Amélie Volkov.
--Así no, primero es: izquierda y después derecha.
--Así es como lo he estado haciendo.
--Claro que no, haces primero derecha y después izquierda. Tenemos que estar sincronizados.
Derrick y yo estamos practicando el baile de nuestra boda, pero nos enredamos un poco con los pasos. Yo, por lo menos, estoy distraída porque él no lleva una camisa puesta y eso desconcentra a cualquiera.
--¿Por qué no lo dejamos y vamos a clases particulares? Sería lo mejor -- propone él.
--Creo que sí va a ser lo mejor. Además, estoy cansada.
--Yo no, pero deberíamos hacer otra cosa -- nos sentamos en el sofá --. ¿Ya tienes tu vestido de novia?
--Sí, tienes que verlo, es muy hermoso.
--No quiero verlo antes de que nos casemos.
--Como quieras, ¿Ya tú tienes tu traje de novio?
--No, quiero esperar a Adrien para que me acompañe a comprarlo.
--¿Él va a ser tu padrino?
--Sí, es mi único amigo.
--Yo aún no tengo madrina.
--¿Por qué no?
--Es que no tengo a nadie de confianza.
--¿Por qué no le dices a Katherine que sea tu madrina? Estoy segura que aceptaría encantada.
--¿Tú crees?
--Sí.
--¿Ella va a venir con Adrien?
--Supongo que sí, Adrien no se ha querido despegar de ella ahora que sabe que está embarazada.
--Yo también quisiera estar embarazada.
--Podemos comenzar cuando quieras, eh -- le recuerdo --. Yo no tengo problema.
--Yo tampoco tengo problema pero quiero que sea algo especial, espontáneo; no planeado.
--Así va a ser, te lo aseguro.
--Siempre lo supiste, ¿Verdad?
--¿Qué cosa?
--Que seriamos pareja. Siempre lo supiste.
--Digamos que sí -- suspiró --. Cuando te conocí en el avión... me gustaste muchísimo, pero pensé que no te volvería a ver, así que no le di tanta importancia. Luego, cuando nos encontramos en el psiquiátrico, sentí algo más fuerte, pero para ese momento estaba confundido por lo de Anne y no quería adelantarme a los hechos; cosa que no logré porque a medida que hablaba contigo, ese sentimiento se iba intensificando... hasta que me di cuenta que estaba enamorado.
>> Tuve la necesidad de cerrar completamente la puerta en donde se encontraba Anne, así que aproveché el viaje a Francia para hacerlo. Quería despedirme de ella, de lo que alguna vez sentí. También quería animarla, darle esperanza, para poder agradecerle todo lo que me enseñó.
--¿Por qué no me lo dijiste antes?
--No me pareció relevante, pero lamento no haberlo hecho.
--¿Ya no sientes nada por Anne?
--No.
--¿Seguro?
--Sí... ¿Por qué me preguntas eso?
--Por nada, solo es... inseguridad.
--Entonces si es por algo -- toma mis manos y me mira fijamente --. Amélie, Mademoiselle avocat, ma reine, amour... no quiero que sientas inseguridad, mucho menos en nuestra relación. Yo nunca te voy a fallar, siempre voy a estar para ti cuando me necesites, y si no me necesitas, de igual forma permaneceré a tu lado... porque te amo. Te amo, Amélie Volkov.
Las mariposas en mi estómago se hicieron presentes al escuchar esa frase, una frase tan simple, pero que si la dices sinceramente, puede hacer feliz a cualquiera.
Sonreí y le respondí:
--Yo también te amo, Derrick Blanc -- él se inclinó y me besó.
Lo tomé de la mano y caminamos hasta su habitación. Lo acosté en la cama y me situé encima de él para seguirlo besando.
Comienzo a moverme lentamente encima de él, sintiendo la erección que se le empieza a formar.
--¿Quieres hacer esto? -- pregunta entre besos.
--Sí.
--¿Segura?
--Completamente -- solo bastaron esas palabras para que comenzara a desnudarme. Primero, me quitó la camisa de él que traía puesta, no llevaba sujetador así que mi torso quedó completamente expuesto. Con delicadeza, me acostó en la cama, quedando él encima de mí.
Me siguió besando mientras yo acariciaba sus hombros. Luego, bajó hacia mi cuello, dejando besos húmedos, siguió bajando hasta llegar a mis pechos y se dedicó a besar y lamer las puntas de estos, llenándome de placer. Derrick se separó un momento para quitarse el short junto con el bóxer y volvió a mis labios.
Entre besos, caricias y amor, nos entregamos el uno al otro.
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Un Psiquiatra Virgen
Teen Fiction¿Alguna vez has conocido a un hombre que siga siendo virgen a sus veintiocho años?... ¿No? Bueno, permíteme presentarte a Derrick Blanc. Él es el médico psiquiatra más reconocido en Francia. No sólo por su ética y profesionalismo, sino por su simpat...
