Derrick Blanc
––Hola, Derrick.
––Hola, Alexey.
––Es un gusto verte en mi casa, adelante –– se hace a un lado para que yo entre y cierra la puerta ––. ¿Puedo saber el motivo de tu visita?
––Sí, quería hablar con usted, pero no como mi suegro o mi jefe.
––¿Entonces cómo?
––Quiero hablarle como mi psiquiatra –– eso llamó su atención.
––Vaya, pensé que nunca llegaría este momento. La verdad, he estado esperando a que me pidas ayuda.
––Al parecer todos se dieron cuenta que necesito ayuda menos yo.
––Suele pasar. Sígueme –– comienza a caminar y yo lo sigo; luego abre una puerta de lo que parece ser su oficina, entro y vuelve a cierra la puerta ––. Recuéstate sobre el diván.
Camino hacia el diván de color negro que está en un costado de la habitación y me acuesto, quedando sentado con la espalda inclinada hacia atrás y mis ojos en el techo.
––Nunca pensé en que estar acostado aquí, se sintiera tan bien.
––Pues, vete acostumbrando –– busca una silla y se sienta a una distancia prudente de mí ––. ¿Por qué decidiste venir?
––Amélie me pidió que viniera porque al parecer estoy muy estresado y eso me hace actuar de forma indiferente, específicamente con Alek y la situación de Kira.
––¿Crees que tiene Amélie razón?
––Si, he actuado de forma indiferente, pero… no sé si sea por estrés.
––¿Cuántos años han pasado desde que te graduaste de médico psiquiatra?
––Dos años y medio.
––Y en esos treinta meses, ¿Cuántos pacientes psiquiátricos has tenido?
––Aproximadamente… treinta pacientes con trastornos muy agravados.
––¿A cuántos de esos treinta pacientes psiquiátricos has logrado curar o controlar sus trastornos?
––En su momento, a todos. No he vuelto a saber de la mayoría de ellos.
––Eso quiere decir, que anteriormente no habías pasado o no te habías enterado del suicidio de algún paciente tuyo, ¿Me equivoco?
––No.
––Ahora, experimentas la muerte de una de tus pacientes y eso, inconscientemente, te afecta, Derrick.
––Supongo. Yo siempre he tratado de hacer bien mi trabajo para no pasar por eso, tenía miedo de que alguien muriera por mi culpa.
––Ahí está el problema, no es tu culpa. Hiciste todo lo que estuvo en tus manos, desde que asigné a Kira como tu paciente; hasta que entró a quirófano con traumatismo craneoencefálico.
––Pero no la pude salvar. ¿De qué me sirve ser médico si no puedo salvar a las personas?
––No todo el tiempo vas a salvar personas. Algunas veces, hay que dejar que la muerte haga su trabajo, Derrick.
––Entonces, ¿Para qué estudié medicina? ¿De qué sirve ser médico si voy a dejar que la muerte entre a quirófano?
––No te lamentes, no me estas entendiendo. Lo que quise decir, es que a veces a las personas les llega el tiempo de morir; ya sean jóvenes, adultos o ancianos. Si como médicos capacitados para luchar contra la muerte, no podemos hacer nada, eso quiere decir que para esa persona a la que queríamos salvar, ya le había llegado su hora.
––¿Kira tenía que quedar prácticamente muerta? –– me incorporo y miro a Alexey.
––Sí, todo pasa por algo, Derrick.
––¿Qué cree que sea ese algo?
––En tu caso… tal vez porque necesitabas pasar por esto para aprender a sobrellevar la muerte. En el caso de Alek… porque necesitaba continuar con su vida. Él se desvivía por Kira, no hacía otra cosa que preguntar por ella. Estaba atado a algo que no tenía arreglo.
––¿No tenía arreglo?
––No, Derrick. Cuando Alek me llevó a Kira, yo personalmente me encargué de hacerle las pruebas básicas para tener una idea de lo que tenía y en base a eso, poderla ayudar. Estaba grave. ¿Por qué crees que le propuse a Alek internarla en el psiquiátrico? No fue para protegerla a ella, fue para proteger al mundo de ella.
––¿Por qué?
––Una de sus personalidades, era homicida.
––¿Cuál?
––Lila Galab.
––¿La depresiva?
––Depresiva-agresiva
––Eso no estaba en el informe que leí.
––Lo sé, yo pedí que omitieran esa parte.
––No puede hacer eso, es falta de ética. Se supone que para curar a alguien, primero hay que saber todo lo que tiene. Las veces que la traté, no mostró señales de agresividad…
Inmediatamente recodé:
––¿Qué tienes en el brazo?
––No lo puedo evitar. Es algo que pasa y no me doy cuenta hasta que comienzan a arder
––¿Lo haces tú?
La segunda vez que estuve tratándola tenía rasguños en sus brazos. Tal vez, era agresiva con ella para no serlo conmigo.
––Ella… –– vuelvo a hablar ––, se autolesionaba. Pensé que era una reacción normal, pero con lo que me estás diciendo, ahora todo tiene más sentido.
––¿A qué sentido te refieres?
––Que ella, conscientemente, se rasguñaba los brazos para no ser agresiva conmigo. La ira que sentía en el momento que Lila se apoderaba de ella, la hacía lastimarse para no lastimar a nadie más.
––Eso quiere decir que…
––Que Kira sabía de la existencia de sus personalidades y lo ocultó.
––Eso es imposible.
––No lo es.
––¿Logró engañarnos a los dos?
––También a Alek.
––Por eso el ataque de agresividad. ¿Habrá sido intencional?
––Supongo que lo hizo porque no quería hacerle daño a nadie, pero sigo sin entender, ¿Por qué fingió desconocer sus otras entidades?
––Eso ya no lo sabremos.
El celular de Alexey comienza a sonar y contesta:
––Alek, ¿Cómo estás? –– su cara cambia a una de sorpresa –– ¿Qué? ¿Estás seguro? –– espera a que Alek responda ––. Ya vamos para allá –– cuelga la llamada.
––¿Qué pasa?
––Kira despertó.
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Un Psiquiatra Virgen
Teen Fiction¿Alguna vez has conocido a un hombre que siga siendo virgen a sus veintiocho años?... ¿No? Bueno, permíteme presentarte a Derrick Blanc. Él es el médico psiquiatra más reconocido en Francia. No sólo por su ética y profesionalismo, sino por su simpat...
