Derrick Blanc
Aguacates...
Nunca pensé en usar esta palabra pero se ve tan... sexy con ese vestido.
Amélie se acuesta a mi lado, se cubre con su sábana de aguacates y cierra los ojos.
--No debiste ponerte ese vestido.
--Duérmete ya.
--No puedo dormir si estas así vestida.
--¿Quieres que me quite el vestido?
No estaría mal.
--Si quieres, no me quejaré.
--Cierra los ojos y duérmete.
--Es que no puedo dejar de mirarte.
Ella abre los ojos y me mira.
--Duérmete.
--Ya se me quitó el sueño.
--Entonces voltéate hacia el otro lado y no me veas.
--Es que quiero seguir viéndote.
--¡Ya duérmete!
--Oye pero no me grites.
--Solo... duérmete.
--Con una condición.
--¿Cuál?
--Que me abraces toda la noche.
--Eso no va a pasar.
--Entonces no me duermo y te sigo viendo como si fuera un pervertido.
--¿Es en serio?
--Yo normalmente hablo en serio, Jolie.
--¿No puedes pedirme otra cosa?
--Otra opción es cambiarte lo que traes puesto, pero no quieres, así que...
--Es que esto es lo más largo que tengo para dormir.
--Tú decides, Jolie...
Después de unos eternos segundos, por fin habló:
--Está bien, te voy a abrazar. Solo por esta noche.
--Solo por esta noche.
Hasta que nos casemos.
Me acuesto boca arriba y Amélie se acerca a mí, sube una pierna a mi abdomen y descansa su cabeza en mi pecho. Yo solo le acaricio la espalda.
--¿Así está bien?
--Así está perfecto.
...
Alguien está tocando la puerta de la casa. No sé quién sea, pero quiero golpearlo.
Miro a mi lado izquierdo, ahí sigue Amélie, durmiendo abrazada a mí. La sábana está casi en el suelo y...
Dios mío, no.
El vestido se le subió hasta la cintura.
Nunca había experimentado esta situación.
Miro el techo para no verla a ella.
Soy un caballero, no puedo comportarme así.
Soy un caballero, no puedo comportarme así.
Soy un... ¿Caballero? No lo creo. La miro una vez más y vuelvo a mirar el techo.
Necesito salir de aquí.
Con cuidado, la muevo para no despertarla y salgo de la habitación. Bajo las escaleras y me encuentro al Sr. Volkov sentado en un sofá de la sala con princesa acostada en sus piernas.
--Buenos días -- dije para hacer notar mi presencia.
--Buenas madrugadas. ¿Cómo te fue con Amélie?
--Bien.
Su hija tiene un cuerpo increíble.
El Sr. Volkov sonrió.
--Lo sé, lo heredó de su madre.
--¿Qué cosa? -- le pregunté al no entender lo que dijo.
--Su hija tiene un cuerpo increíble -- repitió lo que se supone que pensé --. Lo dijiste hace unos segundos.
Excelente. Le acabo de decir que su hija tiene un cuerpo increíble.
No recuerdo haberlo dicho en voz alta, solo lo pensé.
--Lo siento.
--No te disculpes, entiendo perfectamente. Apenas son unos muchachos y les gusta experimentar.
--Si... eh... ¿Qué hace despierto a esta hora? Son las tres de la mañana.
--En realidad, nunca me dormí. No tenía sueño así que me quedé leyendo un libro hasta que tocaron la puerta y vine a ver quién era.
--Y, ¿Quién era?
--Un trabajador de la funeraria. Vino para avisar que el cuerpo de mi hija ya llegó.
--¿A qué hora va a ser el entierro?
--A las ocho de la mañana.
--¿Quiere que despierte a Amélie?
--Si, por favor.
Subí de nuevo a la habitación de Amélie y, tratando de ver lo menos posible, la cubrí con la sábana.
Ahora si me podré concentrar.
Me acerco a ella y la llamo:
--Mademoiselle avocat -- Señorita aguacate --. Belles fesses -- Glúteos hermosos.
--¿Qué quieres?
--Despiértate, douceur.
--¿Ya comenzaste con los apodos?
--Por supuesto, ma reine.
--Pues no los entiendo.
--Si quieres te los traduzco.
--A ver...
--Mademoiselle avocat es Señorita aguacate. Douceur es Dulzura y Ma reine es Mi reina.
Obviamente no le voy a decir la traducción de Belles fesses.
--Creo que falta uno.
--¿Sí? Ya lo olvidé.
--¿Por qué me despiertas a esta hora?
--Vinieron a avisar que ya llegó el cuerpo de tu hermana. Tu padre dice que el entierro será a las ocho de la mañana.
--Y, ¿Por qué me despiertas ahorita?
--Puedes seguir durmiendo si quieres. Solo quería avisarte.
--Está bien, gracias por avisarme,
--De nada, Mademoiselle avocat.
--No me digas así.
--Va a pasar mucho tiempo para que pueda superarlo.
--Yo también te voy a poner un apodo.
--Excelente, es un avance.
--¡Buenos días! -- grita Isabelle, entrando a la habitación con su pijama de aguacate.
¿Qué tiene esta familia con los aguacates?
--Buenos días.
--Déjenme dormir -- Amélie se queja.
--Vamos, Isabelle. Dejemos descansar a la Mademoiselle avocat-- la tomo de la mano y la llevo abajo.
--¡Qué lindo apodo!
--Lo sé, soy muy creativo.
--Ponme un apodo a mí también.
--A ver... ¿Cuál te gustaría?
--Princesse.
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Un Psiquiatra Virgen
Teen Fiction¿Alguna vez has conocido a un hombre que siga siendo virgen a sus veintiocho años?... ¿No? Bueno, permíteme presentarte a Derrick Blanc. Él es el médico psiquiatra más reconocido en Francia. No sólo por su ética y profesionalismo, sino por su simpat...
