿Aceptas trabajar aquí?

Por favor di que sí.

Por favor di que sí.

Por favor di que sí.

--Si, me encantaría trabajar aquí.

--¡¡¡SI!!! -- grité, levantando los brazos. Mi padre me miró con cara de querer matarme, mientras que Derrick solo me sonrió, y, ¿Adivinen? Me sonrojé. Bajé los brazos y me aclaré la garganta -- Lo siento.

--Creo que aún no los presento -- dijo mi padre --. Derrick, ella es Amélie Volkov, mi hija menor.

--Mucho gusto --extiende su mano hacia mí y yo la tomo --, pero ya nos conocemos.

Un Psiquiatra Virgen Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora