Derrick Blanc
--Buenos días, Sra. Blanc -- le digo a Amélie desde la cama. Ella acaba de salir del baño y se está secando el cabello con una toalla.
--Buenos días, Sr. Blanc.
--¿Recuerdas cuando te decía Mademoiselle Avocat?
--Claro que me acuerdo -- se acerca y se acuesta a mi lado.
--Bueno, estaba pensando... que ya no te puedo decir así.
--¿Por qué?
--Porque ya estas casada conmigo, entonces tendría que llamarte Sra. Blanc.
--¿Me vas a llamar así todo el tiempo?
--No, voy a inventar un nuevo apodo.
--Como quieras...
--¿Cómo estás? ¿Qué tal dormiste?
--Mal.
--¿Por qué?
--Es que mi esposo roncó toda la noche y no me dejó dormir.
--Entonces debes tener otro esposo porque yo no ronco.
--Claro que sí, tus ronquidos se escuchaban por toda la casa.
--Amélie, yo no ronco.
--Claro que sí, yo te escuché.
--Habrá sido tu imaginación, Amélie.
--No fue mi imaginación, yo lo escuché, estoy segura.
--Amélie... yo no -- un sonido me interrumpió, parecían... ronquidos.
--¿Escuchaste eso? Son ronquidos.
--Si lo escuché, viene de abajo.
--¿Vemos que es?
--Sí -- me levanté de la cama y Amélie hizo lo mismo --. Mantente detrás de mí.
--No tienes que pedirlo dos veces -- se abrazó a mi espalda y comenzamos a caminar. Bajamos las escaleras lentamente, con mucha precaución. El sonido venía y se iba, así que poco a poco dimos con el origen del ronquido.
--Es tu papá -- le digo al ver a Alexey acostado boca arriba en un sofá de la sala, dormido profundamente.
--¿Qué? --Amélie se separó de mí y observo a su padre.
--Te dije que yo no roncaba.
--No es posible que sus ronquidos se hayan escuchado por toda la casa.
--Si tu padre está aquí, ¿En donde están Isabelle y Sebastián?
--No lo sé, déjame revisar si están arriba.
--Bien.
Mientras, me quedé observando a Alexey. Debe estar muy cansado para roncar de esa manera.
--Los dos están durmiendo en la habitación de invitados.
--¿Por qué crees que tu padre haya venido de esta manera?
--No lo sé, ¿Lo despertamos?
--No, no es bueno. Si intentas despertar a una persona que está durmiendo profundamente, puede que ésta se asuste al despertarse y te golpee.
--¿Lo vamos a dejar aquí?
--Pues... sería lo mejor, no quiero que me golpee y mucho menos que te golpee a ti.
--Está bien -- Amélie lo cubre con una sábana que estaba en el sofá.
...
--En mi edificio hubo una fuga de gas bastante fuerte y tuvimos que salir todos por la contaminación en el aire. Por eso me vine.
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Un Psiquiatra Virgen
Novela Juvenil¿Alguna vez has conocido a un hombre que siga siendo virgen a sus veintiocho años?... ¿No? Bueno, permíteme presentarte a Derrick Blanc. Él es el médico psiquiatra más reconocido en Francia. No sólo por su ética y profesionalismo, sino por su simpat...
