13 - Segunda parte

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Amélie Volkov.

Los sepultores terminaron de cubrir el ataúd de mi hermana.

Derrick cargaba a Isabelle porque se había quedado dormida después de llorar muchísimo.

Mi padre estaba arreglado las flores para colocárselas a mi hermana.

Y yo, estoy bien. No me mal-interpreten, me refiero a que no estoy triste porque sé que mi hermana está en un lugar mejor y que ya no va a sufrir.

--¿Estás bien? -- me pregunta Derrick.

--Sí.

--¿Segura?

--Segura.

Mi padre deja las flores en la lápida de mi hermana y nos regresamos a mi casa.

--Voy a acostar a Isabelle -- informa Derrick.

--Te acompaño, necesito hablar contigo.

Subimos a la habitación de Isabelle, Derrick la acostó, le quitó las sandalias y la cubrió con su sábana.

--¿De qué quieres hablar conmigo?

--Vamos a mi habitación -- lo tomé de la mano, lo arrastré a mi habitación y lo senté en la orilla de la cama.

--¿Qué pasa?

--¿Recuerdas la propuesta que me hiciste el otro día? La de casarnos.

--Sí, claro que me acuerdo.

--Acepto casarme contigo.

--¿En serio? -- me sonrió -- ¿Por qué?

--El otro día... cuando fui a la escuela a retirar los papeles de Isabelle, ella me dijo que quería que tú fueras su papá.

--¿Solo por eso?

--No, son muchas cosas; quiero adoptar a Sebastián, el niño que cuido en la clínica pero no puedo porque tengo que estar casada, y si nos casamos estoy segura de que serás un excelente padre, tanto para él, como para Isabelle.

--¿Estas segura?

--Sí, estoy segura.

--Bien, solo quiero hacerte una pregunta.

--¿Cuál?

--¿Siente algo por mí? No sé, ¿Te gusto?

Dile, vamos.

--Estoy enamorada de ti, Derrick -- confieso y él sonríe ampliamente --. Desde que te conocí en ese estúpido avión no he dejado de pensar en ti.

--Yo tampoco he dejado de pensar en ti, pero hay que hacer las cosas bien.

--¿A qué te refieres?

--A que... primero tenemos que ser novios por un tiempo. Te quiero mandar flores y mensajes bonitos para que cada día te enamores más de mí y no te arrepientas de la decisión que has tomado.

--Está bien, es lindo que quieras hacer las cosas bien.

--Bueno -- extiende sus brazos hacía mí y yo me acerco y tomo sus mano --. Amélie Volkov, ma reine... ¿Quieres ser mi novia?

--Sí, sí quiero -- respondo y él besa mis manos.

--No te arrepentirás.

--Estoy segura de que no lo haré -- lo abrazo.

--¡Bravo! -- mi padre dice y aplaude desde la puerta. Poco después aparece Isabelle limpiándose las lagañas.

--¿Qué pasa? -- pregunta ella.

Un Psiquiatra Virgen Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora