Amélie Volkov
No entiendo a los hombres...
¿Así se sentirá tener una pareja?
Hace un rato lo llamé y me respondió de forma muy extraña.
Me gritó.
No me gusta que me griten.
Por eso, cuando me llamó, no le contesté.
Quiero darle tiempo. No lo sé, tal vez recibió una mala noticia y yo estoy pensando mal de él.
Espero que sea eso y no que ya se arrepintió de estar conmigo.
No después de mi primer beso.
De nuestro primer beso juntos.
Tal vez soy un poco tonta pero eso fue muy importante para mí. Y una de las cosas más hermosas que me ha pasado...
Recuerdo todas las sensaciones, los escalofríos, lo acelerado que estaba mi corazón, lo bien que se sentían sus labios.
¿Será que para él significó lo mismo que para mí?
¿Será que realmente está enamorado de mí?
--¡Amélie! -- mi padre me saca de mis pensamientos. Parpadeo muchas veces, volviendo a la realidad --. ¿En qué planeta estabas?
En el planeta de la confusión.
--Solo estaba pensando. ¿Qué pasa?
--Necesito que mañana temprano estés en el psiquiátrico.
Perfecto. Mi plan de ignorar a Derrick se acaba de ir a la basura.
--Está bien, padre.
--Temprano. ¿Si sabes lo que es temprano?
--Seis de la mañana.
--Excelente, espero que no llegues tarde -- dice y sale de mi oficina.
Me levanto de la silla y salgo de mi oficina. Camino hacia la habitación de Sebastián y entro.
--¡Hola! -- lo saludo.
--Hola, doctora.
--¿Cómo te sientes?
--Muchísimo mejor, ya tengo más energía.
--Qué bueno que te estés recuperando tan rápido, Sebastián.
--En parte no quiero recuperarme tan rápido porque entonces me voy a tener que ir al orfanatorio y quiero esperar a que usted se case para que me adopte.
--Bueno, ¿Recuerdas que te dije que para casarme primero tengo que tener un novio?
--Sí.
--Pues, ya tengo uno.
--¿En serio? ¿Cuándo se casan?
--No lo sé, tenemos que esperar un poco más.
--Pero... no te vayas a olvidar de mí.
--Eso nunca va a pasar, Sebastián.
--¿Cree que su novio me quiera adoptar?
--Sí, él es muy bueno y seguramente le va a encantar adoptarte.
--¿Por qué no lo trae un día para que nos conozcamos? Así estaremos seguros de que si me quiere.
--Es una buena idea, pronto lo traeré para que se conozcan.
--Genial.
--¿Vas a estar bien?
--Si, gracias por todo.
--De nada. Ya me tengo que ir. Pórtate bien con las enfermeras y duérmete temprano.
--Si, mamá.
Me quedo perpleja a escuchar esa palabra.
Mamá
Me dijo mamá...
A mí.
Me acerco y le doy un beso en su frente.
--Descansa.
Salgo de ahí y me voy a mi oficina a dejar mi bata de médico y buscar mi celular para irme.
Cuando llego a mi casa, subo a mi habitación, me baño, me pongo el vestido de aguacate y me acuesto boca abajo.
Mademoiselle avocat.
Reviso el celular: Tengo solo dos llamadas perdidas de él, no me ha vuelto a llamar.
Y yo no lo pienso llamar.
Dejo el celular en la mesita de noche y cierro los ojos.
No puedo dormir sin él.
No es posible que me haya acostumbrado tan rápido a tenerlo cerca.
Me incorporo y permanezco sentada.
No puedo creer lo que voy a hacer.
...
Toco el timbre y espero. Después de unos segundos, la puerta se abre, mostrando a un somnoliento Derrick.
Me mira confundido
--¿Qué haces aquí tan tarde, Amélie? Adelante -- se hace a un lado para que yo pase y luego cierra la puerta.
--No lograba quedarme dormida -- me siento en un sofá de la sala y Derrick se sienta junto a mí.
--¿Y eso a qué se debe?
--Pues... no lo sé.
Si sé pero no te lo voy a decir
--Bueno, ¿y en qué quieres que te ayude? ¿Te vas a quedar a dormir aquí?
--¿Puedo?
--Claro que sí, te puedes quedar en la habitación de invitados.
--Quiero dormir contigo --solté de inmediato. Él solo me sonrío.
--¿En serio?
--Si, ya somos pareja, ¿no?
--Por supuesto que lo somos. Ya vamos a dormir, estoy cansado.
Me toma de la mano y me guía a su habitación, dejo mi bolso junto a la mesita de noche y me acuesto en el lado derecho de la cama, luego Derrick se acuesta a mi lado.
Dudo unos segundos, pero después abrazo a Derrick y cierro mis ojos.
El despertador suena a las cinco de la mañana y me levanto apurada. Tengo que llegar temprano al psiquiátrico. Me ducho, me coloco mi ropa y cuando termino, Derrick ya estaba despierto.
--¿A dónde vas tan temprano? -- me pregunta
--Tengo que estar en el psiquiátrico a las seis.
--¿Quieres que nos vayamos juntos?
--No, tranquilo. Tú tienes que entrar más tarde, no te va a dar tiempo de arreglarte.
--Tienes razón -- se levanta de la cama y camina hasta quedar frente a mí --, entonces nos vemos más tarde -- me besa.
--Si, ya ve a bañarte.
--Está bien, coeur, te vas con cuidado.
--Gracias. Nos vemos más tarde.
Agarro mis cosas y salgo del departamento de Derrick.
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Un Psiquiatra Virgen
Ficção Adolescente¿Alguna vez has conocido a un hombre que siga siendo virgen a sus veintiocho años?... ¿No? Bueno, permíteme presentarte a Derrick Blanc. Él es el médico psiquiatra más reconocido en Francia. No sólo por su ética y profesionalismo, sino por su simpat...
