Amélie Volkov
Han pasado cinco largos y estresantes meses.
Las gemelas de Adrien y Katherine ya nacieron y decidieron venirse unos días a Rusia.
El cansancio me está matando
No puedo ni con mi vida.
La panza me está creciendo y mi espalda sufre por eso.
Además…
¡No me queda la ropa!
No encuentro nada que me quede bien.
Los vestidos no me suben de los muslos, las camisas me quedan muy ajustadas… y ni hablar de los pantalones.
––Creo que mejor me quedo desnuda –– le digo a Derrick, después de haberme probado toda mi ropa.
––Si quieres puedes hacerlo, yo estoy dispuesto a golpear a quien te falte el respeto.
––Lo sé, pero no puedo ir desnuda a la clínica.
––Lo sé.
––Nada me queda. No pensé que subiría tanto de peso en tan poco tiempo.
––Te sigues viendo hermosa.
––Pero nada me queda. ¿Ahora cómo voy a salir? ¿Y si hay alguna emergencia? No puedo irme en bata de baño.
––Entiendo, pero podemos comprar vestidos, para que te sientas más cómoda.
––Es una buena idea, pero tendrías que hacerlo tú, porque literalmente ya no tengo ropa.
Toma mi rostro entre sus manos y roza su nariz con la mía de manera tierna y delicada.
––Te voy a comprar un vestido con estampado de aguacates –– sonríe.
––No se te ocurra…
––¿Habrá lencería con aguacates? –– pregunta en un susurro, aún cerca de mí.
––Derrick, no se te ocurra… me voy a ver horrible. Voy a parecer un aguacate de verdad.
––¿Y qué? Yo amo el aguacate… y no me importaría comerte –– sentí mis mejillas arder al escuchar eso. Derrick se ríe ––. ¿Por qué te pones así? Ya lo he hecho antes, ¿Qué tendría de malo si lo vuelvo a hacer?
––Nada, pero… no me gusta que digas esas cosas en voz alta, me pones nerviosa.
––Amo ser yo quien te ponga nerviosa –– me besa.
––Bien por ti, porque yo nunca te he logrado poner nervioso.
––¿Qué te hace creer que no? –– toma mi mano lentamente y la coloca en su corazón, que está latiendo aceleradamente ––. Siempre, cada vez que estamos juntos, me pongo nervioso; mi corazón comienza a latir de esta manera y siento una felicidad tan grande como la que sentí cuando te conocí.
––Eso quiere decir que aún me amas?
––Te amo hoy, te amaré mañana y estoy completamente seguro de que te amaré el resto de mis días. Incluso en nuestra eternidad, te seguiré amando.
––¿No te aburrirás de mí?
––Amélie, ¿Qué te pasa? ¿Por qué tan insegura?
––Es que… –– me detengo, pensando en si confesarle mis inseguridades o no. Camino hasta la cama y me siento en una esquina ––. No es nada importante, solo era una pregunta.
––Esa no es cualquier pregunta, ma vie. ¿Quiere que hablemos de eso? –– Derrick camina hasta mi lugar, se arrodilla frente a mí y toma mis manos ––. Cuéntame, ¿Qué pasa?
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Un Psiquiatra Virgen
Teen Fiction¿Alguna vez has conocido a un hombre que siga siendo virgen a sus veintiocho años?... ¿No? Bueno, permíteme presentarte a Derrick Blanc. Él es el médico psiquiatra más reconocido en Francia. No sólo por su ética y profesionalismo, sino por su simpat...
