Amélie Volkov
--Adivina lo que te traje -- mi padre entra a mi oficina.
--¿Comida?
--No, es algo mejor.
--Dudo que haya algo mejor que la comida.
--Toma -- me entrega una revista, la reviso y me doy cuenta que es de vestidos de novia.
--Vaya, gracias.
--Las estuve revisando, creo que te gustarán.
--Quiero algo sencillo pero bonito.
--Entonces creo que el de la página ocho te gustará.
Voy hacia la página ocho y me encuentro con un vestido de novia de modelo Florian, presume de un escote palabra de honor muy sencillo, que deja los hombros descubiertos y le da todo el protagonismo a una falda con volantes verticales, de carácter escultural.
--Es perfecto.
--¿Quieres ese?
--Sí, es el que quiero.
--Entonces el vestido ya está listo. ¿En qué Iglesia te quieres casar?
--Aún no lo sé, tengo que hablarlo con Derrick.
--¿Ya tienes a la madrina?
--Padre, aún no, tengo que hablar con Derrick.
--¿Quieres que lo llame? Puedo decirle que venga.
--No, está trabajando, no quiero interrumpirlo.
--Pero necesitan hablar de la boda.
--Ya vamos a tener tiempo de hacerlo.
--Pero es en unos meses. Tienen que hacerlo cuanto antes.
--Lo sé, no te preocupes.
...
--Tenemos que hablar de la boda.
--Bien, ¿Qué pasa con la boda? -- se sienta en el sofá de su sala. Yo me quedo de pie frente a él.
--Bueno... aún no sé donde nos vamos a casar.
--En donde tú quieras, yo no conozco ningún lugar de aquí.
--¿Qué te parece si visitamos todas las Iglesias?
--Es una buena idea, puede ser el fin de semana.
--Perfecto.
--¿Te quieres quedar a dormir?
--No traje mi pijama.
--No necesitas una pijama para dormir.
--Pensé que te gustaba mi vestido de aguacate.
--Si me gusta, pero quiero que te quedes conmigo.
--¿Por qué?
--Porque ya me acostumbré a ti y no puedo dormir si no te tengo a mi lado.
Ay Dios, que hermoso hombre.
--Yo tampoco puedo dormir si no te abrazo como si fueras un oso gigante.
--Qué romántica eres -- me toma de la cintura y me sienta de cuclillas sobre él.
--Sr. Blanc, se tiene que esperar al matrimonio.
--Soy señorito.
--No eres señorito.
--Si soy señorito.
--Tienes veintiocho años.
--Sal a la calle y grítalo, anda. Que todo el mundo se entere que estoy viejo.
--No estas viejo, pero si eres un señor.
--Está bien, pero tú vas a ser la Sra. Blanc -- dijo y yo sonreí como una estúpida.
--Eso no está tan mal.
--Obvio, yo voy a ser el mejor esposo de la historia.
--Y el mejor padre.
--Eso también, ¿Vas a adoptar a Sebastián?
--Sí, ¿Tú quieres adoptarlo?
--Claro que quiero.
--¿Seguro?
--Sí, va a ser mi hijo también.
--Eres muy lindo.
--Isabelle también va a ser mi hija.
--Y todos los niños que vengan después.
--¿Aún quieres tener diez hijos?
--Quiero esperar, pero si quisiera embarazarme.
--Podemos empezar desde hoy, si quieres.
--No, tengo mucho sueño.
--¿Ya quieres dormir?
--Sí.
--Que aburrida, no aguantas nada.
--Si aguanto, pero hoy no. Mañana hay que trabajar otra vez y quiero descansar.
--¿Quieres que te cargue?
--¿Qué? ¡Derrick! -- grito cuando se levanta de golpe, camina a su habitación y me lanza sobre su cama.
--Buenas noches, preciosa.
--Qué sutil.
--Yo aún no voy a dormir, tengo que estudiar el caso de mi paciente.
--¿Me vas a dejar aquí, sola?
--Voy a estar en la sala.
--Yo quiero que estés aquí.
--Necesito estudiar, Amour.
--No te tardes mucho.
--Descansa -- me besa y sale de la habitación.
No voy a tener un oso gigante.
A menos que...
No, Amélie, no pienses en eso.
Pero...
¿Y si...?
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Un Psiquiatra Virgen
Fiksi Remaja¿Alguna vez has conocido a un hombre que siga siendo virgen a sus veintiocho años?... ¿No? Bueno, permíteme presentarte a Derrick Blanc. Él es el médico psiquiatra más reconocido en Francia. No sólo por su ética y profesionalismo, sino por su simpat...
